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LOS PLANES SOVIÉTICOS

Mientras los estadistas del Mundo Occidental se debaten en el complejo que forman tantos como son los problemas de Estado que perturban la tranquilidad pública; y mientras la depresión económica, con todos sus fenómenos concomitantes, pone a prueba la vitalidad misma del régimen capitalista, los directores de la Unión Soviética afinan su capacidad creadora y concentran su esfuerzo y su pensamiento en la coordinación de trabajos que pondrá en pleno estado de desarrollo el Segundo Plan Quinquenal para la industrialización de Rusia.

Pasada la época en que la interesada propaganda conservadora se empeñó en exhibir al movimiento soviético como un trasunto de barbarie, cuenta la prensa de nuestros países —y especialmente la norteamericana— con informaciones bastantes que permiten establecer juicios razonables respecto a la obra que está en proceso de realización en la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, escogidas como campo de experimentación del colectivismo integral.

Es interesante, por lo mismo, que asomemos de vez en vez la mirada por los horizontes dilatados del país de los sóviets, para que sepamos a valorar el esfuerzo y el sacrificio de un pueblo que ha tenido la audacia de reconstruir su existencia con desprecio de la ética y de las normas de convivencia social que rigen en el resto del orbe.

Desde que la voluntad de Stalin orientó el esfuerzo de todos los rusos hacia la realización del Primer Plan Quinquenal, cambió sustancialmente la posición de la URSS frente al mundo capitalista. Trotsky proclamó en vano la imposibilidad de organizar el socialismo en una nación mientras se hallara rodeada de países capitalistas. Stalin se empeñó en probar la posibilidad de coexistencia del naciente régimen colectivista con el régimen individualista que, perturbado e inquieto, aún cuenta con suficiente vitalidad.

La tesis de Trotsky hubiera llevado a la Rusia Soviética a mantener un estado de revolución permanente, asumiendo una actitud dinámica y combativa en la lucha internacional. Rusia no habría sido, en tal supuesto, más una base de operaciones para la agitación revolucionaria en el exterior, que un laboratorio del nuevo orden de cosas cuya instauración sirve de norte al colectivismo.

Stalin, por el contrario, enfoca todas las energías de los pueblos que obedecen sus dictados, hacia la tarea que consiste —como informa un hábil corresponsal— “En hacer que el único país que está gobernado por el comunismo sea completa e inalterablemente próspero en sus empresas”.

No es que Stalin y los suyos abandonen de este modo el sentido internacional del socialismo, sino que anteponen la prosperidad de la URSS al proselitismo circunstancial que pudiera engendrar una hábil y tenaz propaganda.

Abrir nuevas y gigantescas plantas metalúrgicas, fábricas de tractores, industrias manufactureras; mecanizar la agricultura; crear estaciones experimentales; proteger las instituciones científicas; todo esto, en un país donde no halla cabida el problema de la cesantía, traduce una mejor propaganda de la que pudiera ser hija del oro que suponen los ingenuos está volcando generosamente el gobierno soviet sobre el resto del mundo.

Por lo demás, Stalin sabe bien que sus mejores aliados en lo que no controla del planeta, son la miseria y el dolor, la cesantía de ahora y la guerra del porvenir.

El Primer Plan Quinquenal fue elaborado en términos que traducen un concepto en extremo ambicioso de las posibilidades de realización. La capitalización del esfuerzo humano para adquirir en condiciones onerosas las plantas gigantescas que fueron proyectadas; el pago de elevados salarios para millares de expertos que fueron, a montarlas primero, a entrenar a los nativos, después; demandó sacrificios que rebasaron la línea de los cálculos más elevados.

El pueblo, en estas circunstancias, tuvo que resignarse a la estrechez de las raciones exiguas, de las trágicas “colas” y del frío penetrante.

Esto, sumado a la abolición de la libertad individual —condición distintiva del régimen comunista—, hallaba una compensación: la eliminación de las clases parásitas, generadora del robustecimiento de la economía nacional, y la seguridad de que se está forjando el mundo de mañana.

En muchos renglones la producción sobrepasó los cálculos establecidos para el primer quinquenio, pero en tesis general los resultados no corresponden ni con mucho a las previsiones.

Hubo que pagar, sobre todo, el precio del aprendizaje de los nuevos obreros. Si costoso era levantar las fábricas y plantas de tipo desmesurado, que en tan grande escala previó el Plan Quinquenal, más costoso aún resultó hacer del campesino de la comarca remota —tradicionalista, ignorante y supersticioso— un obrero eficiente, de espíritu abierto, y capaz de manejar la máquina moderna que el Estado le encargaba para lograr rendimientos en beneficio de la colectividad.

Este aprendizaje, que comporta la transformación mental de buena parte del pueblo ruso, se ha logrado ya en buena parte. Las fábricas dan un porcentaje de rendimiento que en ocasiones alcanzan hasta el décuplo de la producción inicial, particularmente las fábricas de tractores, en las que el soviet pone especial interés por su influencia en el desarrollo de la agricultura industrial. Y los obreros jóvenes no piensan sino en que con su esfuerzo están dando vida a una forma más justa de la sociedad.

El trabajador ruso, sin género de duda, mantiene un nivel de vida inferior con relación al standard de sus compañeros que trabajan en cualquier país de la Europa Occidental o de los Estados Unidos de América; pero la supresión, en su pensamiento, de la inquietud que dimana del peligro de la cesantía, lo compensa.

Igualmente, el sentido social que imprime características especiales al régimen de los soviets, garantiza al obrero para casos de enfermedad, de desastre económico o de vejez, una protección, por mínima que se le suponga, y sus hijos no han menester de ir prematuramente al taller, pues les es obligatoria la escuela.

No debe olvidarse, por lo demás, que un juicio honorable respecto a las condiciones de vida creadas por el soviet, no debe establecerse con relación al standard de los pueblos occidentales, sino, en todo caso, con referencia a la situación anterior de la propia Rusia.

El Segundo Plan Quinquenal, aprovechando la experiencia que arroja la ejecución del primero, no fija las cantidades precisas señaladas a los distintos renglones de la producción, no pretende despertar esperanzas fuera de proporción.

Sobre la base de que debe quedar totalmente socializada la tierra y su cultivo sujeto a los más modernos sistemas mecánicos, los soviets se proponen, así, resolver en definitiva el problema que más inquietó a Lenin; y asegurar para siempre la existencia del régimen.

En los últimos cinco años se adelantó considerablemente en esta dirección con el impulso dado a los sovkozes y a los kolkozes. Ahora se pretende la liquidación total del problema.

En materia industrial, no se sueña ya en hacer de Rusia la primera fuente de producción, pero sí en sobrepasar a Francia, alcanzando a Alemania o a Inglaterra.

Tales empeños reclamarán la continuidad del régimen de penuria que ha vivido hasta ahora el pueblo ruso. Se le alienta con la promesa de que para 1937 sus condiciones de vida se habrán elevado en un doscientos o trescientos por ciento. Pero la verdad es que una obra de las proporciones que han planteado los soviets, no se consuma si no es a precio del sacrificio, por lo menos, de toda una generación.

El Nacional, 17 de abril de 1932.

Froylán C Manjarrez

Revista Réplica

He tomado del sitio Terra (Mafev) la definición-respuesta-propuesta —positiva y sencilla por cierto— de la “Ley de causa y efecto”. 

¿PRECANDIDATOS O FRANCOTIRADORES II?

No aprendas los trucos del oficio. Aprende el oficio.

Anónimo

 

Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.

Dicho popular.

 

Francisco Fraile García tiene el derecho de aspirar a encabezar el poder Ejecutivo. Y por qué no, hasta el de parafrasear al futbolista Jorge Valdano para decir a quienes lo enseñaron a soñar, que aún sigue en ello; que todavía vive en él el anhelo que lo indujo a trasladarse a la ciudad de Puebla para estudiar y alejarse de la atracción comercial que ejercen los abarroteros de Huajuapan de León, Oaxaca, la tierra que lo vio nacer. Se trata, pues, de una justa ambición que no deja de puyar su ánimo y que cotidianamente lo estimula a sentirse como el sucesor natural del gobernador Melquiades Morales Flores. De ahí que haya adoptado el estilo político de su amigo el gobernador poblano, o sea, los recorridos constantes a las diversas regiones de la entidad y el contacto casi familiar con campesinos, indígenas y comerciantes de las sierras Norte, Negra, Oriente y también de la Mixteca.

Me lo imagino hablando de su proyecto mañana, tarde y noche, comentándole a sus amigos íntimos y a su familia cercana los avances diarios en la conquista de voluntades electorales. Incluso me atrevo a asegurar al lector que entre sus conversaciones recurrentes existen frases como la siguiente: “Hoy estuve en Chichiquila y mañana visitaré a la gente de Ixcamilpa de Guerrero.”

Y entre las preguntas de sus hijos hay una, la constante: “¿verdad papá que vas a ser el gobernador de Puebla?”

Nadie puede negar que esa posibilidad está más cerca de Paco Fraile que de Humberto Aguilar Coronado o de la doña Ana Teresa Aranda de Orea.

El “secreto” del senador se basa en la confianza personal y en la disposición de servir a tiros y troyanos. Esto lo motiva a que todos los días haga una gestión en respuesta a las peticiones que, curiosamente, van en aumento. En su despacho del Senado de la República recibe desde llamadas hasta visitas de poblanos recomendados por priistas, panistas y perredistas. Y de esa oficina senatorial salen los oficios dirigidos a los titulares de la dependencia del gobierno federal, en las cuales, por cierto, trabajan muchos de sus correligionarios. Gracias a esas gestiones ya tiene en su agenda los nombres de decenas de hombres y mujeres de muchachos y muchachas agradecidas.

Fraile también se da tiempo para relacionarse con poblanos que radican en el Distrito Federal. Ha escogido a quienes por su cargo político o actividad comercial pueden actuar y, por ende, cosechar opiniones a su favor.

Sin empacho ni timoratez, les dice que él será el gobernador de Puebla y que por ello les pide su apoyo moral. Es más, los invita a formar parte del grupo “Amigos de Fraile”.

Esa confianza y decisión le ha ganado puntos a su favor. Y en la gran carrera panista ya lleva dos cuerpos de ventaja sobre sus dos más cercanos competidores. Le sigue Ana Teresa y detrás de ella galopa desesperado Humberto Aguilar.

Debo destacar una actitud del senador Fraile, novedosa si nos remitimos a sus acciones como presidente estatal del PAN, puesto en el que siguió las técnicas de Maquiavelo para quitar del camino a quienes fueron considerados estorbos al gran proyecto nacional del blanquiazul. Después se impuso la costumbre de no golpear a nadie, por el contrario, acercarse a sus rivales y tratar de conquistarlos sin rencores ni resentimientos. Cuando menos eso es lo que parece.

¿Le ganará la postulación a sus compañeros de partido?, preguntan los priistas.

Tal vez, siempre y cuando no se le atraviese Humberto Aguilar, su pupilo en el trabajo partidista, y que el PAN lo haga candidato. Lo más probable es que debido a su trayectoria política y condiciones electorales de Puebla, que por ahora favorecen al PRI debido, precisamente, a la intensa actividad del gobernador Melquiades Morales Flores.

Las únicas alternativas (que siguen siendo Aranda y Aguilar) tendrán que remontar la cuesta tal y como le ocurrió al priista Ángel Aceves Saucedo, cuya ausencia lo mantiene alejado del “afecto” o “simpatía” de las y los ciudadanos campesinos (de acuerdo con la moda impuesta por Fox, dicen que así debe decirse), burócratas, comerciantes, indígenas y obreros.

Y de llegar a la ansiada candidatura, ¿podría Fraile ganar las elecciones?

Sí, siempre y cuando —como todo apunta— ocurra la división de los priistas derivada de la disputa encarnizada, virulenta y pírrica, entre los precandidatos autopostulados (alguno de ellos envenenado por el resentimiento social), circunstancia a la cual apuesta el panismo poblano y desde luego nacional.

En fin, hay que tener paciencia para ver qué cuero producirá más correas, cómo se van a manejar los madrugadores aspirantes a la gubernatura y cuáles serían las características personales, profesionales y políticas que exhiban.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LA GENEROSA IMPROVISACIÓN DE MR. HOOVER

Virtualmente, los Estados Unidos no tienen interés más que en mínima parte en el pago de las cantidades debidas por Alemania por concepto de reparaciones. Ellos son acreedores de las potencias aliadas; pero como a su vez las potencias aliadas sumaron las deudas de guerra al acervo de las reparaciones, de hecho los Estados Unidos resultan principales acreedores de Alemania. De ahí el interés preferente de Norteamérica en la restauración económica germana.

En el largo y penoso proceso que abarca desde el fin de la guerra hasta la firma del Plan Young, las potencias europeas fueron sacrificando, a la posibilidad de pago de Alemania, la mayor parte de sus exigencias. Francia misma, la más azotada por la guerra, tuvo que conformarse a la postre con equiparar el monto de sus deudas hacia los Estados Unidos e Inglaterra, con el monto de los pagos que viene haciéndole Alemania, reservándose sólo un pequeño “surplus” para las reparaciones propiamente dichas.

A Francia le queda —por otra parte— el penoso papel de ser el más molesto e intransigente cobrador de Alemania, pues como los Estados Unidos se cuidaron de desvincular oficialmente el problema de las reparaciones de las deudas interaliadas, el resultado fue que quedaran los rendimientos para Norteamérica, y para Francia el peso de los conflictos.

Desde el momento en que, a título del pago de reparaciones, se anotaron en el débito de Alemania, en términos generales, los gastos de la guerra, se planteó un nuevo problema: ¿cómo hacer que un sólo país arruinado pagara una deuda cuyas cifras a justo título han sido calificadas de astronómicas? (En total, y hechas todas las reducciones posibles: treinta y ocho millares de millones de marcos de oro).

Por contraposición a las demandas excesivas de las potencias aliadas y asociadas, Alemania opuso como única defensa su propia debilidad. Un pueblo como el alemán, que al cabo de la guerra pedía de hambre y tenía desorganizadas todas sus fuentes de producción, no podría jamás solventar reclamaciones tan cuantiosas como las de sus antiguos adversarios. En consecuencia, si éstos pretendían obtener el pago de las indemnizaciones de guerra, necesitaban previamente refaccionar a Alemania hasta colocar a sus industriales en el más alto grado de productividad.

Así pues, el hecho simple de la capacidad de pago de la potencia deudora, que apareció como principio fundamental para la liquidación económica de la guerra, tuvo que apreciarse, no en razón de la capacidad momentánea de Alemania, sino con vistas al desarrollo de su capacidad potencial.

El Plan Young vinculó, teóricamente, los intereses de la potencia deudora y de sus acreedores: a mayor desarrollo de la producción alemana correspondería una más segura satisfacción de las exigencias de sus acreedores.

Un hecho, sin embargo, ha venido a frustrar todas las esperanzas puestas en el eficaz desarrollo del programa financiero planteado por el Plan de Young: los mercados de consumo del mundo, de suyo enrarecidos por efecto de la guerra, se han ido cerrando progresivamente a los productos extranjeros a cada nación. El advenimiento de nuevos Estados en Europa, con la consiguiente formación de tarifas aduanales; la tarifa ultra-proteccionista votada por el Congreso norteamericano y las demás murallas que en cada país van levantándose; todo ello como consecuencia de un afán creciente de los pueblos por bastarse a sí mismos, impide la colocación de la gran producción alemana, sin que por ello deje ésta de ejercer presión para desplazar a las potencias de sus mercados tradicionales y de aquellos que conquistaron en los años de la guerra.

De las premisas en que se sustentó el funcionamiento del Plan Young, la más falsa resultó ser aquella que preveía la búsqueda de nuevos mercados —no sujetos a la influencia de las corrientes establecidas— para la colocación de los productos de una Alemania entregada enérgicamente a un proceso de crecimiento industrial. Y ahora Alemania no encuentra otra desembocadura fácil más que la Rusia Soviet.

Lejos, pues, de resolverse el problema de la liquidación de las deudas de guerra, por medio de las ambiciosas concepciones que animaron al Plan Young, éste no ha hecho más que empujar al mundo capitalista hacia una anarquía en la producción y una competencia desmesurada en el consumo; consumo que a su vez se restringe por la racionalización y el paro de millares de trabajadores.

En vez de la coordinación de esfuerzos que suponía la organización internacional de capitalismo prevista y proclamada por el Plan de Young, son la concurrencia despiadada, el egoísmo económico y la desintegración de muchos de los principales organismos productores, los resultados que se han obtenido. Y la concentración del oro en las cajas de los bancos de Francia y de los Estados Unidos no beneficia ni siquiera a los poseedores de esos tesoros.

El Plan Young, en un año de vigencia, ha barrenado el cimiento del régimen capitalista acaso con mayor eficacia que como pudiera haberlo logrado el Plan Quinquenal del señor Stalin.

El plan de Mr. Hoover, en realidad es el índice de un esfuerzo por volver el estado de cosas económico del mundo a un ritmo semejante al que regía antes de que estallara la guerra. Y ahora pensarán los financieros de Norteamérica que acaso Sir Bonard Law haya estado en sus cabales cuando propuso la abolición de las deudas de guerra, que hoy aparece claramente como único término de solución del problema económico internacional.

Sólo que los golpes asestados al régimen capitalista en estos doce años que lleva la guerra económica mundial, no será fácil que se reparen con la “generosa improvisación del presidente Hoover”, como la llama Tardieu.

El Nacional, 10 de julio de 1931.

Froylán C. Manjarrez

Revista Réplica

Se me debe exigir que busque la verdad, pero no que la encuentre.

Denis Diderot

¿PRECANDIDATOS O FRANCOTIRADORES?

Ningún pájaro vuela demasiado alto, si vuela solo con sus alas.

Ralph Waldo.

Lo que no está prohibido está permitido.

Dicho popular.

 

Las reglas no escritas obligan a los políticos a comportarse de manera, digamos que, ortodoxa. Les induce a sacar provecho a las corrientes del río que escogieron para navegar en la actualidad pública. No hacerlo las expone a trabajar el doble, si acaso lograr la mitad. No es una consigna, sin embargo, sí se trata de una costumbre con las variantes que impone la época, el estilo y la influencia del líder partidista o de aquel que llega a ejercer la actividad política formal. Un ejemplo:

Cuando Guillermo Jiménez Morales era gobernador, alguno de sus colaboradores empezó a moverse con la intención de buscar un cargo partidista que pudiera proyectarlo al puesto de elección popular que ambicionaba. El entonces mandatario se enteró, le mandó llamar y le hizo el siguiente comentario/advertencia:

“La política es como el ajedrez: cada uno tiene una función. Y tú eres uno de los peones de mi tablero. Por eso no puedes moverte solo. Yo soy el único que decide si te mueves o si te sacrifico. Así que no le hagas al pendejo y ponte a trabajar en lugar de andar de grillo…”

Los tiempos cambiaron y con ellos el estilo de gobernar: Mariano Piña Olaya decidió pasarse por el arco del triunfo aquellas reglas, y en lugar de grupos políticos se dedicó a formar cofradías de socios y cómplices. De alguna manera vulneró la función o el prestigio del servidor público y de paso abrió las puertas a la oposición, cuyo desarrollo se basaba, precisamente, en el desprestigio del rival.

Después llegó Manuel Bartlett Díaz, un gallo muy jugado en los palenques políticos nacionales y, por ende, tan mañoso que podía prescindir de “amarradores”. Así, el ahora senador retomó el control del tablero e incluso se dio el lujo de inventar políticos y políticas, pero sin haber podido integrar el equipo que —intuyo— se había propuesto formar quizá con la idea de hacer trascender y ampliar sus redes de poder.

Hombres como Piña y el ejercicio político puesto en boga por los gallones del PRI, actitud que, por cierto, solía menospreciar la inteligencia de propios y extraños —o sea, de correligionarios y rivales—, abonaron el terreno para que fructificara la semilla sembrada por Manuel Gómez Morín. Gracias a ello llegó al poder Vicente Fox Quesada, un empresario de medio pelo que por necesidad y estrategia tuvo que adoptar el ideario panista y, asimismo, ganarse la amistad y el apoyo de los custodios de la herencia gomesmoraliana. Ocurrió el “cambió” en el mando nacional y se resquebrajó el PRI al grado de tener que modificar sus propias reglas basadas en la disciplina, institucionalidad, centralismo, control político absoluto, rectoría nacional, “democracia dirigida”, presidencialismo, componenda política, compadrazgos e intereses de grupo. Y como se atomizó el otrora partido en el poder, propiciando el nacimiento de liderazgos regionales, sus gobernadores tuvieron que trabajar para, como decía Séneca, mover más con el ejemplo que con las palabras.

Lo que Guillermo Jiménez Morales concibió como método para dar buenas cuentas a sus superiores, hoy parece ser el único camino que le queda al Revolucionario para conservar sus bastiones políticos. De ahí que los mandatarios estatales se hayan convertido en los dueños de los tableros estatales con sello priista, y que a ellos les corresponda la obligación moral de, con el ejemplo, conducir la política regional de su partido y, desde luego, orientar a los políticos de la entidad que gobiernan. Omitir o soslayar este, digamos que, compromiso nacido con la derrota nacional equivale a un suicidio político, ya que al no haber control ni dirección se podría producir un erradero de obvios beneficios para el PAN y el PRD.

Viene a cuento la reflexión por el entusiasmo demostrado por los aspirantes que pretenden suceder al actual gobernante de Puebla, emociones que nos obligan a suponer que los precandidatos a la gubernatura actúan como “Chinos libres”, e incluso que hasta se sienten los creadores de su propio ajedrez. Es probable que no les haya caído el veinte y que por ello no alcancen a comprender que, debido a las condiciones imperantes en el PRI, el gobernador Melquiades Morales Flores podría verse obligado a actuar como el “fiel de la balanza”. Esto porque él es el responsable de la política en la entidad y como primer priista del estado a él le corresponde moderar u orientar las pasiones y los deseos de sus correligionarios.

Mario Marín Torres, Germán Sierra Sánchez, Ángel Aceves Saucedo y Guillermo Pacheco Pulido necesitan revalorar lo que les permitió ascender en política. Y quitarse de la mente (sobre todo Mario Marín) la idea de que para ganar la postulación hay que eliminar de la competencia a Rafael Moreno Valle Rosas. Ahí está el nada despreciable ejemplo de José Luis Flores Hernández, quien, en lugar de las descalificaciones, busca la concertación con sus “competidores”.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LOS PLANES SOVIÉTICOS

Mientras los estadistas del Mundo Occidental se debaten en el complejo que forman tantos como son los problemas de Estado que perturban la tranquilidad pública; y mientras la depresión económica, con todos sus fenómenos concomitantes, pone a prueba la vitalidad misma del régimen capitalista, los directores de la Unión Soviética afinan su capacidad creadora y concentran su esfuerzo y su pensamiento en la coordinación de trabajos que pondrá en pleno estado de desarrollo el Segundo Plan Quinquenal para la industrialización de Rusia.

Pasada la época en que la interesada propaganda conservadora se empeñó en exhibir al movimiento soviético como un trasunto de barbarie, cuenta la prensa de nuestros países —y especialmente la norteamericana— con informaciones bastantes que permiten establecer juicios razonables respecto a la obra que está en proceso de realización en la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, escogidas como campo de experimentación del colectivismo integral.

Es interesante, por lo mismo, que asomemos de vez en vez la mirada por los horizontes dilatados del país de los sóviets, para que sepamos a valorar el esfuerzo y el sacrificio de un pueblo que ha tenido la audacia de reconstruir su existencia con desprecio de la ética y de las normas de convivencia social que rigen en el resto del orbe.

Desde que la voluntad de Stalin orientó el esfuerzo de todos los rusos hacia la realización del Primer Plan Quinquenal, cambió sustancialmente la posición de la URSS frente al mundo capitalista. Trotsky proclamó en vano la imposibilidad de organizar el socialismo en una nación mientras se hallara rodeada de países capitalistas. Stalin se empeñó en probar la posibilidad de coexistencia del naciente régimen colectivista con el régimen individualista que, perturbado e inquieto, aún cuenta con suficiente vitalidad.

La tesis de Trotsky hubiera llevado a la Rusia Soviética a mantener un estado de revolución permanente, asumiendo una actitud dinámica y combativa en la lucha internacional. Rusia no habría sido, en tal supuesto, más una base de operaciones para la agitación revolucionaria en el exterior, que un laboratorio del nuevo orden de cosas cuya instauración sirve de norte al colectivismo.

Stalin, por el contrario, enfoca todas las energías de los pueblos que obedecen sus dictados, hacia la tarea que consiste —como informa un hábil corresponsal— “En hacer que el único país que está gobernado por el comunismo sea completa e inalterablemente próspero en sus empresas”.

No es que Stalin y los suyos abandonen de este modo el sentido internacional del socialismo, sino que anteponen la prosperidad de la URSS al proselitismo circunstancial que pudiera engendrar una hábil y tenaz propaganda.

Abrir nuevas y gigantescas plantas metalúrgicas, fábricas de tractores, industrias manufactureras; mecanizar la agricultura; crear estaciones experimentales; proteger las instituciones científicas; todo esto, en un país donde no halla cabida el problema de la cesantía, traduce una mejor propaganda de la que pudiera ser hija del oro que suponen los ingenuos está volcando generosamente el gobierno soviet sobre el resto del mundo.

Por lo demás, Stalin sabe bien que sus mejores aliados en lo que no controla del planeta, son la miseria y el dolor, la cesantía de ahora y la guerra del porvenir.

El Primer Plan Quinquenal fue elaborado en términos que traducen un concepto en extremo ambicioso de las posibilidades de realización. La capitalización del esfuerzo humano para adquirir en condiciones onerosas las plantas gigantescas que fueron proyectadas; el pago de elevados salarios para millares de expertos que fueron, a montarlas primero, a entrenar a los nativos, después; demandó sacrificios que rebasaron la línea de los cálculos más elevados.

El pueblo, en estas circunstancias, tuvo que resignarse a la estrechez de las raciones exiguas, de las trágicas “colas” y del frío penetrante.

Esto, sumado a la abolición de la libertad individual —condición distintiva del régimen comunista—, hallaba una compensación: la eliminación de las clases parásitas, generadora del robustecimiento de la economía nacional, y la seguridad de que se está forjando el mundo de mañana.

En muchos renglones la producción sobrepasó los cálculos establecidos para el primer quinquenio, pero en tesis general los resultados no corresponden ni con mucho a las previsiones.

Hubo que pagar, sobre todo, el precio del aprendizaje de los nuevos obreros. Si costoso era levantar las fábricas y plantas de tipo desmesurado, que en tan grande escala previó el Plan Quinquenal, más costoso aún resultó hacer del campesino de la comarca remota —tradicionalista, ignorante y supersticioso— un obrero eficiente, de espíritu abierto, y capaz de manejar la máquina moderna que el Estado le encargaba para lograr rendimientos en beneficio de la colectividad.

Este aprendizaje, que comporta la transformación mental de buena parte del pueblo ruso, se ha logrado ya en buena parte. Las fábricas dan un porcentaje de rendimiento que en ocasiones alcanzan hasta el décuplo de la producción inicial, particularmente las fábricas de tractores, en las que el soviet pone especial interés por su influencia en el desarrollo de la agricultura industrial. Y los obreros jóvenes no piensan sino en que con su esfuerzo están dando vida a una forma más justa de la sociedad.

El trabajador ruso, sin género de duda, mantiene un nivel de vida inferior con relación al standard de sus compañeros que trabajan en cualquier país de la Europa Occidental o de los Estados Unidos de América; pero la supresión, en su pensamiento, de la inquietud que dimana del peligro de la cesantía, lo compensa.

Igualmente, el sentido social que imprime características especiales al régimen de los soviets, garantiza al obrero para casos de enfermedad, de desastre económico o de vejez, una protección, por mínima que se le suponga, y sus hijos no han menester de ir prematuramente al taller, pues les es obligatoria la escuela.

No debe olvidarse, por lo demás, que un juicio honorable respecto a las condiciones de vida creadas por el soviet, no debe establecerse con relación al standard de los pueblos occidentales, sino, en todo caso, con referencia a la situación anterior de la propia Rusia.

El Segundo Plan Quinquenal, aprovechando la experiencia que arroja la ejecución del primero, no fija las cantidades precisas señaladas a los distintos renglones de la producción, no pretende despertar esperanzas fuera de proporción.

Sobre la base de que debe quedar totalmente socializada la tierra y su cultivo sujeto a los más modernos sistemas mecánicos, los soviets se proponen, así, resolver en definitiva el problema que más inquietó a Lenin; y asegurar para siempre la existencia del régimen.

En los últimos cinco años se adelantó considerablemente en esta dirección con el impulso dado a los sovkozes y a los kolkozes. Ahora se pretende la liquidación total del problema.

En materia industrial, no se sueña ya en hacer de Rusia la primera fuente de producción, pero sí en sobrepasar a Francia, alcanzando a Alemania o a Inglaterra.

Tales empeños reclamarán la continuidad del régimen de penuria que ha vivido hasta ahora el pueblo ruso. Se le alienta con la promesa de que para 1937 sus condiciones de vida se habrán elevado en un doscientos o trescientos por ciento. Pero la verdad es que una obra de las proporciones que han planteado los soviets, no se consuma si no es a precio del sacrificio, por lo menos, de toda una generación.

El Nacional, 17 de abril de 1932.

Froylán C Manjarrez

Revista Réplica

He tomado del sitio Terra (Mafev) la definición-respuesta-propuesta —positiva y sencilla por cierto— de la “Ley de causa y efecto”. 

¿PRECANDIDATOS O FRANCOTIRADORES II?

No aprendas los trucos del oficio. Aprende el oficio.

Anónimo

 

Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.

Dicho popular.

 

Francisco Fraile García tiene el derecho de aspirar a encabezar el poder Ejecutivo. Y por qué no, hasta el de parafrasear al futbolista Jorge Valdano para decir a quienes lo enseñaron a soñar, que aún sigue en ello; que todavía vive en él el anhelo que lo indujo a trasladarse a la ciudad de Puebla para estudiar y alejarse de la atracción comercial que ejercen los abarroteros de Huajuapan de León, Oaxaca, la tierra que lo vio nacer. Se trata, pues, de una justa ambición que no deja de puyar su ánimo y que cotidianamente lo estimula a sentirse como el sucesor natural del gobernador Melquiades Morales Flores. De ahí que haya adoptado el estilo político de su amigo el gobernador poblano, o sea, los recorridos constantes a las diversas regiones de la entidad y el contacto casi familiar con campesinos, indígenas y comerciantes de las sierras Norte, Negra, Oriente y también de la Mixteca.

Me lo imagino hablando de su proyecto mañana, tarde y noche, comentándole a sus amigos íntimos y a su familia cercana los avances diarios en la conquista de voluntades electorales. Incluso me atrevo a asegurar al lector que entre sus conversaciones recurrentes existen frases como la siguiente: “Hoy estuve en Chichiquila y mañana visitaré a la gente de Ixcamilpa de Guerrero.”

Y entre las preguntas de sus hijos hay una, la constante: “¿verdad papá que vas a ser el gobernador de Puebla?”

Nadie puede negar que esa posibilidad está más cerca de Paco Fraile que de Humberto Aguilar Coronado o de la doña Ana Teresa Aranda de Orea.

El “secreto” del senador se basa en la confianza personal y en la disposición de servir a tiros y troyanos. Esto lo motiva a que todos los días haga una gestión en respuesta a las peticiones que, curiosamente, van en aumento. En su despacho del Senado de la República recibe desde llamadas hasta visitas de poblanos recomendados por priistas, panistas y perredistas. Y de esa oficina senatorial salen los oficios dirigidos a los titulares de la dependencia del gobierno federal, en las cuales, por cierto, trabajan muchos de sus correligionarios. Gracias a esas gestiones ya tiene en su agenda los nombres de decenas de hombres y mujeres de muchachos y muchachas agradecidas.

Fraile también se da tiempo para relacionarse con poblanos que radican en el Distrito Federal. Ha escogido a quienes por su cargo político o actividad comercial pueden actuar y, por ende, cosechar opiniones a su favor.

Sin empacho ni timoratez, les dice que él será el gobernador de Puebla y que por ello les pide su apoyo moral. Es más, los invita a formar parte del grupo “Amigos de Fraile”.

Esa confianza y decisión le ha ganado puntos a su favor. Y en la gran carrera panista ya lleva dos cuerpos de ventaja sobre sus dos más cercanos competidores. Le sigue Ana Teresa y detrás de ella galopa desesperado Humberto Aguilar.

Debo destacar una actitud del senador Fraile, novedosa si nos remitimos a sus acciones como presidente estatal del PAN, puesto en el que siguió las técnicas de Maquiavelo para quitar del camino a quienes fueron considerados estorbos al gran proyecto nacional del blanquiazul. Después se impuso la costumbre de no golpear a nadie, por el contrario, acercarse a sus rivales y tratar de conquistarlos sin rencores ni resentimientos. Cuando menos eso es lo que parece.

¿Le ganará la postulación a sus compañeros de partido?, preguntan los priistas.

Tal vez, siempre y cuando no se le atraviese Humberto Aguilar, su pupilo en el trabajo partidista, y que el PAN lo haga candidato. Lo más probable es que debido a su trayectoria política y condiciones electorales de Puebla, que por ahora favorecen al PRI debido, precisamente, a la intensa actividad del gobernador Melquiades Morales Flores.

Las únicas alternativas (que siguen siendo Aranda y Aguilar) tendrán que remontar la cuesta tal y como le ocurrió al priista Ángel Aceves Saucedo, cuya ausencia lo mantiene alejado del “afecto” o “simpatía” de las y los ciudadanos campesinos (de acuerdo con la moda impuesta por Fox, dicen que así debe decirse), burócratas, comerciantes, indígenas y obreros.

Y de llegar a la ansiada candidatura, ¿podría Fraile ganar las elecciones?

Sí, siempre y cuando —como todo apunta— ocurra la división de los priistas derivada de la disputa encarnizada, virulenta y pírrica, entre los precandidatos autopostulados (alguno de ellos envenenado por el resentimiento social), circunstancia a la cual apuesta el panismo poblano y desde luego nacional.

En fin, hay que tener paciencia para ver qué cuero producirá más correas, cómo se van a manejar los madrugadores aspirantes a la gubernatura y cuáles serían las características personales, profesionales y políticas que exhiban.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

LA GENEROSA IMPROVISACIÓN DE MR. HOOVER

Virtualmente, los Estados Unidos no tienen interés más que en mínima parte en el pago de las cantidades debidas por Alemania por concepto de reparaciones. Ellos son acreedores de las potencias aliadas; pero como a su vez las potencias aliadas sumaron las deudas de guerra al acervo de las reparaciones, de hecho los Estados Unidos resultan principales acreedores de Alemania. De ahí el interés preferente de Norteamérica en la restauración económica germana.

En el largo y penoso proceso que abarca desde el fin de la guerra hasta la firma del Plan Young, las potencias europeas fueron sacrificando, a la posibilidad de pago de Alemania, la mayor parte de sus exigencias. Francia misma, la más azotada por la guerra, tuvo que conformarse a la postre con equiparar el monto de sus deudas hacia los Estados Unidos e Inglaterra, con el monto de los pagos que viene haciéndole Alemania, reservándose sólo un pequeño “surplus” para las reparaciones propiamente dichas.

A Francia le queda —por otra parte— el penoso papel de ser el más molesto e intransigente cobrador de Alemania, pues como los Estados Unidos se cuidaron de desvincular oficialmente el problema de las reparaciones de las deudas interaliadas, el resultado fue que quedaran los rendimientos para Norteamérica, y para Francia el peso de los conflictos.

Desde el momento en que, a título del pago de reparaciones, se anotaron en el débito de Alemania, en términos generales, los gastos de la guerra, se planteó un nuevo problema: ¿cómo hacer que un sólo país arruinado pagara una deuda cuyas cifras a justo título han sido calificadas de astronómicas? (En total, y hechas todas las reducciones posibles: treinta y ocho millares de millones de marcos de oro).

Por contraposición a las demandas excesivas de las potencias aliadas y asociadas, Alemania opuso como única defensa su propia debilidad. Un pueblo como el alemán, que al cabo de la guerra pedía de hambre y tenía desorganizadas todas sus fuentes de producción, no podría jamás solventar reclamaciones tan cuantiosas como las de sus antiguos adversarios. En consecuencia, si éstos pretendían obtener el pago de las indemnizaciones de guerra, necesitaban previamente refaccionar a Alemania hasta colocar a sus industriales en el más alto grado de productividad.

Así pues, el hecho simple de la capacidad de pago de la potencia deudora, que apareció como principio fundamental para la liquidación económica de la guerra, tuvo que apreciarse, no en razón de la capacidad momentánea de Alemania, sino con vistas al desarrollo de su capacidad potencial.

El Plan Young vinculó, teóricamente, los intereses de la potencia deudora y de sus acreedores: a mayor desarrollo de la producción alemana correspondería una más segura satisfacción de las exigencias de sus acreedores.

Un hecho, sin embargo, ha venido a frustrar todas las esperanzas puestas en el eficaz desarrollo del programa financiero planteado por el Plan de Young: los mercados de consumo del mundo, de suyo enrarecidos por efecto de la guerra, se han ido cerrando progresivamente a los productos extranjeros a cada nación. El advenimiento de nuevos Estados en Europa, con la consiguiente formación de tarifas aduanales; la tarifa ultra-proteccionista votada por el Congreso norteamericano y las demás murallas que en cada país van levantándose; todo ello como consecuencia de un afán creciente de los pueblos por bastarse a sí mismos, impide la colocación de la gran producción alemana, sin que por ello deje ésta de ejercer presión para desplazar a las potencias de sus mercados tradicionales y de aquellos que conquistaron en los años de la guerra.

De las premisas en que se sustentó el funcionamiento del Plan Young, la más falsa resultó ser aquella que preveía la búsqueda de nuevos mercados —no sujetos a la influencia de las corrientes establecidas— para la colocación de los productos de una Alemania entregada enérgicamente a un proceso de crecimiento industrial. Y ahora Alemania no encuentra otra desembocadura fácil más que la Rusia Soviet.

Lejos, pues, de resolverse el problema de la liquidación de las deudas de guerra, por medio de las ambiciosas concepciones que animaron al Plan Young, éste no ha hecho más que empujar al mundo capitalista hacia una anarquía en la producción y una competencia desmesurada en el consumo; consumo que a su vez se restringe por la racionalización y el paro de millares de trabajadores.

En vez de la coordinación de esfuerzos que suponía la organización internacional de capitalismo prevista y proclamada por el Plan de Young, son la concurrencia despiadada, el egoísmo económico y la desintegración de muchos de los principales organismos productores, los resultados que se han obtenido. Y la concentración del oro en las cajas de los bancos de Francia y de los Estados Unidos no beneficia ni siquiera a los poseedores de esos tesoros.

El Plan Young, en un año de vigencia, ha barrenado el cimiento del régimen capitalista acaso con mayor eficacia que como pudiera haberlo logrado el Plan Quinquenal del señor Stalin.

El plan de Mr. Hoover, en realidad es el índice de un esfuerzo por volver el estado de cosas económico del mundo a un ritmo semejante al que regía antes de que estallara la guerra. Y ahora pensarán los financieros de Norteamérica que acaso Sir Bonard Law haya estado en sus cabales cuando propuso la abolición de las deudas de guerra, que hoy aparece claramente como único término de solución del problema económico internacional.

Sólo que los golpes asestados al régimen capitalista en estos doce años que lleva la guerra económica mundial, no será fácil que se reparen con la “generosa improvisación del presidente Hoover”, como la llama Tardieu.

El Nacional, 10 de julio de 1931.

Froylán C. Manjarrez

Revista Réplica

Se me debe exigir que busque la verdad, pero no que la encuentre.

Denis Diderot

¿PRECANDIDATOS O FRANCOTIRADORES?

Ningún pájaro vuela demasiado alto, si vuela solo con sus alas.

Ralph Waldo.

Lo que no está prohibido está permitido.

Dicho popular.

 

Las reglas no escritas obligan a los políticos a comportarse de manera, digamos que, ortodoxa. Les induce a sacar provecho a las corrientes del río que escogieron para navegar en la actualidad pública. No hacerlo las expone a trabajar el doble, si acaso lograr la mitad. No es una consigna, sin embargo, sí se trata de una costumbre con las variantes que impone la época, el estilo y la influencia del líder partidista o de aquel que llega a ejercer la actividad política formal. Un ejemplo:

Cuando Guillermo Jiménez Morales era gobernador, alguno de sus colaboradores empezó a moverse con la intención de buscar un cargo partidista que pudiera proyectarlo al puesto de elección popular que ambicionaba. El entonces mandatario se enteró, le mandó llamar y le hizo el siguiente comentario/advertencia:

“La política es como el ajedrez: cada uno tiene una función. Y tú eres uno de los peones de mi tablero. Por eso no puedes moverte solo. Yo soy el único que decide si te mueves o si te sacrifico. Así que no le hagas al pendejo y ponte a trabajar en lugar de andar de grillo…”

Los tiempos cambiaron y con ellos el estilo de gobernar: Mariano Piña Olaya decidió pasarse por el arco del triunfo aquellas reglas, y en lugar de grupos políticos se dedicó a formar cofradías de socios y cómplices. De alguna manera vulneró la función o el prestigio del servidor público y de paso abrió las puertas a la oposición, cuyo desarrollo se basaba, precisamente, en el desprestigio del rival.

Después llegó Manuel Bartlett Díaz, un gallo muy jugado en los palenques políticos nacionales y, por ende, tan mañoso que podía prescindir de “amarradores”. Así, el ahora senador retomó el control del tablero e incluso se dio el lujo de inventar políticos y políticas, pero sin haber podido integrar el equipo que —intuyo— se había propuesto formar quizá con la idea de hacer trascender y ampliar sus redes de poder.

Hombres como Piña y el ejercicio político puesto en boga por los gallones del PRI, actitud que, por cierto, solía menospreciar la inteligencia de propios y extraños —o sea, de correligionarios y rivales—, abonaron el terreno para que fructificara la semilla sembrada por Manuel Gómez Morín. Gracias a ello llegó al poder Vicente Fox Quesada, un empresario de medio pelo que por necesidad y estrategia tuvo que adoptar el ideario panista y, asimismo, ganarse la amistad y el apoyo de los custodios de la herencia gomesmoraliana. Ocurrió el “cambió” en el mando nacional y se resquebrajó el PRI al grado de tener que modificar sus propias reglas basadas en la disciplina, institucionalidad, centralismo, control político absoluto, rectoría nacional, “democracia dirigida”, presidencialismo, componenda política, compadrazgos e intereses de grupo. Y como se atomizó el otrora partido en el poder, propiciando el nacimiento de liderazgos regionales, sus gobernadores tuvieron que trabajar para, como decía Séneca, mover más con el ejemplo que con las palabras.

Lo que Guillermo Jiménez Morales concibió como método para dar buenas cuentas a sus superiores, hoy parece ser el único camino que le queda al Revolucionario para conservar sus bastiones políticos. De ahí que los mandatarios estatales se hayan convertido en los dueños de los tableros estatales con sello priista, y que a ellos les corresponda la obligación moral de, con el ejemplo, conducir la política regional de su partido y, desde luego, orientar a los políticos de la entidad que gobiernan. Omitir o soslayar este, digamos que, compromiso nacido con la derrota nacional equivale a un suicidio político, ya que al no haber control ni dirección se podría producir un erradero de obvios beneficios para el PAN y el PRD.

Viene a cuento la reflexión por el entusiasmo demostrado por los aspirantes que pretenden suceder al actual gobernante de Puebla, emociones que nos obligan a suponer que los precandidatos a la gubernatura actúan como “Chinos libres”, e incluso que hasta se sienten los creadores de su propio ajedrez. Es probable que no les haya caído el veinte y que por ello no alcancen a comprender que, debido a las condiciones imperantes en el PRI, el gobernador Melquiades Morales Flores podría verse obligado a actuar como el “fiel de la balanza”. Esto porque él es el responsable de la política en la entidad y como primer priista del estado a él le corresponde moderar u orientar las pasiones y los deseos de sus correligionarios.

Mario Marín Torres, Germán Sierra Sánchez, Ángel Aceves Saucedo y Guillermo Pacheco Pulido necesitan revalorar lo que les permitió ascender en política. Y quitarse de la mente (sobre todo Mario Marín) la idea de que para ganar la postulación hay que eliminar de la competencia a Rafael Moreno Valle Rosas. Ahí está el nada despreciable ejemplo de José Luis Flores Hernández, quien, en lugar de las descalificaciones, busca la concertación con sus “competidores”.

Nota editorial

Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.

Alejandro C. Manjarrez

Revista Réplica

Entre cientos de millones de personas que enfrentan el consumo de sustancias, haber llegado hasta una puerta donde existe ayuda es una oportunidad extraordinaria...

Among the hundreds of millions of people facing substance use, reaching a place where help is available is an extraordinary opportunity...

Te presentamos un resumen de las noticias más importantes de la semana

Noticia de la semana

Del 10 al 16 de agosto de 2026

 

Devastador sismo de magnitud 7.4 en Colombia golpea severamente a Cali y al Eje Cafetero

El pasado lunes 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7.4 con epicentro en San José del Palmar (Chocó) sacudió el occidente colombiano. Cali se convirtió en la urbe más afectada en pérdidas humanas y materiales, registrando decenas de víctimas mortales, cerca de mil heridos y el colapso o daño severo en más de medio centenar de edificaciones. El impacto se extendió a ciudades como Pereira, Quibdó y Manizales, obligando al gobierno a declarar el estado de desastre nacional.

El sismo puso a prueba la capacidad de respuesta sísmica de las grandes urbes del occidente colombiano. Aunque la atención se centró de inmediato en las labores de rescate en el sector de Tequendama y el centro de Cali, la emergencia evidenció que los protocolos de evaluación estructural y los planes de contingencia en zonas urbanas de alta densidad requieren revisiones urgentes para evitar colapsos masivos ante eventos de gran magnitud.

Diputado poblano Elpidio Díaz estigmatiza la salud mental al defender la "Ley Casco”

Al fijar postura sobre las manifestaciones en contra de la "Ley Casco" —norma que obliga a colocar códigos QR y chips de radiofrecuencia en los cascos de los motociclistas en Puebla—, el diputado local y presidente de la Comisión de Movilidad, Elpidio Díaz Escobar, desestimó los reclamos del gremio. El legislador declaró públicamente que los inconformes argumentan que la medida afecta su "salud mental y no sé cuántas cosas inventan". Para justificar su postura, comparó la obligación con el uso de equipo de protección en plantas automotrices como Volkswagen o Audi, añadiendo además que las protestas están encabezadas por motociclistas foráneos con vehículos de lujo. 

Las declaraciones del diputado Elpidio Díaz muestran un preocupante desdén hacia la salud mental, tratándola como un pretexto sin validez dentro de la discusión legislativa. Utilizar la tribuna o los micrófonos públicos para calificar de "inventos" los argumentos sobre el impacto psicológico o emocional de ciertas regulaciones estigmatiza una problemática seria. A esto se suma el intento de deslegitimar la protesta social reduciéndola al poder adquisitivo o procedencia de los manifestantes, una postura que evade el análisis técnico de la ley y muestra falta de sensibilidad por parte de quien encabeza la comisión responsable de la movilidad en el estado.

Operativo de seguridad de Donald Trump en Turquía: camión de catering y avión señuelo tras amenaza aérea

Las investigaciones periodísticas de The Washington Post revelaron los detalles del operativo de seguridad desplegado tras la cumbre de la OTAN en Ankara para evacuación de Donald Trump. El mandatario abordó el Air Force One de manera pública ante las cámaras, pero minutos después bajó a escondidas utilizando el contenedor elevado de un camión de comida (catering) del aeropuerto. El vehículo lo trasladó en la pista hacia una aeronave militar C-32A de menor tamaño. Mientras el Air Force One despegó hacia Reino Unido sirviendo como señuelo —llevando a bordo a la prensa e integrantes de la comitiva sin que estos lo supieran—, el mandatario viajó por separado ante alertas de inteligencia por una amenaza con misiles atribuida a organismos iraníes.

El despliegue cinematográfico que incluyó un camión de catering y una aeronave señuelo muestra los extremos en los protocolos de protección ante el nivel de vulnerabilidad de la aviación presidencial en zonas de tensión. Sin embargo, la estrategia reabrió un fuerte cuestionamiento ético en los medios internacionales: al utilizar el avión presidencial lleno de reporteros y personal civil como chivo expiatorio o señuelo sin su conocimiento, el equipo de seguridad puso en riesgo manifiesto a terceros para garantizar la cobertura del traslado, rebasando los límites de la desinformación operativa.

Colectivos ciudadanos limpian propaganda política extemporánea en Puebla

Habitantes de la capital poblana y municipios conurbados comenzaron a blanquear bardas que promocionan nombres y rostros de aspirantes a cargos de elección popular antes de los tiempos legales. Con estas acciones, la ciudadanía cuestiona abiertamente el uso de recursos en actos proselitistas fuera de los calendarios electorales.

La intervención directa de los vecinos para borrar este tipo de rotulado evidencia el malestar social frente a la propaganda extemporánea. Ante la pasividad de los órganos electorales para imponer sanciones oportunas, los ciudadanos han decidido retirar por cuenta propia un despliegue publicitario costoso y carente de fiscalización clara.

Choque a empujones e insultos entre los diputados Arturo Ávila y Carlos Gutiérrez Mancilla en el patio del Senado

Un enfrentamiento físico y verbal se registró en el Patio del Federalismo de la sede del Senado de la República. El diputado priista Carlos Gutiérrez Mancilla encaró al vocero del grupo parlamentario de Morena, el diputado Arturo Ávila, interponiéndose en su camino y sujetándolo del brazo. El altercado incluyó empujones, jaloneos e intercambios de descalificaciones directas como "¡No me toques, cabrón!" por parte del morenista, mientras que el priista lo acusó de ser "vocero del narco" y de supuestas amenazas; en respuesta, Ávila lo tildó repetidamente de "porro de Alito" y de carecer de agenda política. 

Que la actividad parlamentaria en el recinto del Senado derive en jaloneos y agresiones físicas en los pasillos confirma la falta de cauce y civismo político. La confrontación en espacios comunes deja de lado el intercambio de ideas para reducir el ejercicio legislativo a la provocación personal y al espectáculo mediático, minando el respeto institucional en la representación popular.

Descompensación diabética de un conductor provoca accidente con 16 lesionados en Zacatlán

Un automovilista de 74 años perdió el conocimiento tras sufrir una descompensación por diabetes mientras conducía en el centro de Zacatlán de las Manzanas. El vehículo ingresó al andador peatonal Benito Juárez e impactó a 16 personas. Cuerpos de emergencia atendieron a las víctimas —en su mayoría visitantes que acudían a la Feria de la Manzana—, reporte que confirmó que los heridos se encuentran estables. El conductor quedó bajo resguardo de las autoridades.

El peritaje médico aclaró que el percance derivó de una urgencia de salud del conductor y no de un acto negligente. Sin embargo, la emergencia exhibe la falta de barreras de contención en zonas de alto flujo peatonal. En corredores turísticos concurridos, los ayuntamientos deben contemplar infraestructura física que proteja a los transeúntes ante cualquier falla mecánica o contingencia médica al volante.

Comunicadores rechazan el uso de listas de señalamiento contra la prensa

Organizaciones defensoras de la libertad de expresión y periodistas independientes expresaron su rechazo a la difusión de listados donde se califica a reporteros y columnistas como promotores de posturas "antigobierno". Integrantes del gremio advirtieron que este tipo de catalogaciones vulnera la seguridad de la prensa.

Exponer a comunicadores mediante listas o adjetivaciones por su trabajo editorial representa un precedente riesgoso. En un contexto donde el ejercicio del periodismo enfrenta serios riesgos de seguridad, la responsabilidad institucional exige garantizar la protección de los informadores y evitar dinámicas de confrontación que pongan en peligro su labor.

Estados Unidos revoca la visa a Andrés Manuel López Beltrán; envía carta a la Casa Blanca

Andrés Manuel López Beltrán confirmó que el Departamento de Estado de los Estados Unidos procedió a la cancelación de su visado de ingreso. A través de una carta dirigida al presidente Donald Trump, el político calificó la resolución como una medida de corte político promovida por grupos de oposición y sostuvo que no existen señalamientos legales que justifiquen la medida.

El retiro de visados es un recurso normativo de las autoridades migratorias estadounidenses que suele responder tanto a criterios técnicos como a valoraciones políticas. La decisión de responder mediante una carta pública busca trasladar un asunto administrativo de extranjería al terreno del debate partidista, utilizando el caso para posicionar un discurso de resistencia política ante el electorado local.

Christopher Landau responde a publicaciones sobre la visa de López Beltrán

Tras la difusión de la misiva dirigida a la Casa Blanca por Andrés Manuel López Beltrán, el subsecretario de Estado de EE. UU., Christopher Landau, publicó en sus redes sociales la frase: "¿Estás disfrutando el show? Amarás la siguiente parte". El mensaje se dio en respuesta a comentarios de usuarios sobre las políticas de cancelación de visas sin previo aviso.

La respuesta del diplomático estadounidense a través de redes sociales refleja cómo la comunicación oficial ha adoptado tonos informales y de provocación en la arena digital. Tratar asuntos de relación bilateral y trámites migratorios con sarcasmo le resta seriedad a los canales diplomáticos tradicionales y reduce un tema institucional a un espectáculo mediático.

Procesan al Secretario de Seguridad Pública de Atlixco

La Fiscalía General del Estado de Puebla cumplimentó una orden de aprehensión contra el titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Atlixco, Antonio "N", investigado por la presunta comisión de abuso de autoridad, cohecho e incumplimiento de un deber legal. El juez a cargo del caso determinó la medida de prisión preventiva mientras concluye el periodo para definir su situación jurídica.

La detención del mando responsable de la seguridad en el municipio vulnera la certidumbre de la población en las instituciones locales. El procedimiento pone de manifiesto las fallas en los mecanismos internos de control de confianza y hace necesaria una revisión profunda sobre cómo se eligen y supervisan los perfiles a cargo del orden público en los ayuntamientos.

Redacción Réplica

Revista Réplica

El periodista pasa la vida observando aquello que los demás prefieren ignorar...

El problema es que seguimos creyendo que el desarrollo consiste en tirar árboles para sembrar cemento...

Resumen de noticias julio 2026

El país tuvo excesos en todo: asesinatos de personajes públicos; en la “fabricación” de nuevos millonarios; en actos de corrupción protegidos por la impunidad que proporciona el máximo poder político ...

Escribió Mario Benedetti que las piernas de la amada son fraternas/ cuando se abren buscando el infinito/ y apelan al futuro como un rito/ que las hace más dulces y más tiernas...

No falta, y el lector seguramente conoce a alguno de ellos, aquel ejemplo que gracias a su poder o habilidad política tiene facultades para reproducir su influencia y, por qué no, también a su especie, “cualidades” que se manifiestan en los tres poderes e incluso en los tres niveles de gobierno...

En efecto, Adolfo López Mateos se había casado por la Iglesia con la hermosa hija de los Gutiérrez. Y aunque fue otra de sus muchas aventuras románticas, quizá la última, el matrimonio aquel hizo las veces de colofón a la pasión amorosa de este hombre enamorado de las mujeres jóvenes a quienes la naturaleza hizo bellas, bien proporcionadas y portadoras de la cadencia que incentiva la libido de los hombres...

—Vean ustedes lo que encontré sobre mi escritorio. Es dinero que dejó algún pendejo con la clara intención de comprometerme, de corromperme. Voy a investigar y cuando agarre al autor de este atentado, les prometo que lo llevaré a juicio. Y si puedo yo mismo fusilaré al cabrón. —Volteó a ver la foto del presidente en turno antes de justificar con energía castrense: —El jefe máximo no tendrá inconveniente.

Cuanto mayor la riqueza, más espesa la suciedad.

John Kenneth Galbraith

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El AFORE

Y créeme, el día que dejes de consultar el tarot por él, ese día habrás empezado a volver a ti...

Dicen que el corazón se rompe en silencio, pero no. Se rompe cuando buscas respuestas donde no las hay. Como en esas lecturas de tarot que prometen devolver la esperanza mientras te clavan más hondo la espina. Te lo digo con ternura, con esa dulzura que una aprende después de llorar en voz baja: si quieres olvidar a tu ex, no veas lecturas del tarot.

Porque ahí está él—o ella—en cada carta volteada. En la luna, en los amantes, en la torre que se cae como tu fe. Te dicen que volverá, que aún te piensa, que tiene miedo, que sueña contigo. Y tú, tan frágil, te lo crees. No por ingenua, sino por amor. Por ese amor que todavía te sangra en las madrugadas.

Pero el tarot no sana, no cuando lo buscas desde la herida. El tarot no es el culpable, claro que no. Somos nosotras, las que pedimos señales donde ya solo hay despedidas. Las que queremos respuestas mágicas a preguntas que nos duelen más que el silencio.

Hay un momento en que hay que cerrar la puerta sin mirar atrás. Guardar la baraja, silenciar los videos, dejar de preguntar por qué. No porque no importe, sino porque mereces paz. Mereces volver a ti, sin los espejismos que te atan a alguien que ya se fue.

Si vas a buscar algo, que sea dentro de ti. Que sea ese rincón donde aún vives entera, aunque rota. Porque olvidar no es dejar de amar de golpe, es dejar de mendigar migajas disfrazadas de destino.

Y créeme, el día que dejes de consultar el tarot por él, ese día habrás empezado a volver a ti.

Paty Coen

Por su parte la madre, le sigue brindando amor y cuidado, que se verá reflejado en el cultivo de la calidez en la vida del niño, la capacidad de establecer relaciones profundas, cuidadosas y amorosas...

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