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¿Qué pasa cuando un diagnóstico de cáncer cambia tu vida de un momento a otro? ¿Cómo enfrentar el miedo, continuar trabajando y encontrar fuerzas para seguir adelante? En el tercer capítulo de la tercera temporada de Fragmentos de la Revista RÉPLICA, conversamos con Elizabeth Chamorro, fiscalista, una mujer valiente y decidida que comparte su experiencia frente al cáncer de mama. Miguel C. Manjarrez la describe como una contadora metódica, una característica de su vida profesional que también se refleja en la manera en que enfrentó su enfermedad. Elizabeth nos cuenta cómo vivió su diagnóstico, los tratamientos que recibió, cómo logró compaginar su trabajo con el proceso médico y qué decisiones tomó después de superar aquella etapa. También comparte sus reflexiones y consejos para mujeres y hombres que enfrentan el cáncer, así como para las familias que los acompañan. Hoy, después de ocho años en remisión, Elizabeth disfruta la vida y comparte una historia que merece ser escuchada. Porque detrás de cada diagnóstico hay una persona, una familia, una historia y una vida que continúa.
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El poder de la mentira + Entrevista a César Vidal.
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Entrevista a un librepensador: Fernando Savater
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EL DESPERTAR MUSICAL

La música es una revelación más alta que la filosofía.
Beethoven.
En casa del músico todos saben cantar.
Dicho popular.
Hace ocho años, cuando se empezó a construir la Ciudad de la Música en la eterna Roma, Puebla todavía se encontraba en sueños respecto a su desarrollo musical. Con excepción de los coros escolares y uno que otro conjunto digamos que doméstico, además de los grupos de invidentes que tocan en algunos rincones del centro histórico, los habitantes del Patrimonio Cultural de la Humanidad estaban muy lejos de concretar la idea de formar su orquesta sinfónica, intención que data de casi un siglo. Prácticamente vivíamos en el abandono tecnológico a pesar del talento musical que desde hace centurias existe en la angelical Puebla.
Pero ocurrió algo extraño:
La magia de la música (créame el lector que no encuentro razones pragmáticas) produjo una grata coincidencia que curiosamente involucró a las ciudades de Roma y Puebla, como si los míticos Remo y Rómulo se hubiesen puesto de acuerdo con los también míticos ángeles que trazaron nuestra ciudad: casi al mismo tiempo, en ambas latitudes del mundo, se lanzaron al espacio los sonidos armónicos que representan una de las expresiones más luminosas de la inteligencia.
En la “ciudad eterna” el hecho ocurrió el 21 del mes de abril del 2002. Y en la ciudad de Puebla se dio cinco días después.
Los moradores de la cuna de la civilización europea estrenaron dos salas o “grandes cajas armónicas”, como las llama su constructor, el arquitecto Renzo Piano.
Y en el “Relicario de América” se presentó la Orquesta Sinfónica de Puebla, conformada por cien músicos (casi todos poblanos) cuya pasión y arte propiciaron un espléndido estreno en el patio del Museo Poblano de Arte Virreinal habilitado como “sala de conciertos”.
Según las crónicas políticas (El País, 21 de abril, 2002), lo de Roma resultó todo un acontecimiento arquitectónico-musical debido a la inauguración de la gran obra civil que, además de sus tres salas de concierto y cinco de grabación, cuenta con espacio para exposiciones, conciertos, escuela de música, restaurantes, tiendas, museo, plazas y jardines.
Y por lo que este columnista pudo observar, lo de Puebla fue la concreción de un sueño largamente abrigado: casi un millar de personas vivieron emocionados el momento en que sus familiares y amigos estaban demostrando que en música no es válido aquello de que nadie es profeta en su tierra. Esto porque allí en el patio de la antigua cancha de San Pedro, se encontraron varios “profetas” en plena simbiosis con sus instrumentos musicales. Y un director (Juan Manuel Arpero) cuyas venas parecen estar formadas por corcheas, blancas, redondas, negras, claves, barras de compás y repetición, bemoles y sostenidos, calderones, silencios, ligaduras, reguladores, crescendos, minuendos, fortes, pianos, ritenutos, esforzados, staccatos y todos los símbolos que forman la estructura de sonidos y pausas que convierten la música en el idioma del alma. Y el concertino (Arturo Romero) hermanado con su violín para tocar uno de los conciertos más difíciles incluso para intérpretes virtuosos (Concierto en re para violín y orquesta, de Chaikovski). Y cien músicos más hermanados también con sus instrumentos, las partituras y la energía rítmica del director de la Orquesta Sinfónica de Puebla, la Orquesta de los poblanos.
¿Y por qué la Orquesta de los poblanos?
Según dice Pedro Ángel Palou García (autor intelectual de la iniciativa), que la sobrevivencia de este gran esfuerzo musical depende más que del gobierno de la sociedad.
Igual como ocurre en Italia, en Francia, en Inglaterra, en Estados Unidos, en Alemania y en Austria, donde la música es del pueblo, no de la burocracia.
Por ventura, la Orquesta Sinfónica de Puebla empezó con el pie derecho gracias a que fue el pueblo el que le dio la bienvenida.
¿Sobrevivirá? Yo creo que sí porque ya pasó lo peor que consiste en los obstáculos formados por las cofradías dizque musicales, además de las grillas, la negligencia generacional, las envidias, el escepticismo oficial y la falta de participación de los grupos supuestamente involucrados con la cultura.
¿Y la sala de conciertos?
¡Ah, ese es un cantar para otra ocasión!
Nota editorial
Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.
LOS MERCADOS DEL SUR

En una interesante información publicada ayer por nuestro periódico, se da cuenta del desarrollo que ha venido cobrando en los últimos tiempos nuestro comercio exterior de exportación hacia los países situados allende el Suchiate, según noticias autorizadas que transmite a la Confederación de Cámaras de Comercio el Comité General de la Campaña Nacionalista del Bloque Nacional Revolucionario de la Cámara de Diputados.
De acuerdo con estas informaciones, ya no es solamente en los mercados de consumo de Centroamérica donde se dispensa buena acogida a los productos mexicanos, sino que, rebasándose las zonas ligadas con México por la actual red de comunicaciones terrestres, se despierta el interés de los comerciantes sudamericanos por entrar en transacciones con nuestros productores.
A título de experimento, algunas casas comerciales de Venezuela adquirieron, para ponerlos en venta, diversos artículos de fabricación mexicana —particularmente tejido de algodón y de lana, calzado y ropa hecha—. Y en vista del éxito obtenido en esta operación inicial, se disponen a hacer uso de las facilidades que ofrece la Compañía Trasatlántica Alemana “Hamburg Amerika Linie” para formalizar sus pedidos futuros dentro de planos de normalidad.
Paralelamente a estos informes, se reciben en la Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo, los que rinde el cónsul general de México en El Salvador, haciendo saber el éxito obtenido por diversas empresas comerciales de Centroamérica que se dedican a la venta de productos mexicanos. Cita nuestro agente consular el caso concreto de una casa guatemalteca que ha logrado vencer, con nuestros productos, la competencia que con artículos similares venía presentándosele. Y termina proponiendo la creación de agencias mercantiles que se encarguen de estudiar los mercados centroamericanos para abrir ancho campo en ellos a los productos de México.
Los informes a que antes aludimos —que no son más que un índice de las posibilidades de ensanchamiento que tiene nuestro comercio con los países hispanoamericanos— deben ser causa, a nuestro juicio, de atención y estudio, tanto de parte de las autoridades como de la de los organismos que representan los intereses de las fuerzas económicas nacionales que se entregan a las actividades fecundas de la producción y del cambio.
No es un hecho nuevo este que señala los mercados de consumo de Centroamérica y de las Antillas como accesibles a la absorción de los productos mexicanos. Quien haya recorrido las principales ciudades que se asientan en los países vecinos y hermanos, habrá constatado, de fijo, la existencia por lo menos, de una casa vendedora de artículos de elaboración mexicana.
Este comercio, sin embargo, queda reducido, por regla general, a los artículos que son típicos de México: curiosidades y obras que dimanan del arte aborigen. No es sino en menor escala como se registra el acceso de aquellos otros artículos que están sujetos a la competencia de la producción que se haga provenir de países de más adelantada evolución industrial, particularmente de los Estados Unidos de América.
En este sentido, las informaciones transmitidas a la Confederación de Cámaras de Comercio y a la Secretaría de Industria, respectivamente, por el presidente de la Campaña Nacionalista y por nuestro cónsul general en El Salvador, significan un progreso real, porque no se refieren en ningún caso a los objetos de arte mexicano a que antes aludíamos, los cuales —es bien sabido— cuentan con una demanda específica de largos años atrás, sino que se contraen precisamente a aquellos otros productos que, siendo de fabricación universal, logran un lugar significado dentro de la natural concurrencia de todo mercado abierto, como son los artículos de la industria textil, el calzado, los licores, la perfumería, los alimentos industrializados y la lencería.
Este progreso se debe, de fijo, a la evolución que se ha operado en los medios industriales de nuestro país, aunque no en una escala de consideración, en la era revolucionaria. Pero no debemos llevar nuestro optimismo hasta considerarnos capacitados para resistir victoriosamente cualquier concurrencia de las grandes potencias industriales, pues igualmente hemos de considerar que el éxito obtenido en la incipiente lucha por abrir las plazas de Centro y Sudamérica a los artículos del país, obedece, en buena parte, a la baratura de nuestra mano de obra —con relación, por ejemplo, al salario de que disfrutan los obreros norteamericanos—, al descenso de nuestra moneda y, acaso, a nuestra vecindad con Centroamérica; factores, todos, que resultarían aleatorios en una competencia formal; más aún si se considera que la ventaja que puede ofrecernos nuestra vecindad o cercanía con los países del Sur; se contrarresta con el dominio de los transportes marítimos que ejercen los Estados Unidos y las potencias de Europa.
En consecuencia, los avances —pequeños o grandes— que acusa nuestro comercio de exportación en las direcciones a que nos venimos refiriendo, deben inducir a nuestros industriales a transformar sus métodos y a renovar su utillaje de producción, en grado tal que los capacite para competir en el mercado abierto.
El ensanchamiento de nuestro comercio con los países que provienen del mismo tronco racial que México, reclama, por otra parte, la más sesuda consideración de parte de los diferentes Estados en que se dispensa la gran nacionalidad hispanoamericana.
No bastan los lazos espirituales —cuyo estrechamiento ha sido causa de los mejores afanes de los gobiernos revolucionarios de México— para que se realice la obra de vinculación que anhelan los pueblos. Hace falta, además, que se provea la manera de traducir en realidades la interdependencia económica de todos estos países.
La empresa no es de aquellas que puedan plasmar, si no es merced a un esfuerzo perseverante y coordinado de los pueblos y de los gobiernos interesados.
El estudio detenido de las condiciones y necesidades de cada mercado —para deducir de ahí las posibilidades de intercambio comercial— y la protección máxima que los diversos Estados puedan acordar a las líneas de navegación que faciliten el comercio continental, pueden ser, a nuestro juicio, el punto de partida de esta obra que envuelve el más elevado concepto de la solidaridad de Hispanoamérica.
El Nacional, 6 de mayo de 1932.
Froylán C Manjarrez
EL PINOCHO CON BOTAS

Me ha trastornado, no que me hayas mentido, sino el no poder yo creerte.
Nietzsche
No tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre
Dicho popular
¡Chenteee… Ya viste a estos vengativos senadorzuelos! Que nos han negado el permiso para ir a los Estados Unidos y Canadá. Y ora qué voy hacer con mis compromisos para ¡Vamos México! Qué le digo a Gates y a los demás filántropos. ¡Válgame Dios…! ¡Qué friega nos pusieron! Pobres niños pobres. Pobres de mis angelitos.
—Ciertamente Martucha. Pero no te preocupes porque orita mismo los pongo en su lugar, voy a mandar un mensaje a la nación para que el Pueblo sepa quiénes son estos pelaos del PRI, sobre todo el tal Bartlett y el tal Jackson y esa vieja Hernández. Chance se nos haga la mayoría en el próximo Congreso de la Unión.
Dicho lo anterior “El Preciso” se dirige con zancadas firmes y sonoras al estudio de Cepropie donde ya le espera el “staff” de imagen/imaginaria.
Llega. Se encuentra con caras dispuestas a mimetizarse con la expresión del Jefe. Todas se vuelven adustas. Y una de ellas, la del coordinador de la imagen/imaginaria, le sonríe para dulzonamente decirle:
— Nos pusieron la mesa, señor presidente. Hay que aprovechar esta coyuntura y ya verá usted que al final del día la sociedad estará repudiando a los senadores priistas. Al mal tiempo buena cara. Ganaremos puntos para la causa.
—Pa’luego es tarde ¡decórenme ya! ¿Se ve bien mi corbata? Que no salgan canas en el bigote. Échenme gotitas en los ojos…
Maquillistas en acción. Listo el telepromter. Y las cámaras de televisión prestas a transmitir el mensaje del primer mandatario del país. A punto de la cadena nacional. Cuatro, tres, dos, uno…
“La oposición encabezada por el PRI se ha empeñado en que mi gobierno no cumpla con el cambio por el cual votaron los mexicanos…
“Uno de los objetivos de mi viaje era fortalecer esquemas de protección a connacionales en el extranjero, independientemente de su situación migratoria.
“En Canadá, nuestra atención era lograr la ampliación del programa de Trabajadores Temporales, que ha beneficiado a miles de mexicanas y mexicanos desde 1974. De haber concretado este acuerdo, habríamos sumado miles de trabajadores temporales más por año.
“Deseaba establecer de manera inequívoca la posición y la preocupación de México, respecto al fallo de la Suprema Corte de los Estados Unidos en perjuicio del mexicano José Castro y (con la posibilidad de afectar) a otros connacionales…”
Efervescencia en México. Sondeos en la televisión abierta. Desgarre de vestiduras de panistas tradicionales y de nuevo cuño. Los comunicadores orgánicos duros y algunos hasta procaces contra los priístas. Éxito del mensaje del súper jefazo y una excelente respuesta de los televidentes: los senadores quedan en ridículo y aún más desprestigiados: “…che Bartlett…che Jackson…che Silvia…che Gonzalez…che Gloria…che Ortega.”
Y luego del mensaje que polarizó la política nacional, las críticas de oportunistas, el canto de los corífeos y las expresiones de los lame…
“Están impidiendo el desarrollo del país. El PRI no sabe ser oposición digna. No hay racionalidad. Revanchismo de los priistas secundado por los perredistas. La Camara Alta, un lastre. El precepto 88 de la Constitución, arcaico…”
Veinticuatro horas después en una de las tantas notas periodísticas publicadas en la prensa nacional:
“Washington, DC. En ninguno de los compromisos que había programado el presidente Fox para su gira por Canadá y los Estados Unidos que le canceló el Senado, tenía amarrada la firma de acuerdos migratorios que beneficiarían a los trabajadores migrantes…, como afirmó él mismo mandatario en su mensaje a la nación el martes por la noche.
“…en Canadá con el ministro de Recursos Naturales de ese país Herb Dhaliwal, y con Anne Mclellan, la ministra de Salud, quienes no tenían conocimiento de la firma de ampliación temporal de los ciudadanos mexicanos.
“En los Estados Unidos, en los estados de Washington y California los gobernadores de estas entidades Gary Lockoer y Gray Davis, respectivamente, lamentaron la cancelación del viaje de Fox, pero nada más, no dijeron nada respecto a compromisos de empleo temporal para mexicanos, ni de recibir las denuncias del gobierno de México…”(Apro/Síntesis, 11 de abril de 2002)
Una vez más ha vuelto a crecer la nariz presidencial. Por menos que esto Bush hubiera sido obligado a renunciar. Allá, en el país de la democracia casi perfecta, en la nación cuyo sistema es paradigma de los amigos de Fox, la mentira es el peor de los pecados políticos. Richard Nixon lo comprobó y Bill Clinton se salvó por una mamadita… legal.
—Que joda nos han puesto mi adorada Martucha…¡Diles que en este momento me traigan a mi coordinador de imagen/imaginaria…!
Nota editorial
Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.
CATALEPSIA POLÍTICA INTERRUMPIDA

La mano que mece la cuna es la mano que gobierna al mundo.
R. Wallace.
¿Qué Minerva te metió a estos trotes?
Dicho decimonónico
Llegó la hora de la emancipación femenina. Por fin podrá concretarse la lucha que inició sor Juana Inés de la Cruz, la primera mujer que enfrentó una de las actitudes misóginas más estúpidas de la historia.
Este es, pues, el momento para que las mujeres tomen el papel que el machismo les ha negado. Tienen el apoyo irrestricto de Martha Sahagún de Fox, quien el sábado anterior dijo a las panistas que es necesario consolidar la patria para que esta sea ordenada y generosa. Por ello las invitó a poner todo su empeño e inteligencia con el fin de que en el 2003 Vicente Fox cuente con la mayoría del Congreso de la Unión.
Así, a simple vista, por su filiación y antecedentes, la perorata de la esposa del presidente pareciera ser de uso exclusivo del grupo femenino del Partido Acción Nacional. Sin embargo, es obvio que impacta a todo el sector público nacional, incluido desde luego el que está bajo el mando de perredistas y priistas. La razón: para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo. De otra manera, los hombres de la ahora oposición (léase PRI y PRD) dejarían varios de sus escaños federales a las panistas que sin duda recibirán el apoyo moral de la fémina más poderosa de México y, por ende, el respaldo absoluto del blanquiazul.
Digamos que sin querer doña Martha echó a caminar lo que las mujeres del PRI y el PRD estaban esperando. Y que seguramente logrará que los dirigentes de esas asociaciones políticas se curen en salud y cumplan lo que desde hace décadas han venido prometiendo: la representación equitativa de la mujer en los cargos de elección popular. O sea, 50 y 50, mita y mata, “fifi y fifi”.
No hacerlo equivale al suicidio político, ya que sus partidos enfrentarán a la fuerza panista incrementada por el interés y el compromiso de la mujer más poderosa del país. Y aquí se antojan varias preguntas:
¿Cómo reaccionarán aquellos perredistas que le hicieron el fuchi a Susana Wuotto? ¿Cuál será la nueva actitud de los priistas que han menospreciado la inteligencia de Blanca Alcalá Ruiz? ¿Los dirigentes del PRI y del PRD entenderán el mensaje directo que envía a la clase política nacional la esposa del mandamás del gabinetazo? ¿Dominarán sus pasiones antifeministas los machos que gobiernan a la nación? ¿Les llegará el sentido común (el menos común de los sentidos) a los misóginos que solo conciben la igualdad de género cuando los dos sexos, es decir, hombre y mujer, están en posición horizontal?
Es difícil saberlo. Sin embargo, mientras llegan las respuestas especularemos sobre lo que desde el punto de vista político podría pasar en Puebla, para no ir muy lejos.
PAN: como el ejemplo arrastra, tendremos abundancia de candidatas panistas, entre ellas la infalible Ana Teresa Aranda de Orea.
PRD: el desbarajuste fomentado por las ambiciones personales obligará a la inteligencia de este partido (a pesar de lo ocurrido, sigo pensando que la hay) a proponer un movimiento de desagravio hacia las mujeres que en general fueron ofendidas por las actitudes machistas, unas, y otras rayanas en la estupidez. La lógica indica que Susana Wuotto será el principal objetivo. Negarlo equivale a acabar la tumba donde de una vez por todas descanse en paz el perredismo poblano.
PRI: después de muchos años volvería a mirarse a la mujer como un ente político en vez de un objeto sexual. Y serán postuladas aquellas que tengan preparación, trayectoria, representatividad, prestigio, talento político y capacidad de convocatoria.
¿Nombres? Aquí le van cuatro:
La ya multimencionada Blanca Alcalá, exdiputada local, exsecretaria de Finanzas del gobierno estatal y actual dirigente del Instituto Poblano de la Mujer. Rocío García Olmedo, dirigente de las mujeres, exregidora y exdiputada local. Blanca Lilia Ibarra, una de las nuevas alternativas debido a su experiencia en los medios electrónicos, en el área de Comunicación Social de la Presidencia de la República y hoy al frente de la misma dependencia del Congreso local. Y María Luisa Sánchez Pontón, procuradora del Ciudadano y también dirigente de asociaciones profesionales.
Así pues, las mujeres poblanas (ahora ayudadas por la presencia de Martha Sahagún) deben ocupar más y mejores espacios políticos, derecho que se ganaron poco después de la catalepsia que inmovilizara a Carmen Serdán (la creían muerta e incluso la estaban velando cuando movió uno de sus dedos para llamar la atención de Luis Cabrera, entonces su amor platónico), ya que desde esa época, cuando Carmen volvió a la vida y se convirtió en el alma de la Revolución en Puebla, las mujeres no han dejado de participar en la política poblana.
Nota: De las mencionadas, solo Susana Wuotto y María Luisa Sánchez Pontón fueron candidatas.
Nota editorial
Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.
LEALTAD VS CONSPIRACIÓN

Generalmente se dice, y con razón, que el amigo de todos no es amigo de nadie.
Bourdaloue.
Tamal que es de manteca, en las hojas se conoce.
Dicho popular.
No cabe duda que puede más la amistad que el chisme. Es una regla política que todos los días constatamos. Pero también es un sentimiento que solo cabe en las personas agradecidas, nobles, inteligentes y sin complejos; es decir, en aquellos cuyo éxito se debe a su capacidad para formar grupos y equipos de trabajo. Déjeme comentarle lo que considero uno de los más esplendentes ejemplos de esa característica.
Heladio Ramírez López llegó a ser gobernador precisamente por su espíritu fraternal. Como si tratara de mostrar sus lealtades, contra viento y marea, pues, se llevó a Oaxaca a varios de sus compañeros de legislatura, entonces víctimas del mal de ojo de Carlos Salinas de Gortari, quien en esa época despachaba (y se despachaba con la cuchara grande) en Los Pinos. Uno de ellos, Alfredo Díaz Camarena, el controvertido regidor del Fideicomiso Bahía Banderas y el desarrollo inmobiliario Nuevo Vallarta: lo nombró asesor. Igual invitó al economista Armando Labra C. Manjarrez, quien, entre sus variados méritos profesionales (nada que ver con el perfil de Díaz Camarena), tiene el de ser el único mexicano que, antes de que ocurriera la debacle, elevó su protesta contra el sistema neoliberal que empezaba a permear las estructuras del gobierno lopezportillista: siendo presidente del Colegio de Economistas. Labra tuvo una disputa nada menos que con Carlitos Salinas, representante personal y oficial del Presidente de la República, en el memorable Congreso Nacional de Guadalajara. Años más tarde, Armando llegó a Oaxaca como coordinador de asesores y representante de Heladio en el Distrito Federal. Y creo que lo hizo a pesar del veto del salinismo.
Viene a cuenta la referencia para resaltar el espíritu solidario y la lealtad de Roberto Madrazo Pintado, hoy presidente del partido político de oposición más organizado y numeroso.
Como Heladio, vemos que Madrazo poco a poco ha ido consolidando su área de compromisos fraternales. Y a partir de esa respuesta ha rescatado a priistas que parecían despedir intensos y desagradables tufos debido a sus inclinaciones políticas y a sus manifestaciones antisalinistas o antilabastidistas o en contra del paderismo que penetró en lo más profundo de las estructuras de diversos gobiernos estatales. Hoy algunos de ellos ya aparecen en el directorio del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Es el caso de Adrián Víctor Hugo Islas Hernández, por enésima ocasión insertado como delegado general, pero ahora en Nayarit, la entidad donde Madrazo estrena su cargo en lo que para él será la primera elección: el PRI disputará al PAN varias diputaciones y presidencias municipales.
Así como Víctor Hugo Islas Hernández, seguramente habrá otros “brothers” del tabasqueño que participarán en el reto que mantiene preocupado y sin dormir al titular del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor. Y es obvio que no serán ni los arribistas ni los madracistas coyunturales, sino aquellos que estuvieran con Madrazo antes y después de su derrota en la elección interna que favoreció a Francisco Labastida Ochoa. O sea, los probados en la lealtad y fraternidad que ha caracterizado al tabasqueño desde su paso por la dirigencia nacional juvenil, cargo en el cual conoció a Víctor Hugo, también dirigente de ese sector en el estado de Puebla.
¿Qué otros poblanos podrían estar en el corazón de Madrazo?
Ángel Aceves, porque le echó todos los kilos (y vaya que son muchos). Alberto Amador Leal, porque trabajó para la causa maderista sin caretas ni disfraces. José Luis Carrasco Hernández, porque estuvo cerca de él cuando Roberto fue parte del CEN priista (ambos eran subsecretarios y, como hoy, amigos cercanos de Carlos Jiménez Macías). Y párele de contar. Los demás son flor de un día o, como diría un floricultor con sello del Revolucionario, botoncitos sin abrir.
No obstante las lealtades y fraternidades que, intuyo, encabezan las listas que Madrazo lleva consigo, habrá otros que representarán lo que en política se conoce como tiempos de sumar. Y aquí es donde aparecerán los priistas de chile, de dulce y de manteca que también son leales y están comprometidos, pero con grupos distintos al de Madrazo. Empero, no hay que olvidar —como dice Mario Vargas Llosa—, la política está hecha casi exclusivamente de maniobras, intrigas, conspiraciones, pactos, paranoias, traiciones y todo tipo de malabarismos.
Nota editorial
Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.
LA REBELIÓN DE UN PUEBLO INERME

Cuba se estremece en un impulso vigoroso por sacudir la zafia dictadura de Gerardo Machado. Es la insurrección general de un pueblo inerme en contra de la más inmoral y más despiadada dictadura que se sufre en estos momentos en nuestro continente. Sólo Machado es capaz de haber establecido un paralelo con Juan Vicente Gómez. Y Uriburu se antoja un gobernante libérrimo cuando se le compara con el dictador antillano.
No es posible, a la hora en que se alza el espíritu público de Cuba, y cuando caen, como han caído, los jefes de la revolución armada, que permanezcamos quietos y mudos quienes recibimos de aquella colectividad hermana, hidalga y generosa hospitalidad. Necesitamos erguirnos también y clamar con vehemencia en contra de Machado, como un acto de solidaridad con ese pequeño gran pueblo arrojado bárbaramente por una tiranía sin frenos morales.
Las responsabilidades de Machado son tanto mayores cuanto que Cuba, con anterioridad a su exaltación al poder, había logrado encauzar sus destinos dentro de las normas inherentes al ejercicio de la democracia. No era la de Cuba una democracia impecable, porque, acaso, en ninguna latitud del planeta se ha establecido un régimen que corresponda a la idealidad teórica de la democracia, pero, dentro de las posibilidades de Hispanoamérica, era Cuba uno de los países más francamente adentrados en los cauces propios de la ciudadanía política.
Al amparo de una sabia ley electoral, se había hecho posible el libre juego de los partidos políticos, sin que jamás el partido mayoritario suprimiera a las minorías. La alternabilidad en el poder de los partidos políticos se iba ajustando a un ritmo cívico. Los dos grandes partidos tradicionales —el Liberal y el Conservador— encontraban un equilibrio de fuerza en el pequeño Partido Popular, que se colocaba en el centro actuando como regulador, de la misma manera que maniobra en Inglaterra el partido de Lloyd George entre laboristas y conservadores.
La misma elección de Machado, en 1925, fue una expresión clara del alto grado de civilidad que había alcanzado la democracia cubana. El Partido Liberal, vencido en 1916 por las armas del gobierno conservador de Mario G. Menocal, en el campo de batalla de Caicaje, al cabo de ocho años de lucha tesonera reasumía las responsabilidades del poder como resultado de la función comicial que elevó a Machado a la presidencia de la República en sustitución del doctor Alfredo Zayas.
La revancha del Partido Liberal no aparecía como nuncio de guerra sino como una espléndida oportunidad de emulaciones generosas en el gobierno: Machado, personalidad modesta, figura secundaria dentro de los rangos del partido triunfante, había sido escogido como un elemento de transacción llamado a eliminar las asperezas y los antagonismos que quedaban como sedimento de las viejas luchas entre los caudillos liberales y conservadores. La exaltación de Machado al poder, en consecuencia, fue saludada por un aplauso general, revelador de las esperanzas que se fincaban en la gestión del organismo político de más honda raigambre popular que hasta entonces había existido en el país.
Pero Machado, que había sido sencillo, modesto y demócrata como ciudadano y como candidato, al llegar al poder, súbitamente, sin la menor solución de continuidad, se convirtió en un hombre duro y cruel y dio la impresión, desde el primer momento, de ser un gobernante que sólo se confiaba en la autoridad que da el empleo de la fuerza armada y en el apoyo del capitalismo extranjero.
Machado hizo caso omiso, desde entonces, de la opinión nacional. Su hegemonía política la hizo radicar en una reforma a la ley electoral por medio de la cual no volvieron a renovarse los partidos políticos. El soborno de los líderes, en estas condiciones hizo posible la estratificación de los organismos políticos, que no representaron ya jamás un consenso de opinión. En el orden administrativo, Machado quiso distinguirse por la ejecución de un programa de obras públicas que no correspondía ni a las posibilidades económicas del país, ni menos aún a sus necesidades. Un Capitolio con costo aproximado de dieciséis millones de dólares, construido para residencia oficial del Parlamento, es muestra del rastacuerismo de un régimen de manirrotos. ¡Como si la fastuosidad desproporcionada de un palacio fuera a dar respetabilidad a un poder, como el Legislativo de Cuba, envejecido por el déspota! En el orden económico, Machado propició gustoso y sumiso la transmisión de las industrias y de la tierra cubana a los capitalistas norteamericanos. Y en lo político, la gestión de Machado se distingue por haber dado fin a las libertades ciudadanas de Cuba, al convertir en farsas grotescas las funciones comiciales, y al modificar la Constitución ilegalmente a fin de perpetuarse en la presidencia, ampliando por decreto el periodo de las funciones correspondientes a cargos que implican mandatos populares como son las de senadores y representantes (diputados).
Pero lo más grave consiste en que Machado restituyó su poder a la violencia en las formas más repulsivas: el garrote vil fue restablecido como medio infamante para la ejecución de criminales; la ley fuga fue instituida; y los enemigos políticos fueron eliminados como fieras de presa en cacerías que se llevaban a cabo en la misma ciudad de La Habana, sin respeto, siquiera, para los veteranos de la guerra de Independencia. Para nombres, allí están los de Armando André y Bartolomé Massó.
Cuando se contemplaba el panorama sombrío creado por la tiranía machadista, parecía como si la colectividad cubana hubiera perdido aquellas virtudes de valor y de entereza que dieron fama a la generación de los Maceo, de los Agramonte, de los Gómez.
Pronto, sin embargo, surgieron como representativos de la generación actual los estudiantes universitarios, que fueron los primeros en enfrentarse con el dictador. Luego fueron los veteranos y patriotas, seguidamente los intelectuales, y finalmente la oposición se hizo general, hasta hacer salir a las mujeres de sus hogares para reclamar la caída del usurpador.
La Revolución Cubana que ha estallado en estos últimos días es uno de aquellos acontecimientos que ponen a prueba los valores morales humanos. Frente a la desesperación de un pueblo se encuentra la fuerza pública puesta al servicio de una tiranía sin escrúpulos. Machado ahogará en sangre la rebeldía actual, merced al estado inerme del pueblo, y gracias también al apoyo que le brinda el capitalismo nórdico, del que es obediente servidor; pero ya nunca más podrá decirse que el pueblo cubano se resignó a sufrirlo sin protesta.
Por lo demás, que se entienda que el apoyo que del extranjero se imparta a Machado, representa una complicidad criminal.
El Nacional, 16 de agosto de 1931.
Froylán C Manjarrez
EL DESPERTAR MUSICAL

La música es una revelación más alta que la filosofía.
Beethoven.
En casa del músico todos saben cantar.
Dicho popular.
Hace ocho años, cuando se empezó a construir la Ciudad de la Música en la eterna Roma, Puebla todavía se encontraba en sueños respecto a su desarrollo musical. Con excepción de los coros escolares y uno que otro conjunto digamos que doméstico, además de los grupos de invidentes que tocan en algunos rincones del centro histórico, los habitantes del Patrimonio Cultural de la Humanidad estaban muy lejos de concretar la idea de formar su orquesta sinfónica, intención que data de casi un siglo. Prácticamente vivíamos en el abandono tecnológico a pesar del talento musical que desde hace centurias existe en la angelical Puebla.
Pero ocurrió algo extraño:
La magia de la música (créame el lector que no encuentro razones pragmáticas) produjo una grata coincidencia que curiosamente involucró a las ciudades de Roma y Puebla, como si los míticos Remo y Rómulo se hubiesen puesto de acuerdo con los también míticos ángeles que trazaron nuestra ciudad: casi al mismo tiempo, en ambas latitudes del mundo, se lanzaron al espacio los sonidos armónicos que representan una de las expresiones más luminosas de la inteligencia.
En la “ciudad eterna” el hecho ocurrió el 21 del mes de abril del 2002. Y en la ciudad de Puebla se dio cinco días después.
Los moradores de la cuna de la civilización europea estrenaron dos salas o “grandes cajas armónicas”, como las llama su constructor, el arquitecto Renzo Piano.
Y en el “Relicario de América” se presentó la Orquesta Sinfónica de Puebla, conformada por cien músicos (casi todos poblanos) cuya pasión y arte propiciaron un espléndido estreno en el patio del Museo Poblano de Arte Virreinal habilitado como “sala de conciertos”.
Según las crónicas políticas (El País, 21 de abril, 2002), lo de Roma resultó todo un acontecimiento arquitectónico-musical debido a la inauguración de la gran obra civil que, además de sus tres salas de concierto y cinco de grabación, cuenta con espacio para exposiciones, conciertos, escuela de música, restaurantes, tiendas, museo, plazas y jardines.
Y por lo que este columnista pudo observar, lo de Puebla fue la concreción de un sueño largamente abrigado: casi un millar de personas vivieron emocionados el momento en que sus familiares y amigos estaban demostrando que en música no es válido aquello de que nadie es profeta en su tierra. Esto porque allí en el patio de la antigua cancha de San Pedro, se encontraron varios “profetas” en plena simbiosis con sus instrumentos musicales. Y un director (Juan Manuel Arpero) cuyas venas parecen estar formadas por corcheas, blancas, redondas, negras, claves, barras de compás y repetición, bemoles y sostenidos, calderones, silencios, ligaduras, reguladores, crescendos, minuendos, fortes, pianos, ritenutos, esforzados, staccatos y todos los símbolos que forman la estructura de sonidos y pausas que convierten la música en el idioma del alma. Y el concertino (Arturo Romero) hermanado con su violín para tocar uno de los conciertos más difíciles incluso para intérpretes virtuosos (Concierto en re para violín y orquesta, de Chaikovski). Y cien músicos más hermanados también con sus instrumentos, las partituras y la energía rítmica del director de la Orquesta Sinfónica de Puebla, la Orquesta de los poblanos.
¿Y por qué la Orquesta de los poblanos?
Según dice Pedro Ángel Palou García (autor intelectual de la iniciativa), que la sobrevivencia de este gran esfuerzo musical depende más que del gobierno de la sociedad.
Igual como ocurre en Italia, en Francia, en Inglaterra, en Estados Unidos, en Alemania y en Austria, donde la música es del pueblo, no de la burocracia.
Por ventura, la Orquesta Sinfónica de Puebla empezó con el pie derecho gracias a que fue el pueblo el que le dio la bienvenida.
¿Sobrevivirá? Yo creo que sí porque ya pasó lo peor que consiste en los obstáculos formados por las cofradías dizque musicales, además de las grillas, la negligencia generacional, las envidias, el escepticismo oficial y la falta de participación de los grupos supuestamente involucrados con la cultura.
¿Y la sala de conciertos?
¡Ah, ese es un cantar para otra ocasión!
Nota editorial
Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.
LOS MERCADOS DEL SUR

En una interesante información publicada ayer por nuestro periódico, se da cuenta del desarrollo que ha venido cobrando en los últimos tiempos nuestro comercio exterior de exportación hacia los países situados allende el Suchiate, según noticias autorizadas que transmite a la Confederación de Cámaras de Comercio el Comité General de la Campaña Nacionalista del Bloque Nacional Revolucionario de la Cámara de Diputados.
De acuerdo con estas informaciones, ya no es solamente en los mercados de consumo de Centroamérica donde se dispensa buena acogida a los productos mexicanos, sino que, rebasándose las zonas ligadas con México por la actual red de comunicaciones terrestres, se despierta el interés de los comerciantes sudamericanos por entrar en transacciones con nuestros productores.
A título de experimento, algunas casas comerciales de Venezuela adquirieron, para ponerlos en venta, diversos artículos de fabricación mexicana —particularmente tejido de algodón y de lana, calzado y ropa hecha—. Y en vista del éxito obtenido en esta operación inicial, se disponen a hacer uso de las facilidades que ofrece la Compañía Trasatlántica Alemana “Hamburg Amerika Linie” para formalizar sus pedidos futuros dentro de planos de normalidad.
Paralelamente a estos informes, se reciben en la Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo, los que rinde el cónsul general de México en El Salvador, haciendo saber el éxito obtenido por diversas empresas comerciales de Centroamérica que se dedican a la venta de productos mexicanos. Cita nuestro agente consular el caso concreto de una casa guatemalteca que ha logrado vencer, con nuestros productos, la competencia que con artículos similares venía presentándosele. Y termina proponiendo la creación de agencias mercantiles que se encarguen de estudiar los mercados centroamericanos para abrir ancho campo en ellos a los productos de México.
Los informes a que antes aludimos —que no son más que un índice de las posibilidades de ensanchamiento que tiene nuestro comercio con los países hispanoamericanos— deben ser causa, a nuestro juicio, de atención y estudio, tanto de parte de las autoridades como de la de los organismos que representan los intereses de las fuerzas económicas nacionales que se entregan a las actividades fecundas de la producción y del cambio.
No es un hecho nuevo este que señala los mercados de consumo de Centroamérica y de las Antillas como accesibles a la absorción de los productos mexicanos. Quien haya recorrido las principales ciudades que se asientan en los países vecinos y hermanos, habrá constatado, de fijo, la existencia por lo menos, de una casa vendedora de artículos de elaboración mexicana.
Este comercio, sin embargo, queda reducido, por regla general, a los artículos que son típicos de México: curiosidades y obras que dimanan del arte aborigen. No es sino en menor escala como se registra el acceso de aquellos otros artículos que están sujetos a la competencia de la producción que se haga provenir de países de más adelantada evolución industrial, particularmente de los Estados Unidos de América.
En este sentido, las informaciones transmitidas a la Confederación de Cámaras de Comercio y a la Secretaría de Industria, respectivamente, por el presidente de la Campaña Nacionalista y por nuestro cónsul general en El Salvador, significan un progreso real, porque no se refieren en ningún caso a los objetos de arte mexicano a que antes aludíamos, los cuales —es bien sabido— cuentan con una demanda específica de largos años atrás, sino que se contraen precisamente a aquellos otros productos que, siendo de fabricación universal, logran un lugar significado dentro de la natural concurrencia de todo mercado abierto, como son los artículos de la industria textil, el calzado, los licores, la perfumería, los alimentos industrializados y la lencería.
Este progreso se debe, de fijo, a la evolución que se ha operado en los medios industriales de nuestro país, aunque no en una escala de consideración, en la era revolucionaria. Pero no debemos llevar nuestro optimismo hasta considerarnos capacitados para resistir victoriosamente cualquier concurrencia de las grandes potencias industriales, pues igualmente hemos de considerar que el éxito obtenido en la incipiente lucha por abrir las plazas de Centro y Sudamérica a los artículos del país, obedece, en buena parte, a la baratura de nuestra mano de obra —con relación, por ejemplo, al salario de que disfrutan los obreros norteamericanos—, al descenso de nuestra moneda y, acaso, a nuestra vecindad con Centroamérica; factores, todos, que resultarían aleatorios en una competencia formal; más aún si se considera que la ventaja que puede ofrecernos nuestra vecindad o cercanía con los países del Sur; se contrarresta con el dominio de los transportes marítimos que ejercen los Estados Unidos y las potencias de Europa.
En consecuencia, los avances —pequeños o grandes— que acusa nuestro comercio de exportación en las direcciones a que nos venimos refiriendo, deben inducir a nuestros industriales a transformar sus métodos y a renovar su utillaje de producción, en grado tal que los capacite para competir en el mercado abierto.
El ensanchamiento de nuestro comercio con los países que provienen del mismo tronco racial que México, reclama, por otra parte, la más sesuda consideración de parte de los diferentes Estados en que se dispensa la gran nacionalidad hispanoamericana.
No bastan los lazos espirituales —cuyo estrechamiento ha sido causa de los mejores afanes de los gobiernos revolucionarios de México— para que se realice la obra de vinculación que anhelan los pueblos. Hace falta, además, que se provea la manera de traducir en realidades la interdependencia económica de todos estos países.
La empresa no es de aquellas que puedan plasmar, si no es merced a un esfuerzo perseverante y coordinado de los pueblos y de los gobiernos interesados.
El estudio detenido de las condiciones y necesidades de cada mercado —para deducir de ahí las posibilidades de intercambio comercial— y la protección máxima que los diversos Estados puedan acordar a las líneas de navegación que faciliten el comercio continental, pueden ser, a nuestro juicio, el punto de partida de esta obra que envuelve el más elevado concepto de la solidaridad de Hispanoamérica.
El Nacional, 6 de mayo de 1932.
Froylán C Manjarrez
EL PINOCHO CON BOTAS

Me ha trastornado, no que me hayas mentido, sino el no poder yo creerte.
Nietzsche
No tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre
Dicho popular
¡Chenteee… Ya viste a estos vengativos senadorzuelos! Que nos han negado el permiso para ir a los Estados Unidos y Canadá. Y ora qué voy hacer con mis compromisos para ¡Vamos México! Qué le digo a Gates y a los demás filántropos. ¡Válgame Dios…! ¡Qué friega nos pusieron! Pobres niños pobres. Pobres de mis angelitos.
—Ciertamente Martucha. Pero no te preocupes porque orita mismo los pongo en su lugar, voy a mandar un mensaje a la nación para que el Pueblo sepa quiénes son estos pelaos del PRI, sobre todo el tal Bartlett y el tal Jackson y esa vieja Hernández. Chance se nos haga la mayoría en el próximo Congreso de la Unión.
Dicho lo anterior “El Preciso” se dirige con zancadas firmes y sonoras al estudio de Cepropie donde ya le espera el “staff” de imagen/imaginaria.
Llega. Se encuentra con caras dispuestas a mimetizarse con la expresión del Jefe. Todas se vuelven adustas. Y una de ellas, la del coordinador de la imagen/imaginaria, le sonríe para dulzonamente decirle:
— Nos pusieron la mesa, señor presidente. Hay que aprovechar esta coyuntura y ya verá usted que al final del día la sociedad estará repudiando a los senadores priistas. Al mal tiempo buena cara. Ganaremos puntos para la causa.
—Pa’luego es tarde ¡decórenme ya! ¿Se ve bien mi corbata? Que no salgan canas en el bigote. Échenme gotitas en los ojos…
Maquillistas en acción. Listo el telepromter. Y las cámaras de televisión prestas a transmitir el mensaje del primer mandatario del país. A punto de la cadena nacional. Cuatro, tres, dos, uno…
“La oposición encabezada por el PRI se ha empeñado en que mi gobierno no cumpla con el cambio por el cual votaron los mexicanos…
“Uno de los objetivos de mi viaje era fortalecer esquemas de protección a connacionales en el extranjero, independientemente de su situación migratoria.
“En Canadá, nuestra atención era lograr la ampliación del programa de Trabajadores Temporales, que ha beneficiado a miles de mexicanas y mexicanos desde 1974. De haber concretado este acuerdo, habríamos sumado miles de trabajadores temporales más por año.
“Deseaba establecer de manera inequívoca la posición y la preocupación de México, respecto al fallo de la Suprema Corte de los Estados Unidos en perjuicio del mexicano José Castro y (con la posibilidad de afectar) a otros connacionales…”
Efervescencia en México. Sondeos en la televisión abierta. Desgarre de vestiduras de panistas tradicionales y de nuevo cuño. Los comunicadores orgánicos duros y algunos hasta procaces contra los priístas. Éxito del mensaje del súper jefazo y una excelente respuesta de los televidentes: los senadores quedan en ridículo y aún más desprestigiados: “…che Bartlett…che Jackson…che Silvia…che Gonzalez…che Gloria…che Ortega.”
Y luego del mensaje que polarizó la política nacional, las críticas de oportunistas, el canto de los corífeos y las expresiones de los lame…
“Están impidiendo el desarrollo del país. El PRI no sabe ser oposición digna. No hay racionalidad. Revanchismo de los priistas secundado por los perredistas. La Camara Alta, un lastre. El precepto 88 de la Constitución, arcaico…”
Veinticuatro horas después en una de las tantas notas periodísticas publicadas en la prensa nacional:
“Washington, DC. En ninguno de los compromisos que había programado el presidente Fox para su gira por Canadá y los Estados Unidos que le canceló el Senado, tenía amarrada la firma de acuerdos migratorios que beneficiarían a los trabajadores migrantes…, como afirmó él mismo mandatario en su mensaje a la nación el martes por la noche.
“…en Canadá con el ministro de Recursos Naturales de ese país Herb Dhaliwal, y con Anne Mclellan, la ministra de Salud, quienes no tenían conocimiento de la firma de ampliación temporal de los ciudadanos mexicanos.
“En los Estados Unidos, en los estados de Washington y California los gobernadores de estas entidades Gary Lockoer y Gray Davis, respectivamente, lamentaron la cancelación del viaje de Fox, pero nada más, no dijeron nada respecto a compromisos de empleo temporal para mexicanos, ni de recibir las denuncias del gobierno de México…”(Apro/Síntesis, 11 de abril de 2002)
Una vez más ha vuelto a crecer la nariz presidencial. Por menos que esto Bush hubiera sido obligado a renunciar. Allá, en el país de la democracia casi perfecta, en la nación cuyo sistema es paradigma de los amigos de Fox, la mentira es el peor de los pecados políticos. Richard Nixon lo comprobó y Bill Clinton se salvó por una mamadita… legal.
—Que joda nos han puesto mi adorada Martucha…¡Diles que en este momento me traigan a mi coordinador de imagen/imaginaria…!
Nota editorial
Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.
CATALEPSIA POLÍTICA INTERRUMPIDA

La mano que mece la cuna es la mano que gobierna al mundo.
R. Wallace.
¿Qué Minerva te metió a estos trotes?
Dicho decimonónico
Llegó la hora de la emancipación femenina. Por fin podrá concretarse la lucha que inició sor Juana Inés de la Cruz, la primera mujer que enfrentó una de las actitudes misóginas más estúpidas de la historia.
Este es, pues, el momento para que las mujeres tomen el papel que el machismo les ha negado. Tienen el apoyo irrestricto de Martha Sahagún de Fox, quien el sábado anterior dijo a las panistas que es necesario consolidar la patria para que esta sea ordenada y generosa. Por ello las invitó a poner todo su empeño e inteligencia con el fin de que en el 2003 Vicente Fox cuente con la mayoría del Congreso de la Unión.
Así, a simple vista, por su filiación y antecedentes, la perorata de la esposa del presidente pareciera ser de uso exclusivo del grupo femenino del Partido Acción Nacional. Sin embargo, es obvio que impacta a todo el sector público nacional, incluido desde luego el que está bajo el mando de perredistas y priistas. La razón: para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo. De otra manera, los hombres de la ahora oposición (léase PRI y PRD) dejarían varios de sus escaños federales a las panistas que sin duda recibirán el apoyo moral de la fémina más poderosa de México y, por ende, el respaldo absoluto del blanquiazul.
Digamos que sin querer doña Martha echó a caminar lo que las mujeres del PRI y el PRD estaban esperando. Y que seguramente logrará que los dirigentes de esas asociaciones políticas se curen en salud y cumplan lo que desde hace décadas han venido prometiendo: la representación equitativa de la mujer en los cargos de elección popular. O sea, 50 y 50, mita y mata, “fifi y fifi”.
No hacerlo equivale al suicidio político, ya que sus partidos enfrentarán a la fuerza panista incrementada por el interés y el compromiso de la mujer más poderosa del país. Y aquí se antojan varias preguntas:
¿Cómo reaccionarán aquellos perredistas que le hicieron el fuchi a Susana Wuotto? ¿Cuál será la nueva actitud de los priistas que han menospreciado la inteligencia de Blanca Alcalá Ruiz? ¿Los dirigentes del PRI y del PRD entenderán el mensaje directo que envía a la clase política nacional la esposa del mandamás del gabinetazo? ¿Dominarán sus pasiones antifeministas los machos que gobiernan a la nación? ¿Les llegará el sentido común (el menos común de los sentidos) a los misóginos que solo conciben la igualdad de género cuando los dos sexos, es decir, hombre y mujer, están en posición horizontal?
Es difícil saberlo. Sin embargo, mientras llegan las respuestas especularemos sobre lo que desde el punto de vista político podría pasar en Puebla, para no ir muy lejos.
PAN: como el ejemplo arrastra, tendremos abundancia de candidatas panistas, entre ellas la infalible Ana Teresa Aranda de Orea.
PRD: el desbarajuste fomentado por las ambiciones personales obligará a la inteligencia de este partido (a pesar de lo ocurrido, sigo pensando que la hay) a proponer un movimiento de desagravio hacia las mujeres que en general fueron ofendidas por las actitudes machistas, unas, y otras rayanas en la estupidez. La lógica indica que Susana Wuotto será el principal objetivo. Negarlo equivale a acabar la tumba donde de una vez por todas descanse en paz el perredismo poblano.
PRI: después de muchos años volvería a mirarse a la mujer como un ente político en vez de un objeto sexual. Y serán postuladas aquellas que tengan preparación, trayectoria, representatividad, prestigio, talento político y capacidad de convocatoria.
¿Nombres? Aquí le van cuatro:
La ya multimencionada Blanca Alcalá, exdiputada local, exsecretaria de Finanzas del gobierno estatal y actual dirigente del Instituto Poblano de la Mujer. Rocío García Olmedo, dirigente de las mujeres, exregidora y exdiputada local. Blanca Lilia Ibarra, una de las nuevas alternativas debido a su experiencia en los medios electrónicos, en el área de Comunicación Social de la Presidencia de la República y hoy al frente de la misma dependencia del Congreso local. Y María Luisa Sánchez Pontón, procuradora del Ciudadano y también dirigente de asociaciones profesionales.
Así pues, las mujeres poblanas (ahora ayudadas por la presencia de Martha Sahagún) deben ocupar más y mejores espacios políticos, derecho que se ganaron poco después de la catalepsia que inmovilizara a Carmen Serdán (la creían muerta e incluso la estaban velando cuando movió uno de sus dedos para llamar la atención de Luis Cabrera, entonces su amor platónico), ya que desde esa época, cuando Carmen volvió a la vida y se convirtió en el alma de la Revolución en Puebla, las mujeres no han dejado de participar en la política poblana.
Nota: De las mencionadas, solo Susana Wuotto y María Luisa Sánchez Pontón fueron candidatas.
Nota editorial
Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.
LEALTAD VS CONSPIRACIÓN

Generalmente se dice, y con razón, que el amigo de todos no es amigo de nadie.
Bourdaloue.
Tamal que es de manteca, en las hojas se conoce.
Dicho popular.
No cabe duda que puede más la amistad que el chisme. Es una regla política que todos los días constatamos. Pero también es un sentimiento que solo cabe en las personas agradecidas, nobles, inteligentes y sin complejos; es decir, en aquellos cuyo éxito se debe a su capacidad para formar grupos y equipos de trabajo. Déjeme comentarle lo que considero uno de los más esplendentes ejemplos de esa característica.
Heladio Ramírez López llegó a ser gobernador precisamente por su espíritu fraternal. Como si tratara de mostrar sus lealtades, contra viento y marea, pues, se llevó a Oaxaca a varios de sus compañeros de legislatura, entonces víctimas del mal de ojo de Carlos Salinas de Gortari, quien en esa época despachaba (y se despachaba con la cuchara grande) en Los Pinos. Uno de ellos, Alfredo Díaz Camarena, el controvertido regidor del Fideicomiso Bahía Banderas y el desarrollo inmobiliario Nuevo Vallarta: lo nombró asesor. Igual invitó al economista Armando Labra C. Manjarrez, quien, entre sus variados méritos profesionales (nada que ver con el perfil de Díaz Camarena), tiene el de ser el único mexicano que, antes de que ocurriera la debacle, elevó su protesta contra el sistema neoliberal que empezaba a permear las estructuras del gobierno lopezportillista: siendo presidente del Colegio de Economistas. Labra tuvo una disputa nada menos que con Carlitos Salinas, representante personal y oficial del Presidente de la República, en el memorable Congreso Nacional de Guadalajara. Años más tarde, Armando llegó a Oaxaca como coordinador de asesores y representante de Heladio en el Distrito Federal. Y creo que lo hizo a pesar del veto del salinismo.
Viene a cuenta la referencia para resaltar el espíritu solidario y la lealtad de Roberto Madrazo Pintado, hoy presidente del partido político de oposición más organizado y numeroso.
Como Heladio, vemos que Madrazo poco a poco ha ido consolidando su área de compromisos fraternales. Y a partir de esa respuesta ha rescatado a priistas que parecían despedir intensos y desagradables tufos debido a sus inclinaciones políticas y a sus manifestaciones antisalinistas o antilabastidistas o en contra del paderismo que penetró en lo más profundo de las estructuras de diversos gobiernos estatales. Hoy algunos de ellos ya aparecen en el directorio del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Es el caso de Adrián Víctor Hugo Islas Hernández, por enésima ocasión insertado como delegado general, pero ahora en Nayarit, la entidad donde Madrazo estrena su cargo en lo que para él será la primera elección: el PRI disputará al PAN varias diputaciones y presidencias municipales.
Así como Víctor Hugo Islas Hernández, seguramente habrá otros “brothers” del tabasqueño que participarán en el reto que mantiene preocupado y sin dormir al titular del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor. Y es obvio que no serán ni los arribistas ni los madracistas coyunturales, sino aquellos que estuvieran con Madrazo antes y después de su derrota en la elección interna que favoreció a Francisco Labastida Ochoa. O sea, los probados en la lealtad y fraternidad que ha caracterizado al tabasqueño desde su paso por la dirigencia nacional juvenil, cargo en el cual conoció a Víctor Hugo, también dirigente de ese sector en el estado de Puebla.
¿Qué otros poblanos podrían estar en el corazón de Madrazo?
Ángel Aceves, porque le echó todos los kilos (y vaya que son muchos). Alberto Amador Leal, porque trabajó para la causa maderista sin caretas ni disfraces. José Luis Carrasco Hernández, porque estuvo cerca de él cuando Roberto fue parte del CEN priista (ambos eran subsecretarios y, como hoy, amigos cercanos de Carlos Jiménez Macías). Y párele de contar. Los demás son flor de un día o, como diría un floricultor con sello del Revolucionario, botoncitos sin abrir.
No obstante las lealtades y fraternidades que, intuyo, encabezan las listas que Madrazo lleva consigo, habrá otros que representarán lo que en política se conoce como tiempos de sumar. Y aquí es donde aparecerán los priistas de chile, de dulce y de manteca que también son leales y están comprometidos, pero con grupos distintos al de Madrazo. Empero, no hay que olvidar —como dice Mario Vargas Llosa—, la política está hecha casi exclusivamente de maniobras, intrigas, conspiraciones, pactos, paranoias, traiciones y todo tipo de malabarismos.
Nota editorial
Esta columna forma parte del archivo periodístico de Alejandro C. Manjarrez, publicada originalmente en el contexto político de su tiempo. Se reproduce íntegramente como parte de la recopilación de más de cuatro décadas de trabajo periodístico del autor.
LA REBELIÓN DE UN PUEBLO INERME

Cuba se estremece en un impulso vigoroso por sacudir la zafia dictadura de Gerardo Machado. Es la insurrección general de un pueblo inerme en contra de la más inmoral y más despiadada dictadura que se sufre en estos momentos en nuestro continente. Sólo Machado es capaz de haber establecido un paralelo con Juan Vicente Gómez. Y Uriburu se antoja un gobernante libérrimo cuando se le compara con el dictador antillano.
No es posible, a la hora en que se alza el espíritu público de Cuba, y cuando caen, como han caído, los jefes de la revolución armada, que permanezcamos quietos y mudos quienes recibimos de aquella colectividad hermana, hidalga y generosa hospitalidad. Necesitamos erguirnos también y clamar con vehemencia en contra de Machado, como un acto de solidaridad con ese pequeño gran pueblo arrojado bárbaramente por una tiranía sin frenos morales.
Las responsabilidades de Machado son tanto mayores cuanto que Cuba, con anterioridad a su exaltación al poder, había logrado encauzar sus destinos dentro de las normas inherentes al ejercicio de la democracia. No era la de Cuba una democracia impecable, porque, acaso, en ninguna latitud del planeta se ha establecido un régimen que corresponda a la idealidad teórica de la democracia, pero, dentro de las posibilidades de Hispanoamérica, era Cuba uno de los países más francamente adentrados en los cauces propios de la ciudadanía política.
Al amparo de una sabia ley electoral, se había hecho posible el libre juego de los partidos políticos, sin que jamás el partido mayoritario suprimiera a las minorías. La alternabilidad en el poder de los partidos políticos se iba ajustando a un ritmo cívico. Los dos grandes partidos tradicionales —el Liberal y el Conservador— encontraban un equilibrio de fuerza en el pequeño Partido Popular, que se colocaba en el centro actuando como regulador, de la misma manera que maniobra en Inglaterra el partido de Lloyd George entre laboristas y conservadores.
La misma elección de Machado, en 1925, fue una expresión clara del alto grado de civilidad que había alcanzado la democracia cubana. El Partido Liberal, vencido en 1916 por las armas del gobierno conservador de Mario G. Menocal, en el campo de batalla de Caicaje, al cabo de ocho años de lucha tesonera reasumía las responsabilidades del poder como resultado de la función comicial que elevó a Machado a la presidencia de la República en sustitución del doctor Alfredo Zayas.
La revancha del Partido Liberal no aparecía como nuncio de guerra sino como una espléndida oportunidad de emulaciones generosas en el gobierno: Machado, personalidad modesta, figura secundaria dentro de los rangos del partido triunfante, había sido escogido como un elemento de transacción llamado a eliminar las asperezas y los antagonismos que quedaban como sedimento de las viejas luchas entre los caudillos liberales y conservadores. La exaltación de Machado al poder, en consecuencia, fue saludada por un aplauso general, revelador de las esperanzas que se fincaban en la gestión del organismo político de más honda raigambre popular que hasta entonces había existido en el país.
Pero Machado, que había sido sencillo, modesto y demócrata como ciudadano y como candidato, al llegar al poder, súbitamente, sin la menor solución de continuidad, se convirtió en un hombre duro y cruel y dio la impresión, desde el primer momento, de ser un gobernante que sólo se confiaba en la autoridad que da el empleo de la fuerza armada y en el apoyo del capitalismo extranjero.
Machado hizo caso omiso, desde entonces, de la opinión nacional. Su hegemonía política la hizo radicar en una reforma a la ley electoral por medio de la cual no volvieron a renovarse los partidos políticos. El soborno de los líderes, en estas condiciones hizo posible la estratificación de los organismos políticos, que no representaron ya jamás un consenso de opinión. En el orden administrativo, Machado quiso distinguirse por la ejecución de un programa de obras públicas que no correspondía ni a las posibilidades económicas del país, ni menos aún a sus necesidades. Un Capitolio con costo aproximado de dieciséis millones de dólares, construido para residencia oficial del Parlamento, es muestra del rastacuerismo de un régimen de manirrotos. ¡Como si la fastuosidad desproporcionada de un palacio fuera a dar respetabilidad a un poder, como el Legislativo de Cuba, envejecido por el déspota! En el orden económico, Machado propició gustoso y sumiso la transmisión de las industrias y de la tierra cubana a los capitalistas norteamericanos. Y en lo político, la gestión de Machado se distingue por haber dado fin a las libertades ciudadanas de Cuba, al convertir en farsas grotescas las funciones comiciales, y al modificar la Constitución ilegalmente a fin de perpetuarse en la presidencia, ampliando por decreto el periodo de las funciones correspondientes a cargos que implican mandatos populares como son las de senadores y representantes (diputados).
Pero lo más grave consiste en que Machado restituyó su poder a la violencia en las formas más repulsivas: el garrote vil fue restablecido como medio infamante para la ejecución de criminales; la ley fuga fue instituida; y los enemigos políticos fueron eliminados como fieras de presa en cacerías que se llevaban a cabo en la misma ciudad de La Habana, sin respeto, siquiera, para los veteranos de la guerra de Independencia. Para nombres, allí están los de Armando André y Bartolomé Massó.
Cuando se contemplaba el panorama sombrío creado por la tiranía machadista, parecía como si la colectividad cubana hubiera perdido aquellas virtudes de valor y de entereza que dieron fama a la generación de los Maceo, de los Agramonte, de los Gómez.
Pronto, sin embargo, surgieron como representativos de la generación actual los estudiantes universitarios, que fueron los primeros en enfrentarse con el dictador. Luego fueron los veteranos y patriotas, seguidamente los intelectuales, y finalmente la oposición se hizo general, hasta hacer salir a las mujeres de sus hogares para reclamar la caída del usurpador.
La Revolución Cubana que ha estallado en estos últimos días es uno de aquellos acontecimientos que ponen a prueba los valores morales humanos. Frente a la desesperación de un pueblo se encuentra la fuerza pública puesta al servicio de una tiranía sin escrúpulos. Machado ahogará en sangre la rebeldía actual, merced al estado inerme del pueblo, y gracias también al apoyo que le brinda el capitalismo nórdico, del que es obediente servidor; pero ya nunca más podrá decirse que el pueblo cubano se resignó a sufrirlo sin protesta.
Por lo demás, que se entienda que el apoyo que del extranjero se imparta a Machado, representa una complicidad criminal.
El Nacional, 16 de agosto de 1931.
Froylán C Manjarrez
Las protestas en Europa
