NUTRICIÓN DEPORTIVA Por L. Daniela Ríos D. Falcón

Un buen deportista siempre debe de pensar en una buena nutrición ya que de ello depende en gran medida el desempeño físico, y hasta el triunfo en la competencia. Por ello empezaremos por conocer las reservas de energía que tenemos  disponibles en el cuerpo.

La primera es aquella que se utiliza en los primeros 20 minutos de ejercicio  aproximadamente, es el glucógeno, el cual está depositado en el cuerpo en dos formas; una es glucógeno hepático y la otra es el glucógeno muscular. Este tipo de energía se construye por medio del consumo de los hidratos de carbono, los cuales se aconseja que sean complejos, tales como lentejas, frijoles, verduras, frutas, granos de cereal, entre otros.

El glucógeno hepático es el que nos ayuda a mantener estables los niveles de glucosa en sangre y el glucógeno muscular es el que nos debe de interesar como deportistas, ya que es el que alimenta de energía directamente a todos los músculos participantes en el entrenamiento, estando depositado en los mismos.

Cuando el proceso de obtención de energía es mayor o de alta intensidad, no requiere de oxígeno y se dice que es un proceso anaeróbico, en cambio el proceso que requiere de baja o mediana intensidad, el proceso es con oxigeno o aeróbico.

Una vez que el tiempo de ejercitación haya llegado a los 20 minutos se agotan las primeras reservas y empezamos a ocupar la segunda reserva de energía que son las grasas, almacenadas en los tejidos adiposos; a los que llamamos comúnmente “lonjitas”.

Por ello dependiendo del tipo de ejercicio a realizar es la alimentación que vamos a tener. Por ejemplo; si una competencia es de resistencia, es necesario tener nuestras reservas de grasa equilibradas y en el caso de una competencia de explosión, las reservas de energía inmediata, como es el caso del glucógeno, disponibles.

Por último tenemos a la tercera reserva que son las proteínas, que es la energía almacenada en todos los tejidos, misma que  debemos evitar utilizar en cualquier tipo de ejercicio, ya que éstas son las encargadas de construir músculos y regenerar tejidos. Cuando llegamos a utilizar esta reserva es porque prácticamente nos estamos comiendo a nosotros mismos (por así decirlo) y  una vez perdido el músculo no se puede volver a recuperar.

Es importante tomar en cuenta que cada ejercicio requiere de diferente % o balance de estos tres tipos de nutrientes para tener un optimo desempeño, y situarnos en el momento del deportista, ya que también se debe diferenciar del antes, durante  y después de la competencia.

Espero que esto haya sido de gran ayuda para ti que empiezas una vida más activa, quedo a tu disposición para aclarar dudas o escuchar comentarios.

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