¡Música maestro! Banda Tlayacapan, Morelos Por Alejandro C. Manjarrez

Cuentan que el presidente Benito Juárez García se preocupó al escuchar de uno de sus colaboradores cómo el ejército invasor era motivado con la música que le acompañaba en las batallas. De inmediato ordenó que las bandas de viento formaran parte de la tropa. El entonces presidente itinerante supuso que con los acordes vernáculos podría incentivarse el espíritu guerrero de los soldados del pueblo. Y así ocurrió.

A mediados del siglo xix aparecieron este tipo de grupos musicales. Su nacimiento ocurrió en el seno de las comunidades de México. Una de las razones fue, precisamente, la respuesta táctica a la estrategia marcial de los militares de origen francés y austriaco.       Existen tres claves esenciales y cinco actitudes fundamentales para lograr nuestras metas y vivir anclado al triunfo y por lo tanto a la felicidad y realización.

Benito Juárez y Porfirio Díaz se convirtieron así en los autores de aquella iniciativa que dio vida a las bandas de viento. El venturoso suceso aconteció en Oaxaca, la tierra que atestiguó cómo la unidad y el sentimiento patrio de sus músicos dio a México una de las expresiones en cuyos acordes se percibe la cultura que expresa amor, tristeza, leyendas, tradiciones, sufrimiento, historia, entusiasmo y unidad popular. La voz del pueblo pues.

https://youtu.be/Pv4ExpnHc5w



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