01
Mié, Dic

Opiniones

Tabla Lista

El carisma de un hombre ha permitido la prevalencia de la religión católica por casi dos mil años, aún en nuestro país donde la gente todavía vive entre la ignorancia, el fanatismo, la superstición, la magia, la pobreza, la flojera y, en consecuencia, en medio de la mugre y la insalubridad.

Desde antes que Maximino Ávila Camacho entregara el gobierno a su sucesor, Puebla no se había visto tan convulsionada como ahora. Esto porque el actual gobernador se olvidó de la vocación social que festinaba y, en su lugar, menosprecia al pueblo. Veamos algunos antecedentes que enmarcan el cambio del próximo lunes.

Cuando Miguel de la Madrid fue designado candidato a la presidencia de la República, sus amigos, incluyendo Mariano Piña Olaya, festejaron como si fue el evento del siglo (de hecho para algunos lo fue). Aquellos que habían compartido el pupitre en el colegio Cristóbal Colón o en la Facultad de Derecho de la UNAM, estaban ya en el umbral de la gloria política – burocrática.

El estilo de nuestro gobernador no pudo (y ya no podrá) adaptarse al modo de ser de los poblanos. Desde el principio rompió las reglas no escritas pero implementadas por el uso de la costumbre. No entendió nuestro espíritu churrigueresco, lleno de fórmulas sociales que tanta fama nos han dado en México. Quiso romper los protocolos y acabó por destruir la buena imagen que se había fabricado antes de llegar al estado de Puebla, en calidad de candidato del PRI a la gubernatura de la entidad.

El camote de oro para MPO. (Crónicas sin censura 2)

Para acoplarnos al Tratado de Libre Comercio, no estaría mal que Puebla instituyera un premio parecido al “Golden Potato” propuesto por el periodista Manuel Buendía. Lo malo de la idea es que nuestro gobernador sería el político más nominado, debido a los frecuentes disparates de sus funcionarios y, de vez en cuando, a sus propias ocurrencias.

El pasado viernes apareció en la prensa local una declaración de Salvador Cue Silva respecto a la compra de espacio publicitario en el diario neoyorquino The Wall Strett Journal. Dijo el secretario de Economía que el gobierno invertiría entre 60 Mil y 125 mil dólares para promover la imagen de Puebla en Estados Unidos de cara al TLC. Con estas declaraciones el funcionario aludido demuestra su desconocimiento de la política internacional. Ni sabe, pues, que nuestra entidad está fuera del Tratado. También y sin querer ha puesto de manifiesto que Puebla está atrapada en una vorágine de confusiones y desesperación.

Cuando el entonces gobernador Guillermo Jiménez Morales tuvo la ocurrencia de anunciarse en la influyente revista norteamericana Fortune, Manuel Buendía, columnista de Excélsior le otorgó el primer Camote de Oro. Desde esos años la presea ha estado sin dueño. De ahí que este columnista proponga que se le entregue a Mariano Piña Olaya. La declaración de su secretario de gabinete y varias puntadas del mandatario estatal refuerzan mi propuesta.

A guisa de ejemplo me permito mencionar algunos de los muchos méritos de nuestro gobernador para recibir este estímulo poblano.

–En una cena previa a su designación como candidato, dijo ante un grupo de empresarios, entre ellos Jorge Ocejo, José Manuel Rodoreda, Humberto Ponce de León, Heberto Rodríguez Concha y Ricardo Hess (el anfitrión) que su primer millón de pesos lo había ganado en un asunto laboral, poniéndose de acuerdo con el juez a fin de beneficiar al patrón que representaba.

–Ya en campaña en Ciudad Serdán prometió gobernar sin caciques (sin comentarios).

–Durante la misma etapa de proselitismo, la preocupación aséptica de don Mariano nos hizo recordar a José Vasconcelos cuando se estrenó de político.

El Maestro de la Juventud comenta en su Ulises Criollo, que, en un ímpetu peligroso de sinceridad, chocó ante la masa humilde al decirle que “antes de intentar democracia y actividad política, el pueblo necesita emprender la campaña del agua y del jabón”. Nuestro gobernador olvidándose de la pobreza y la falta de recursos, entre ellos el agua, regañó a niños campesinos porque no se lavaban la cara y las manos para asistir a los mítines. Vaya hasta les llevó jabones.

–Ya instalado en el gobierno, en una sesión plenaria del Tribunal Superior de Justicia, ante el asombro de los magistrados, su respetable esposa Patricia Kurezyn y él presidieron la reunión.

–En varias ocasiones ha designado a miembros del poder legislativo como sus representantes personales para presidir actos oficiales.

–Cuando implantó la moda de asistir a la mayoría de los informes municipales, se retiraba sin escuchar la respuesta del Síndico. Incluso ocurrió en Puebla, donde Ramón López Rubí contestó el informe del alcalde ante un público imaginario, porque los asistentes, incluido el alcalde Marco Antonio Rojas Flores, salieron corriendo detrás suyo.

—La ocurrencia más reciente fue la de santificar al presidente del Comité Directivo de la Volkswagen de México. El hecho tuvo lugar en el aereopuerto de Huejotzingo. Allá don Mariano dijo que por decreto de su gobierno, el directivo de la industria automovilística alemana, se llamaría San Martín Josephi (hoy convertido en diablo para sus trabajadores).

Estas son algunas puntadas que apoyan mi propuesta para que don Mariano sea destinatario del segundo Camote de Oro, sin embargo el premio podría impugnarlo algún quisquilloso exegeta afecto a hurgar en los acontecimientos del día y como no estamos cerrados al diálogo, se reciben propuestas.

 

4/VIII/1992.

Alejandro C. Manjarrez 

El gobierno de Mariano Piña Olaya

El carisma de un hombre ha permitido la prevalencia de la religión católica por casi dos mil años, aún en nuestro país donde la gente todavía vive entre la ignorancia, el fanatismo, la superstición, la magia, la pobreza, la flojera y, en consecuencia, en medio de la mugre y la insalubridad.

Desde antes que Maximino Ávila Camacho entregara el gobierno a su sucesor, Puebla no se había visto tan convulsionada como ahora. Esto porque el actual gobernador se olvidó de la vocación social que festinaba y, en su lugar, menosprecia al pueblo. Veamos algunos antecedentes que enmarcan el cambio del próximo lunes.

Cuando Miguel de la Madrid fue designado candidato a la presidencia de la República, sus amigos, incluyendo Mariano Piña Olaya, festejaron como si fue el evento del siglo (de hecho para algunos lo fue). Aquellos que habían compartido el pupitre en el colegio Cristóbal Colón o en la Facultad de Derecho de la UNAM, estaban ya en el umbral de la gloria política – burocrática.

El estilo de nuestro gobernador no pudo (y ya no podrá) adaptarse al modo de ser de los poblanos. Desde el principio rompió las reglas no escritas pero implementadas por el uso de la costumbre. No entendió nuestro espíritu churrigueresco, lleno de fórmulas sociales que tanta fama nos han dado en México. Quiso romper los protocolos y acabó por destruir la buena imagen que se había fabricado antes de llegar al estado de Puebla, en calidad de candidato del PRI a la gubernatura de la entidad.

El camote de oro para MPO. (Crónicas sin censura 2)

Para acoplarnos al Tratado de Libre Comercio, no estaría mal que Puebla instituyera un premio parecido al “Golden Potato” propuesto por el periodista Manuel Buendía. Lo malo de la idea es que nuestro gobernador sería el político más nominado, debido a los frecuentes disparates de sus funcionarios y, de vez en cuando, a sus propias ocurrencias.

El pasado viernes apareció en la prensa local una declaración de Salvador Cue Silva respecto a la compra de espacio publicitario en el diario neoyorquino The Wall Strett Journal. Dijo el secretario de Economía que el gobierno invertiría entre 60 Mil y 125 mil dólares para promover la imagen de Puebla en Estados Unidos de cara al TLC. Con estas declaraciones el funcionario aludido demuestra su desconocimiento de la política internacional. Ni sabe, pues, que nuestra entidad está fuera del Tratado. También y sin querer ha puesto de manifiesto que Puebla está atrapada en una vorágine de confusiones y desesperación.

Cuando el entonces gobernador Guillermo Jiménez Morales tuvo la ocurrencia de anunciarse en la influyente revista norteamericana Fortune, Manuel Buendía, columnista de Excélsior le otorgó el primer Camote de Oro. Desde esos años la presea ha estado sin dueño. De ahí que este columnista proponga que se le entregue a Mariano Piña Olaya. La declaración de su secretario de gabinete y varias puntadas del mandatario estatal refuerzan mi propuesta.

A guisa de ejemplo me permito mencionar algunos de los muchos méritos de nuestro gobernador para recibir este estímulo poblano.

–En una cena previa a su designación como candidato, dijo ante un grupo de empresarios, entre ellos Jorge Ocejo, José Manuel Rodoreda, Humberto Ponce de León, Heberto Rodríguez Concha y Ricardo Hess (el anfitrión) que su primer millón de pesos lo había ganado en un asunto laboral, poniéndose de acuerdo con el juez a fin de beneficiar al patrón que representaba.

–Ya en campaña en Ciudad Serdán prometió gobernar sin caciques (sin comentarios).

–Durante la misma etapa de proselitismo, la preocupación aséptica de don Mariano nos hizo recordar a José Vasconcelos cuando se estrenó de político.

El Maestro de la Juventud comenta en su Ulises Criollo, que, en un ímpetu peligroso de sinceridad, chocó ante la masa humilde al decirle que “antes de intentar democracia y actividad política, el pueblo necesita emprender la campaña del agua y del jabón”. Nuestro gobernador olvidándose de la pobreza y la falta de recursos, entre ellos el agua, regañó a niños campesinos porque no se lavaban la cara y las manos para asistir a los mítines. Vaya hasta les llevó jabones.

–Ya instalado en el gobierno, en una sesión plenaria del Tribunal Superior de Justicia, ante el asombro de los magistrados, su respetable esposa Patricia Kurezyn y él presidieron la reunión.

–En varias ocasiones ha designado a miembros del poder legislativo como sus representantes personales para presidir actos oficiales.

–Cuando implantó la moda de asistir a la mayoría de los informes municipales, se retiraba sin escuchar la respuesta del Síndico. Incluso ocurrió en Puebla, donde Ramón López Rubí contestó el informe del alcalde ante un público imaginario, porque los asistentes, incluido el alcalde Marco Antonio Rojas Flores, salieron corriendo detrás suyo.

—La ocurrencia más reciente fue la de santificar al presidente del Comité Directivo de la Volkswagen de México. El hecho tuvo lugar en el aereopuerto de Huejotzingo. Allá don Mariano dijo que por decreto de su gobierno, el directivo de la industria automovilística alemana, se llamaría San Martín Josephi (hoy convertido en diablo para sus trabajadores).

Estas son algunas puntadas que apoyan mi propuesta para que don Mariano sea destinatario del segundo Camote de Oro, sin embargo el premio podría impugnarlo algún quisquilloso exegeta afecto a hurgar en los acontecimientos del día y como no estamos cerrados al diálogo, se reciben propuestas.

 

4/VIII/1992.

Alejandro C. Manjarrez 

El gobierno de Mariano Piña Olaya

Un cuadro del miedo y la incertidumbre que nos acongojaba semejante a la angustiosa amargura de ver a nuestro México, a millones de compatriotas llevando una vida infrahumana.

Los estragos del virus fueron pesados. Fiebre, cansancio, dolor de cuerpo, fatiga crónica, pérdida del gusto y el olfato y las repercusiones emocionales propias del padecimiento. Hoy se encuentra en proceso de recuperación, esperando los análisis correspondientes para descartar algún tipo de secuela.

¡Se ha hecho siempre lo que han querido!, una vez y otra con la utilización de todas las sinrazones o todas las mentiras que desgraciadamente siempre han tenido a todos los poderes de sus partes. Y ya la decencia, quiera lo que quiera, que acullá agonice en lo indignante y en el olvido.

“Una sociedad se define no solo por su actitud ante el futuro sino frente al pasado”
Octavio Paz
.

Les comparto el relato que hace el revolucionario, diputado constituyente de Puebla y diplomático Gilberto Bosques Saldivar, de su actuación en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, la que le permitió salvar más de 40 000 vidas de refugiados, en el libro publicado por la secretaría de Relaciones Exteriores “Gilberto Bosques: El Oficio Del Gran Negociador”.

Los niños se contagian y contagian.

Tenía en mente escribir las primeras notas sobre algunas de las familias más influyentes de México. Y le urgía hacerlo para no perder detalle: "Cómo es posible que haya tanta pobreza junto a las elegantes, amplias y cómodas casas de piedra", reflexionó mientras iba preparando su retirada y se despedía de los pálidos y sonrientes rostros que formaban la corte provinciana ...

La grandeza de un hombre está en saber
reconocer su propia pequeñez.
Blaise Pascal

Y vaya que en México hicieron escuela los funcionarios corruptos a quienes nunca se les probó sus raterías ... Contra ellos la emprendería si yo fuera gobernador ...

La denuncia en masa es el antídoto
para combatir los excesos del poder

El político que forma parte del círculo, llamémosle escarlata, ordena a su comunicador que escriba una columna para difundir...

Los conozco sí, pero también los desconozco. Son los mismos pero se volvieron petulantes, presumidos y hasta “modelos” de las corbatas Hermès ...

CRUMAN

Publicidad 2

Clima en México

Artículos Interesantes

Tabla Lista

Es una locura pensar que la víctima elige al victimario por ser diferente a lo que conoce, por suponer que todo va a estar bien y sobre todo por saber por experiencia de vida que el mal no existe y que el bien triunfa sobre el mal. Lo sé, suena irrisorio, y sin embargo esto es lo que hay en miles de las historias en las que un agresor y una víctima están involucrados ...

Una superstición es una creencia en hechos sobrenaturales. Surgen cuando se atribuyen poderes extraordinarios a ciertos objetos o situaciones y se busca en ellos la explicación a sucesos sorprendentes.

El reconocimiento de papá y mamá generará en los niños un enamoramiento singular hacia la figura del sexo contrario y esto es lo que los psicólogos llaman Edipo; son los cimientos de la búsqueda de una pareja en un futuro. La ayuda que el niño reciba de la figura del sexo opuesto...

La restauración existe desde tiempos muy antiguos; hay pruebas de restauraciones en la época prehispánica con las vasijas y utensilios de uso ritual que fueron unidos con chapopote como pegamento. También existen escritos que datan de la época romana que explican cómo desprender pinturas murales (muchos murales griegos fueron desprendidos de sus edificios originales y llevados a Roma)

Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

Anuncio Política