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Lun, Sep

Un enfoque nacional y local, la solución para el sector turístico

Política
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El turismo en México ha sufrido golpes sumamente difíciles. Desde los desastres naturales, hasta la crisis sanitaria y la mala imagen de nuestro país a nivel internacional.

Los europeos son el viajero ideal. Sus euros son muy bien recibidos en territorio azteca. He ahí los vuelos de Italia a Cancún por citar un ejemplo. Estos turistas planean con un año de anticipación sus vacaciones. Ahorran, reservan, investigan y lo piensan varias veces antes de decidir. Tomando en cuenta este modo de operar del turismo internacional, la República Mexicana y sus paradisiacos sitios de descanso son afectados por la imagen violenta que tiene México en el mundo. Basta con ingresar a un buscador para ver desplegadas un sinfín de noticias negativas atiborradas de hechos sangrientos. Y esto, aterroriza a los viajeros potenciales de cualquier lugar del orbe.

Desgraciadamente el limpiar la imagen de nuestro país es y será una cuestión sumamente complicada. Supongamos que todo se arregla de la noche a la mañana y se nulifica la violencia en México. Y como por arte de magia la corrupción desaparece. Vaya el “reino de la felicidad” se hace presente. Aun así, la operación “posicionamiento de México como un lugar seguro”, tendría que estar presente algunos años para que los viajeros trasnacionales planeen sus vacaciones en algún lugar hermoso de tantos que podamos presumir en el mundo entero. Lo deprimente es que no creo que esta violencia cese en días, semanas, meses o quizá años.

La buena noticia en el ámbito turístico es que existe una solución a corto plazo. Además de poner énfasis en los “temas escabrosos”, los gobernantes deben instalar un plan de difusión turística local, regional y nacional. Existen millones de viajeros en México que no conocen México. Poblanos que no conocen Veracruz. Veracruzanos que no conocen Morelos y Puebla. Morelenses que no conocen Puebla ni Veracruz. Podemos encontrar en estos tres estados cientos de lugares espectaculares que requieren de varias visitas para conocerlos. Hay turistas con poder adquisitivo, para los hoteles gran turismo, boutique, y los famosos Tesoros de México. Existen viajeros un poco más "modestos", quienes pueden viajar a hoteles rústicos, hacer uso de los amplios servicios de turismo alternativo, o bien por las cortas distancias, visitar uno de los tantos restaurantes con una exquisita gastronomía en cualquiera de los miles de establecimientos que día a día dan su mejor esfuerzo para complacer al comensal.

Una sencilla propuesta para los gobernadores de Puebla, Morelos y Veracruz, y los alcaldes de las ciudades con potencial turístico de los territorios antes mencionados, es que juntos instauren un circuito turístico con el fin de que el viajero pase varios días visitando lugares en esos estados . La "ruta" podría ser espectacular para el europeo, el estadounidense, canadiense, o centro americano que desea conocer México, y que aun no ha sido contaminado por las malas noticias. Y a su vez, que cada uno de los gobernantes, a través de sus Secretarios de Turismo, o Directores de Consejos de Promoción Turística, promuevan al otro estado o ciudad importante, para que los ciudadanos que ya conozcan su territorio, tengan una oferta turística, cercana, accesible, e interesante. Siempre y cuando las autoridades competentes, no sean tan incompetentes, que ni siquiera conozcan su ciudad, o estado. Créame, hay casos.

Ahí está el reto para los gobernadores vecinos. Hago referencia a estos estados como un ejemplo de estados vecinos y distancias cortas. Así que respetables autoridades, en lugar de echarse el brinco a Europa a la FITUR de Madrid, póngale mayor énfasis en los resultados inmediatos, que están a la vuelta de la esquina. Y si se encuentran con el gobernador de Oaxaca, de Hidalgo, la jefa de gobierno de la Ciudad de México y la gobernadora de Tlaxcala, júntense para intercambiarse ciudadanos que visiten sus territorios y pongan felices a los miembros del sector turístico, hotelero-restaurantero y anexas. Es muy sencillo. Una buena promoción turística en los estados vecinos, y en la propia casa, sin hacerle al cuento, con una difusión efectiva, se logrará que el sector vire hacia el futuro promisorio.

Hasta la próxima

 

Miguel C. Manjarrez