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Lun, Oct

Bartlett rompió el silencio (Crónicas sin censura 94)

Réplica y Contrarréplica
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Con lo ocurrido ayer en Puebla durante la conferencia de prensa de Manuel Bartlett Díaz, el ex secretario y ex colaborador cercano de varios presidentes de México, dejará una huella importante en la historia de este país...

Vimos a un hombre seguro, enérgico, convincente y profundamente conocedor de los tiempos y las formas políticas. Comprobamos que su silencio, respecto al asunto que hoy se ventila en un tribunal estadounidense, no tuvo relación con las dudas o inseguridades de su actuación como jefe del control político de la república. Simplemente obedeció a la prudencia e institucionalidad que en su carrera de servidor público le han hecho famoso, ya que cualquier declaración marginal hubiese alterado la estrategia diplomática del gobierno.

     Una vez abierta la página de la PGR, el gobernador electo pudo aclarar a los poblanos que su nombre ha sido usado irresponsable y tendenciosamente. De su exposición ante la opinión pública local y nacional, se desprende que el barullo organizado por la DEA es, además de un juicio inmoral e ilegal, una patraña diseñada para buscar chivos expiatorios que justifiquen la existencia de esa corporación, cuyo futuro, por cierto, dependerá de su triunfo burocrático sobre otras agencias estadounidenses (FBI y CIA). El hecho de contratar por nueve mil millones de pesos a testigos sin calidad moral y peligrosos delincuentes perseguidos de la justicia mexicana, comprueba que esa dependencia antinarcóticos está ejerciendo el derecho de pataleo que tiene todo ahorcado. Además, y sin cortapisas, establece que para algunos jefes policiacos de la vecina nación salen sobrando la moral y el respeto al derecho internacional. De igual manera valida la resolución de los organismos internacionales, es decir, que los Estados Unidos han transgredido el derecho de las naciones colocándose ante los ojos del mundo como vulgares delincuentes.

     Al responder a un reportero que le preguntó si tenía o no calidad moral para gobernar a los poblanos, Bartlett espetó enfático y molesto: “¡Claro que tengo calidad moral; ahí está mi expediente político para demostrarlo!” También confió que ha sufrido ataques y reconocimientos, y que la suma de satisfacciones es superior a la de los denuestos y las ofensas. “Al que no le guste el calor que no se meta a la cocina”, dijo como queriendo acentuar su vocación de servicio y para dejar constancia que está preparado para resistir todo tipo de agresiones, hasta las de las lenguas y plumas afiliadas.

     La importancia de la conferencia de prensa ocurrida ayer en la sede del PRI estatal, estriba en que, además de su repercusión nacional e internacional, inicia lo que bien podría ser una saludable ruptura del silencio del sistema político mexicano.

     Ahora si tendrán que dar la cara personajes de la talla de Juan Arevalo Gardoqui, Enrique Álvarez Del Castillo y Javier García Paniagua, todos ellos mencionados en las investigaciones de la DEA sobre narcotráfico y la muerte de su agente Enrique Camarena. Los llamados missing links (eslabones perdidos) están obligados a aprovechar la oportunidad para destapar una gran cloaca donde seguramente se fermentan muchas de las porquerías cometidas en México por agentes extranjeros.

Alejandro C. Manjarrez 

9/XII/1992