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Lun, Mar

A muchos nuevos representantes populares o servidores públicos les embriagó el aroma del poder. 

La mayoría de los ciudadanos, no solo de México, sino a nivel mundial, están poco involucrados en política. Los países de primer mundo, como se les conoce, son el hábitat de personas más instruidas, y por lo tanto, más informadas. Por ello reclaman y es mucho más difícil presenciar excesos ofensivos de los funcionarios públicos.

Ser fiel o leal puede ser fácil siempre y cuando nos sintamos, completos, apapachados, queridos.

El panorama político interno durante el período de gobierno del general Plutarco Elías Calles era muy complicado. La Razón; había muchos aspirantes a relevarlo al término de su mandato.

Los políticos en México, para desgracia de los ciudadanos, siguen en su mayoría lo que parece un estilo de vida, personal y profesional, sacado de un curso para aprender el cómo ser político y trascender como corrupto.

Los políticos son empleados del pueblo, no más. Su deber es cumplir con lo que a Administración Pública se refiere. Administrar los recursos que emanan del pueblo. 

El gobierno federal, los gobiernos estatales y municipales en el discurso se presentan cercanos a los ciudadanos, fraternos, amigables, responsables, efectivos y afectivos. En campaña dicen tener las respuestas a todos los problemas que aquejan a la sociedad. Esa sociedad que paga sus sueldos. De donde visten y comen.

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