Cuando el futuro nos alcance Por Miguel C Manjarrez

Existe un debate en cuanto a la tecnología. En esta era, los documentos, las fotografías, la información digital está destinada a la inoperatividad de sus componentes. La era digital está en evolución constante. Lo que a principios de los 90 era tecnología de punta, hoy resulta obsoleto y en algunos casos insalvable. La durabilidad de los elementos de almacenamiento tiene los días contados.

Los nuevos programas tienden a convertir las viejas aplicaciones en información operable para los nuevos sistemas. Lo preocupante es que no pueden convertir lo obsoleto a nuevas versiones. Y en el idioma de la tecnología, lo “antiguo” puede referirse a 5 o 10 años.

En los procesadores de datos, aquellos de mayor uso, existe la posibilidad de saltar de una versión a otra. Pero en los programas más sofisticados, como programas de diseño gráfico, programas de edición o de fotografía, por referir unos cuantos, es cada día más complicado que las versiones sean compatibles.


Se acuerdan del Windows 95. Pues es casi una reliquia de museo. Y aquellos que guardaron su información, están sufriendo una debacle emocional. Imaginemos a un autor del libro que prometía ser un best seller, y en su “confianza” por las máquinas, no realizó respaldo alguno en papel. Por ahí guardó un disco de almacenamiento de datos que hoy es necesario acudir a un especialista para poder tratar de salvar la información contenida en aquellos disquetes.
Pues lo mismo pasará con los cd, los dvd, y las memorias USB. Todos los dispositivos de almacenamiento tienen los días contados. De 10 a 30 años.

Cada uno de nosotros deberá recordar en un lapso de tiempo, guardar en dispositivos nuevos  la información y fotografías respaldadas en ellos, antes de que pasen a la historia. La realidad es que muy pocos son lo suficientemente obsesivos para acordarse cada temporada, el respaldar la información de los CD, o los DVD, o las memorias USB, en los nuevos accesorios tecnológicos.

Regresaremos al papel, a las grabaciones en citas, a la película fotográfica, o a los contenedores de información en fichas y libros. Debería ser. La era digital es vulnerable. Los módulos tienen fecha de caducidad. Tienden a ser inservibles. La red está en constante peligro del terrorismo cibernético. Imagine usted a un hacker violento ingresando un virus potente que borre información sin respaldo. Sin duda la pérdida definitiva de dichos datos.

Así que si es usted precavido y valora la información que posee, no estaría de más plasmarla en hojas de papel, o si considera que la información que posee es de vital importancia para el futuro del mundo, una mecanógrafa le podría ayudar. Cuándo ha visto un documento realizado en máquina de escribir que se encuentre borrado o en malas condiciones. O que los embates del sol lo achicharren como pasa con los dispositivos plásticos. Y si gusta de hacer o ver imágenes sorprendentes de la naturaleza, o bien es de aquellos que disfruta de las imágenes sensacionalistas de las tragedias de la humanidad, le recomendamos empiece a trabajar con cámaras fotográficas que usen película, pues será una garantía que el trabajo de imágenes perdure por décadas (existen fotografías de más de cien años en perfecto estado). Y así su trabajo será muy bien remunerado y el valor comercial del mismo será impresionante.

Hasta la próxima





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