EL CHICLE; POSIBLE MATERIA PRIMA ESTRATÉGICA.

EMBAJADA DE MEXICO
OFICINA DEL AGREGADO MILITAR.
WASHINGTON, D. C.
INFORME # 84.
Agosto 19 de 1935.
JUAN F. AZCARATE.
General Brig. Ing. Ag. Milita
CONTENIDO:- EL CHICLE; POSIBLE MATERIA PRIMA ESTRATEGICA.
Introducción
CHICLE del Maya "Sicti" o "cha", es la leche, látex o sabia, como quiera llamársele, del chicozapote (achras sapote de Lineo), árbol silvestre que abunda en nuestras florestas de la Península de Yucatán, Estados de Yucatán y Campeche, Territorio de Quintana Roo, y distritos de Balancan y Tenosique del Estado de Tabasco.
El chicozapote se da silvestre en varias regiones tropicales, pero es en la región antes mencionada donde se ha aclimatado perfectamente. Pertenece a la familia de las zapotáceas; alcanza alturas de 10 metros, y diámetros, en el tronco, de 70 centímetros; es ramoso, y su copa tiene una forma redonda, con las ramas inferiores horizontales.
Chicozapote, en lengua Zapoteca, significa "manzana agria". La tribu derivó su nombre del de ese árbol. Zapoteca significa "el que vive en la tierra de manzanos agrios".
Es muy posible que el fruto del chicozapote haya sido uno de los elementos principales de alimentación de los mayas, ese pueblo de noble memoria que ocupó las florestas de la Península de Yucatán y de la región de El Petén, dejando sus huellas indelebles, no solamente en sus obras maestras arqutectónicas, sino en los múltiples aguajes que han dejado en las selvas, de los que, después de tantos siglos, todavía se sirven sus descendientes, los pobres chicleros mayas, que se pierden año por año 7 meses en la selva recogiendo chicle.
En diversas partes de México se cultiva el chicozapote, por su fruto; comestible muy estimado por su pulpa, azucarada, fundente, y delicadamente perfumada.
Así es que en todas las regiones tropicales de México hay chicozapote, ya silvestre, en la Península de Yucatán, Veracruz, Chiapas, Oaxaca, etc., ya cultivado en Guerrero, Michoacán, Jalisco y Morelos. Desde Colima, Col., un señor Don Benigno Cabezudo envió una ocasión a nuestro Agregado Comercial en Washington unas muestras de chicle para pruebas. El municipio de Cuicatlán, Oax., se distingue por la selecta producción de la fruta de chicozapote.
Pero la explotación comercial está centrada en la Península de Yucatán. El 80%, en números redondos, de la producción mundial de chicle, sale de esa región.
Prácticamente toda la producción mundial de chicle se emplea en la manufactura de goma de mascar, o chicle manufacturado, en los Estados Unidos. La producción anual de chicle manufacturado en los Estados Unidos asciende a dólares 60,000,000., en números redondos, a precios de fábrica. Agregando las ganancias de distribuidores y detallistas resulta que el pueblo americano mastica, por día, unos 200,000 dólares de chicles.
Hasta aquí no he dicho nada de la posibilidad, según el título de este informe, de que el chicle sea un material estratégico. La goma de mascar, o chicle manufacturado, es apenas un poco más que un artículo de lujo. Comenzaré, por lo tanto, por definir "material estratégico".
Los "Materiales estratégicos" de cada nación, son aquéllos esenciales para la guerra, para cuya adquisición depende la nación definitivamente de fuentes extranjeras, y de los cuales no hay substitutos satisfactorios dentro de la nación. Cada país, en sus planes de movilización industrial, asume un período determinado de aislamiento, durante el cual el bloqueo enemigo le impide las importaciones. Los Estados Unidos, por ejemplo, en su plan de movilización industrial de 1933, toman como hipótesis la interrupción de las comunicaciones marítimas durante 2 años. No se necesita ser muy conservador para asumir que en la guerra del futuro las comunicaciones marítimas quedarán interrumpidas durante todo el período de la guerra, por la guerra de guerrilla que, aún la potencia marítima más débil, puede mantener en las comunicaciones enemigas por medio del torpedeo submarino y el bombardeo aéreo.
Las potencias, por lo tanto, hacen programas de adquisiciones de materias primas para hacer frente al programa de adquisiciones durante el período de la guerra, sobre la base de que se ha perdido el control del mar, y que de no tomar la precaución de preparar almacenes o procesos de producción de materias substitutas, se desarrollan escaseces de las materias estratégicas o críticas. Los Estados Unidos, por ejemplo, asumen en su plan de movilización industrial un período de aislamiento de 2 años, y sobre esa base preparan sus planes de substituciónes o almacenamiento.
Para el estudio clásico de las materias primas estratégicas, se consideran una por una. Cada una se estudia primero en su empleo civil, y enseguida en su empleo militar.
Al estudiar el empleo militar de una materia prima estratégica, se considera en primer lugar su empleo primario o directo, y enseguida su empleo secundario o indirecto.
El empleo primario o directo, es el uso que se hace de la materia en las fabricaciones de municiones o cualquier material bélico.
El empleo secundario o indirecto, es el uso que se hace de la materia para mantener la eficiencia de la industria nacional, civil y militar.
Tomando el tungsteno, por ejemplo, su empleo primario es la fabricación de corazones de balas perforantes de pequeños calibres; mientras su empleo secundario es la fabricación de herramientas cortadoras de alta velocidad.
El chicle, no sabemos hasta ahora que pueda tener un empleo militar directo. Pero sabemos que puede expeditar y refinar los trabajos de fundición, como material pegante de las arenas de moldear, como material pegante de las secciones de los moldes de arena, y como revestimiento de las superficies de los moldes para dar a las piezas vaciadas superficies de dureza uniforme y más tersas; empleos que le dan carácter de materia prima estratégica de empleo indirecto.
El uso de arena mezclada con otros materiales como medio de transformar los metales por el vaciado, en formas utilizables, se conoce desde el principio de la historia escrita, y hay la certeza de que ese uso se proyecta hacia atrás en los tiempos pre-históricos. Aunque el vaciado de metales es una de las operaciones metalúrgicas más antiguas, ha sido también, hasta últimamente, uno de los procedimientos más conservadores, dominado principalmente por la tradición y la costumbre. Tanto es así, que solamente en los últimos años se ha emprendido un estudio de investigación sistemático, sobre las propiedades características esenciales de las arenas de fundición.
Los corazones de fundición se endurecen y se pegan en los huecos de las piezas metálicas vaciadas. El trabajo de sacarlas es de lo más laborioso, polvoso y costoso de las operaciones de fundición; a menudo es necesario el uso de cinceles neumáticos y herramientas especiales para sacarlos.
Las actuales arenas de moldear con que se hacen los corazones, a menudo no se desmoronan al solidificarse el metal, de donde resulta que muchas piezas se cuartean, especialmente en la fundición del aluminio. También resultan muchas piezas defectuosas por burbujas que forman los corazones debido a la baja permeabilidad de las arenas de moldear.
Se ha tratado de corregir estos defectos con el uso de arenas mezcladas con materiales pegantes especiales, tales como el aceite de linaza, melaza, etc., pero resultan débiles cuando se trata de vaciar piezas pesadas; lo que limita su uso.
En 1928, el Laboratorio de fundición de la Oficina de Normas (Bureau of Standards) del Gobierno Federal de los Estados Unidos, llevó a cabo experimentos con materiales pegantes diferentes, a base de hule y gomas similares, obteniendo las siguientes importantes ventajas:
1a.- Los corazones se desmoronan fácilmente, convirtiéndose en arena suelta que corre por sí misma hacia fuera de los huecos de las piezas metálicas vaciadas, sin necesidad de tenerla que sacar por medios mecánicos.
2a.- Los corazones tienen mayor resistencia que las arenas ordinarias de moldear, lo que aumenta la extensión de su uso.
3a.- No es necesario cocer los corazones en el horno; el aire los seca.
4a.- Los corazones tienen gran permeabilidad, evitando burbujas.
Las ventajas radican en el uso de materias pegantes a base de hule, balata, gutapercha o gomas similares, disueltas en solventes apropiados, tales como la gasolina para el hule, el benzol para la balata, etc.
Se sugiere fácilmente la conveniencia de usar directamente como material pegante para estos propósitos el látex, o sabia de nuestro chicozapote, con su solvente natural, sin necesidad de usar otros artificiales. Además de las ventajas de economía, hay la de eliminación de los peligros de incendio que traen los solventes, gasolina, benzol, etc.
Los experimentos se han llevado a cabo con vaciados en estaño, zinc, latón, bronce fosforado, aluminio, hierro colado y acero.
Se ha encontrado que no es necesario, con el uso de estos nuevos materiales pegantes, el uso de troneras en las piezas para dejar escapar los gases de los corazones, gracias a la permeabilidad que resulta con este nuevo material. Por lo demás, la práctica de fundición es la misma clásica establecida.
Se encontró, incidentalmente, que usando estos materiales pegantes a base de gomas para la arena de moldear de los corazones, se obtienen superficies interiores más tersas que cuando se usan otros pegantes, tales como la harina con agua, el aceite de linaza, la melaza, etc., lo que sugirió la ventaja de su uso para el revestimiento dado a mano con pistola de aire, sobre las superficies de los moldes de fundición que quedan adyacentes a las superficies exteriores de las piezas vaciadas.
Esta aplicación ha sido también muy ventajosa. Con las superficies de los moldes de arena sin revestimiento, el metal fundido al correr, se mezcla con la arena. Así es que las superficies de las piezas vaciadas quedan formadas por una mezcla de arena y metal de mayor dureza que el metal puro. Esta dureza resulta muy destructora de las herramientas cortadoras cuando la pieza vaciada necesita pasar por operaciones subsecuentes de labrado. Con el empleo del revestimiento de la solución de goma sobre las superficies del molde no solamente se evita este inconveniente, sino que se obtiene una superficie más tersa, que para muchos propósitos hace innecesarias las operaciones subsecuentes de labrado.
Finalmente, se ha encontrado también que la solución de hule o goma similar es el mejor material para unir las porciones de los moldes, que generalmente se hacen en mitades, las cuales tienen que juntarse de antemano antes de hacer el vaciado.
Para darnos cuenta de la trascendencia de estos descubrimientos, baste advertir que la producción de maquinaria en los Estados Unidos asciende a más de 3,000,000,000 de dólares, sin considerar automóviles y maquinaria eléctrica, cuya producción asciende también a miles de millones. Si se consiguiera tan solo obtener un dólar de economía por cada millar de dólares de producción de maquinaria en los Estados Unidos, con el uso de nuestro chicle u otras gomas de nuestras florestas, como pegantes de las arenas especiales de fundición, México podría vender varios millones de dólares de esos productos tan solo a los Estados Unidos. Naturalmente mucho más si el uso se extiende a todo el mundo.
Los últimos desarrollos en los medios de transportes marítimos, terrestres y aéreos, demandan el aligeramiento de todas las máquinas de locomoción, sea con el uso de metales y aleaciones ligeros, o por las formas de las partes para obtener la mayor resistencia con el menor peso. Una de estas formas es el hacer piezas huecas para aumentar el radio de giro de las piezas, lo que aumenta la resistencia de las piezas en las condiciones de esfuerzos críticos que tienen que resistir; lo cual tiene que demandar la extensión del uso de corazones más numerosos y complicados. En muchas ocasiones, tendrán que vaciarse los corazones de las piezas de fundición por orificios muy pequeños para no debilitar las piezas, y en esas condiciones los actuales corazones a base de melaza, aceite, etc. son inútiles.
La misma situación existe en punto a material de guerra, ahora que todas las grandes potencias se orientan decididamente hacia la mecanización y motorización de las fuerzas armadas.
Considerando una pieza de maquinaria bien conocida, el automóvil, encontramos que contiene muchas partes de fundición, tales como los bloques de cilindros, pistones, partes del carburador, etc., que necesitan corazones para las chaquetas de circulación del agua, interiores de los pistones, etc.
La razón de que los experimentos de soluciones pegantes se hayan limitado a las bases de hule, balata y gutapercha, es que esos eran los únicos materiales que tenían a la mano en el laboratorio de fundición al hacer los experimentos; pero no hay ninguna razón para que nuestro chicle, y aún otras gomas inferiores de nuestras florestas, no den tan buenos o mejores resultados que las gomas experimentadas.
Las proporciones solventes de las soluciones usadas, son las siguientes:
a.) Hule 7%, Gasolina 93%
b.) Balata 14 1/2%, benzol 85 1/2%.
Se advierte fácilmente que el uso de estas soluciones tiene los inconvenientes de costo y de peligro de incendio, por ser los solventes relativamente caros y altamente inflamables.
Podría considerarse una solución a estos inconvenientes el usar, en lugar de las soluciones, los latexes del hule y de la balata, pero como las fuentes de producción de estos materiales se encuentran en el Archipiélago de las Malayas, a más de un mes de navegación de los Estados Unidos, los fletes, y el control en caso de perderse la comunicación marítima, resultan prohibitivos.
El uso directo de nuestro látex del chicozapote, tal como sale del árbol, sin más costo que el del transporte, sin peligro de incendio, y solamente a 72 horas de navegación de nuestra Península de Yucatán a Nuevo Orleans, parece la solución más indicada.
En lo expuesto se basa la posibilidad de que nuestro chicle se convierta en material estratégico, no solamente para los Estados Unidos, sino para las demás potencias militares, navales e industriales del mundo.
Para que esa superioridad se dé cuenta de la importancia que ya se da al uso de estos materiales en los Estados Unidos, le acompaño copias de las siguientes 6 patentes, sobre pegantes, revestimientos y pastas de gomas a base de hule, balata y gutapercha para moldes y corazones de fundición:
No. Anexos. No. Pat. Fecha.
(1) #1,889,905. Diciembre 6-1932.
(2) #1,893,683. Enero 10-1933.
(3) #1,893,684. Enero 10-1933.
(4) #1,897,149. Febrero 14-1933.
(5) #1,901,124. Marzo 14-1933.
(6) #1,914,532. Junio 20-1933.
También remito circulares de la Oficina de Normas del Gobierno Federal de los Estados Unidos:
Anexo (7) # 252, Septiembre 4-1928, "Pegantes de hule para corazones de fundición".
" (8) # 363, Marzo 20-1933, "Propiedades y pruebas de arenas de fundición."
Debo informar a esa superioridad que no he hecho una investigación a fondo sobre la situación de patentes en este asunto, aunque tengo entendido que ya las grandes Compañías huleras han obtenido patentes. Tanto es así, que la Secretaría de Marina tiene actualmente un litigio, demandada por la Goodrich Company, quien mantiene que la Armada ha estado usando en sus talleres de fundición pegantes de arenas de moldear patentados por la referida Compañía.
Considerando pues, por lo expuesto anteriormente, justificado el hacer un estudio a fondo sobre las posibilidades de nuestro chicle como material estratégico, procedo enseguida, en la forma clásica establecida para las divisiones de planes de movilización industrial de las potencias, a hacer el estudio de este material, no considerándolo estratégico para México porque su abundancia para nosotros es inmensamente superior a las necesidades de nuestra industria fundidora, sino como material estratégico para las potencias, y económico para México. Solamente me permito alejarme un poco del método clásico, agregando una sección sobre la historia del chicle, por la doble razón de que es breve y arroja muchas luces para evitar errores en la explotación industrial.
Así pues, el ordenamiento del estudio, enseguida de esta introducción, es el siguiente:
PRIMERA PARTE.- EXPOSICION DE HECHOS.- Historia, Región Mexicana de Producción, Producción en Otros Países, Explotación.-
SEGUNDA PARTE.- ANALISIS DE LA INFORMACION, en la que procuraré seguir el orden de la Primera Parte, analizando los diferentes puntos, y,
TERCERA PARTE.- RECOMENDACIONES PARA UN PLAN GENERAL DE ACCION.
PRIMERA PARTE.- EXPOSICION DE HECHOS.
Historia
Allá por los años de 1860 y 1861, nuestro gran villano de melodrama don Antonio López de Santa Ana, enredado con los planes del Partido Conservador para traer a México la ignominiosa Intervención Francesa y el Imperio de Maximiliano, convino en entrar a México con el Ejército Francés, y aún aceptó el título rumboso de Duque de Veracruz y Tampico; pero cuando se enteró que solamente venían 8,000 soldados franceses, se fingió enfermo, quedándose en la Isla de Santo Tomás, Indias Occidentales, bajo la bandera Holandesa. Después, cuando ya estaba Maximiliano en México, se presentó Santa Ana en Veracruz; pero ya era tarde, su ex-lugarteniente, Almonte, se encargó de ver que de Veracruz regresara al destierro.
Furioso contra su propio Partido, Santa Ana se fue después a los Estados Unidos con la esperanza de obtener ayuda del Gobierno Americano para organizar una expedición contra Maximiliano. Alquiló una casa en Staten Island, que era por entonces un suburbio casi desierto de Nueva York. Encontrando que necesitaba un intérprete de inglés, tomó a su servicio a un joven norteamericano, James Adams, vecino de la misma Isla de Staten. Este curioso joven observó que el General tenía la rara costumbre de rebanar pedazos de una corteza de árbol tropical, y masticarlos. Adams no encontró el masticable agradable al paladar, pero sí bastante elástico para cansar la mandíbula más tenaz. El General le informó que la substancia se llamaba "chicle"; más tarde, al marcharse, le heredó la corteza sobrante al joven Adams. Este experimentó con ella, la mezcló con azúcar y sabores, y puso el producto en el mercado. En el curso de unos cuantos años fundó una próspera fábrica que con el tiempo se volvió la famosa "Adams - Chewing Gum Co" (1)
El capital original de la industria manufacturera de goma de mascar en los Estados Unidos, fue de 55.000. dólares (CINCUENTA Y CINCO DOLARES). Ese capital original invertido en la industria ha ido aumentando en la forma siguiente:
1865............................. 55.00 dólares. 1914.........................10.000,000.00 " 1919.........................24.000,000.00 "
(1) Santa Ana, The Napoleon of the West, por Frank C. Hanighen.-
Este es el capital invertido en fábricas, almacenes, monopolio de compras, etc. Pero aparte de este capital se han hecho fortunas individuales en esta industria de 50.000,000 a 100.000,000 de dólares.
El uso del chicle es tan popular en los Estados Unidos, que al hacer una visita a Nueva York el humorista español Don Julio Camba, observando que las calles estaban llenas de manchas, escribió en un artículo humorístico que Nueva York tiene pecas. Las pecas de Nueva York, dice que le informaron, son de chicle.
El uso del chicle como masticante fue extendido de América a Europa durante la Guerra, habiendo sido introducido y vulgarizado su uso por los soldados norte-americanos. Antes de 1914 la demanda europea de chicle era insignificante; pero durante la Guerra Mundial, los soldados americanos encontraron en el mascar de la goma un alivio a la tensión nerviosa, ayuda a la digestión, y a falta de agua, mitigación de la sed. El hábito de mascar se extendió rápidamente a los soldados de los aliados, quienes, al regresar a sus respectivos países, se volvieron factores potentes para la vulgarización del uso del chicle.
Las estadísticas de exportación de los Estados Unidos ilustran con claridad la extensión del hábito de mascar chicle en los principales países del mundo. Antes de la Guerra, se consideraba a Inglaterra como un mal mercado para chicle. Pero desde 1914, la proporción mayor de exportación de esta confección va a aquél país. Las Islas Filipinas son el mercado principal del oriente, pero el Japón hizo mayores compras en 1923. Las estadísticas muestran también que el hábito está bien desarrollado en África, especialmente en Sur-África Británica y en Egipto. En los países Latino-Americanos, especialmente Panamá, México y Cuba, las compras han ido en aumento en forma muy estable. También se ha extendido el uso a Australia y Nueva Zelanda, y a todos los países orientales. En Zeilan, India, Burma y los Establecimientos del Estrecho, ha desplazado la costumbre de mascar la nuez de "Betel". El hecho de que se ha generalizado en el Japón, y comienza a extenderse a China, son señales de apertura de mercados inmensos. (Véase gráfica #6, "Gráfica de Exportaciones de chicle manufacturado de los Estados Unidos a los principales países del mundo, página ).
La ilustración #1 "Estadística Gráfica de Importaciones de Chicle en bruto, y Ventas de Chicle Manufacturado en los Estados Unidos", muestra, en forma pictórica, la historia más reciente del chicle.
Las ventas en el interior de los Estados Unidos, a precio de fábrica, en los años de 1927 a 1929, pasaron de 60,000,000 de dólares anuales, sin contar con el aumento de unos 2,000,000 de dólares anuales de exportaciones. En el mismo período de tiempo México proporcionó al 80% de la materia prima. Nuestros chicleros recibieron aproximadamente 1,000,000 de dólares por juntar la goma.
Aparece en la gráfica que otros países contribuyeron con el 30% aproximadamente del chicle importado. Pero más tarde veremos que la tercera parte de estas importaciones procede de México, pero es pasado de contrabando a la Colonia Inglesa de Honduras Británicas, de donde sale como producto de la Colonia.
La curva de importación de gomas inferiores, algunas de las cuales usan los manufactureros en pequeñas proporciones como adulterantes del chicle, aparece muy peraltada, pero esto se debe a que esas gomas se usan en otras industrias. La principal es el jeloutong, que es la que se importa en mayor proporción, pero su empleo general lo encuentra en la industria hulera, por contener 20% de hule. Es muy pobre en gota o gutta, y muy rico en resina, justamente características inversas de las que dan su finura a nuestro chicle.
De los expedientes que obran en los Archivos de esta Embajada, tanto general como de la Oficina del Agregado Comercial, saco los datos que apunto a continuación, por considerarlos de importancia, tanto para evitar repetición de errores, como para evitar también posibles fracasos de esfuerzos inteligentes y honrados de los funcionarios del Gobierno:
a.) Con fecha 19 de marzo de 1924, el Cónsul de México en Honduras Británica, informó que la American Chicle Development Co. adelantó 100,000 dólares a dos concesionarios, y la Wrigley Company de Chicago 200,000 dólares al concesionario R. S. Torton. Pide se cancelen estas concesiones porque los concesionarios están ayudando a los rebeldes del Territorio de Quintana Roo y de Yucatán, además de los fraudes y abusos que cometen. Advierte dificultades que opondrán por medio de sus influencias; y propone que se haga un estudio para establecer un sistema beneficioso. El Cónsul de Nueva Orleans transmite el informe anterior a la Embajada, suplicándole que ésta lo eleve a la consideración de quien corresponda poner remedio.
La Embajada acusa recibo al Cónsul de Nuevo Orleans, pero en lugar de transmitir el informe lo archiva sin más trámite. (Expediente 73/562/-3. Archivo de la Embajada de México en Washington.)
b.) En marzo 27 de 1924 informa el Cónsul de México en Belice, Honduras Británica, sobre las ayudas que prestan los concesionarios del chicle a los rebeldes, mencionando los nombres de 9 concesionarios, a quienes pide que se les retiren las concesiones, tanto para la explotación de chicle como de caoba, por cuyos productos, dice, pagan precios irrisorios. Mantiene que las concesiones son otorgadas por el Secretario de Agricultura y Fomento o por su Agencia en Payo Obispo, Q. R.; y que los límites especificados en las concesiones no son respetados. Que la American Chicle Development Company organizó una "Compañía Chiclera Mexicana" (mexicana de nombre) movida con capital americano, y para explotación de la American Chicle Development Company (el monopolio de compras de los manufactureros de chicle norte-americanos). Dice que la explotación es inmoral; que el fisco es defraudado en mil formas, y los bosques son destruidos. Que el fraude se comete poniéndose de acuerdo los concesionarios con los empleados de la Agencia de Agricultura y Fomento y con el administrador de la Aduana de Payo Obispo, dividiéndose en tres partes los derechos que dejan de cobrarse, por lo que se refiere a derechos de exportación; y que en cuanto a los de explotación, solamente los empleados de la Agencia de Fomento reciben parte. Que los fraudes son mayores en la orilla del Río Hondo, saliendo los productos mexicanos por Belice como si fueran productos de la Colonia Británica. Que en las concesiones se estipula que los concesionarios abrirán caminos y medirán terrenos; pero que no se cumplen; que los concesionarios pagan a los empleados de Comunicaciones y de Agricultura para que se hagan de la vista gorda. Este valiente Cónsul, firmado Vicente Rendón Quijano, pide la cancelación de las concesiones por los fraudes al Gobierno que paga 1,500,000 de pesos para sostenimiento de empleados federales, y por que los concesionarios se pusieron de parte de los rebeldes en contra del Gobierno, perjudicando a la nación.
Este informe aparece remitido por el referido Cónsul a nuestro Cónsul en Nueva Orleans, quien a su vez lo remitió a la Embajada. La Embajada acusa recibo, y archiva el asunto sin más trámite.
c.) Abril 9 de 1924. El Cónsul de Nueva Orleans al Embajador. Le comunica que el señor Lindall, Se cretario Tesorero de la Chicle Development Co., le informa que la American Exploitation Company de New Jersey, y la Mexican Exploitation Company, A. en P., son subsidiarias de la Chicle Development Company.
d.) Abril 3-1924.- El Cónsul de Belice, Honduras Británica, informa que el señor R. S. Torton explota concesiones por medio de la Compañía Explotadora de Payo Obispo, de la cual es Gerente, pagando derechos de importación a los rebeldes. (Expediente 73/510/-6. Archivo General de la Embajada.)
e.) En un informe al mimeógrafo, sin fecha, (fue escrito hacia 1927), autor ni número, que obra en el archivo del Agregado Comercial, aparece el siguiente dato:
"Los informes oficiales que tenemos a la vista, nos dan a conocer serias imperfecciones por lo que toca a la manera de aplicar las concesiones de explotación de los bosques en las regiones aludidas, ya que se confirma que en una mayoría de casos los concesionarios directos no son quienes invierten su capital y trabajo, sino que hacen uso del privilegio obtenido pasando a segundas o terceras manos la concesión disfrutando de una renta por ese concepto, lo que constituye una irregularidad que ha originado muchas veces una desastrosa e indebida explotación de las riquezas naturales de esas regiones del país, y como para el establecimiento de una negociación chiclera se necesita, al igual que para la explotación de maderas, de la inversión de un fuerte capital, pues si no se hace en gran escala la explotación, los resultados o rendimientos no pueden considerarse comercialmente como un buen negocio, es de aconsejarse a quienes compete abordar este asunto, que solo empresas serias y que garanticen debidamente los intereses de la nación, sean preferidas para otorgarles los contratos y concesiones, o la forma de otorgar el aprovechamiento de productos forestales que tenga a bien adoptar nuestro Gobierno."
f.) 3 de agosto de 1929.- Carta del Agregado Comercial, señor Bejarano, al señor Ramón P. de Negri, Secretario de Industria Comercio y Trabajo:
Le comunica que el Departamento de Comercio de dicha Secretaría le encomendó el asunto del chicle, el cual comenzó a trabajar inmediatamente, siguiendo las huellas "que usted bien conoce y que datan desde hace 4 años", y que ya prepara un am ...plio informe sobre un plan bien madurado.- "Por ser este un asunto que usted conoce con tanta minuciosidad, puesto que personalmente lo ha investigado hasta la saciedad... quiero comunicarle que tengo ya hechos los arreglos necesarios para que un grupo serio, solvente y honrado, presente a esa Secretaría un plan para la explotación de nuestro chicle... La base de este plan es que el Gobierno Federal controle la industria chiclera, no solo nombrando agentes que financien la producción y la vendan a los consumidores de los Estados Unidos, garantizando disponer de toda la producción a un precio fijado por el Gobierno, sino que éste nombre además personas que manejen la producción....... Creo que dentro de 8 días tendré definitivamente terminado este asunto, que junto con 3 o 4 más que tengo en cartera, quisiera llevar personalmente a usted. Cuando esté listo, me permitiré escribirle nuevamente pidiéndole su venia para trasladarme a esa en unos cuantos días."
El plan bien madurado del señor Bejarano se deja ver en una carta de Mr. M. D. Bromberg fechada el 20 de agosto de 1929, o sea 17 días después de que escribió la carta anterior al señor Ministro de Industria.
Según aparece en el membrete de una carta de la Asociación Nacional de Manufactureros de Chicle de los Estados Unidos que obra en el mismo expediente, el señor M. D. Bromberg era Vice-Presidente de la referida Asociación, y Presidente y Gerente General de la Chicle Development Company. (El monopolio de compras de los manufactureros.)
Dice el señor Bromberg al Agregado Comercial en la carta mencionada, que le acompaña solicitud para el Secretario de Industria, de acuerdo con las conversaciones que ha habido entre el señor Bejarano y el Agregado Comercial, y "de acuerdo con nuestro entendimiento", cuya solicitud desea el señor Bromberg que el señor Bejarano lleve personalmente al señor Secretario.
El extracto de la solicitud es el siguiente:
"La industria del chicle en México está en crisis. Sus causas: en el interior, deficiente organización de la industria, imperfecta vigilancia para impedir el contrabando, falta de capital de los que se dedican a la explotación, y multiplicidad de intermediarios que fomentan el fraude. En el exterior, aparición y mejoramiento de gomas similares al chicle, procedentes del lejano oriente, África y Sud-América, a precios inferiores.
Los manufactureros de chicle de los Estados Unidos desean servir a sus consumidores un producto auténtico, absteniéndose de mezclar el chicle con gomas inferiores, y realizarían tal propósito si pudieran contar anualmente, por determinado número de años, con el chicle que necesitan para su consumo, a un precio razonable, previamente conocido dentro de las fluctuaciones normales a que está sujeta toda mercancía. Cree que dichos manufactureros están de acuerdo con la necesidad de reorganizar la industria, de asegurar un trabajo remunerativo a los trabajadores y de sentar las bases para la repoblación definitiva de Quintana Roo.
Propone la celebración de un contrato con el Gobierno, que produciría (según él) las siguientes ventajas:
(a.) Aumento del 50% de los ingresos.
(b.) Aumento de la producción anual.
(c.) Aumento de 50% del salario del chiclero.
(d.) Eliminación del contrabando.
(e.) Estabilización de la industria, si, "como es de esperarse, el Gobierno pone a su disposición las parcelas necesarias."
La mayor parte del chicle mexicano se extrae de terrenos nacionales. El mercado principal del chicle, si no el único, se encuentra en los Estados Unidos, donde es artículo de primera necesidad. El chicle es la principal fuente de riqueza del territorio de Quintana Roo. Circunstancias todas que reclaman la protección y el control del Gobierno Federal en favor de la industria chiclera.
Propone las siguientes bases de contrato:
"I.- El Gobierno Federal toma a su cargo la explotación del chicle de todos los terrenos nacionales, encomendando la administración de esa explotación al señor S. M. Bromberg, o a la Compañía que organice.
II.- La Compañía se obliga a administrar y a invertir el capital necesario para la explotación y compras de chicle a los particulares.
III.- El Gobierno concede la libre explotación del producto en todos los bosques nacionales.
IV.- La Compañía aumentará el número de chicleros para aumentar la producción, a fin de cubrir las entregas de chicle a los manufactureros, de acuerdo con sus contratos.
V.- La Compañía se obliga a pagar a los trabajadores $40.00 mexicanos por quintal (100 libras) de chicle que lo entreguen, o sea al derredor de un 50% más del que actualmente les pagan los contratistas. El precio que hoy recibe el chiclero no excede de $25.00 a $30.00 por quintal.
VI.- No se recibirá chicle con mayor contenido de humedad de 36%.
VII.- La Compañía tendrá representantes en Yucatán, Quintana Roo, Cozumel, Campeche, Laguna y Tuxpan.
VIII.- La Compañía hará los embarques en representación del Gobierno, obligándose a pagarle una utilidad de $0.30 mexicanos por kilo neto de chicle al efectuar cada embarque. En la actualidad los ingresos que tiene el Gobierno por concepto de derechos de explotación y exportación, ascienden solamente a $500,000 mexicanos, según la estadística, si se toma en consideración que el promedio de la producción de chicle en México es de 3,000,000 de kilos al año, se ve, que $0.30 de beneficio por kilo, importan $900,000 de ingresos, esto es, al derredor de un 80% sobre el ingreso actual; ingreso que la Compañía se propone aumentar al elevar la producción anual del chicle a 4,000 kilos.
IX.- El derecho de exportación del chicle será elevado a $0.50 por kilo.
X.- La Compañía se obliga a establecer una vigilancia estricta en los terrenos de México colindantes con la Colonia de Honduras Británica y con la República de Guatemala, para evitar que el chicle producido en México sea llevado de contrabando; para cuyo efecto el Gobierno autoriza debidamente a los empleados de la Compañía, para que, con el carácter de auxiliares, se encarguen de hacer efectiva dicha vigilancia.
XI.- El término del contrato será de 10 años.
XII.- La Compañía garantiza el cumplimiento de sus obligaciones, con un depósito de $10,000 en Bonos de la Deuda Nacional Consolidada, después de 6 meses; pero el contrato se considerará en vigor desde que se firme, y no podrá revocarse excepto por decisión judicial."
g.) Febrero 25 de 1931.- El Agregado Comercial, ya no el señor Bejarano, sino un señor De Casares, informa a la Secretaría de Industria sobre el espantajo de destrucción de la industria chiclera, con el que hacen propaganda los interesados en la desaparición de la cooperativa chiclera. Informa que las Compañías manufactureras de gomas de mascar en los Estados Unidos, para evitarse gastos y competencias en las compras, organizaron una Compañía subsidiaria de todas ellas, a la que llamaron "Chicle Development Co." Que esta nueva organización comercial constituye un monopolio de compras que impone condiciones cada vez menos aceptables a nuestros productores, llegando hasta pretender pagar en plata un artículo cotizado siempre en dólares. "Nuestros productores se aprestaron a la justa defensa de sus intereses y organizaron la cooperativa que, como es natural, la Chicle Development Co. pretende destruir, por oponerse a sus pretensiones de manejar a los productores a su antojo. El medio de que se vale, es retirarse del mercado y no hacer operación alguna de compra a la cooperativa; pretendiendo también crear la impresión de que en fecha no muy lejana el chicle será substituido por gomas de otra procedencia. Hasta ahora no se ha podido hacer tal substitución, y ni ellos, ni nadie, saben si podrá hacerse; si bien es cierto que en la elaboración de sus productos emplean gomas que les dan cuerpo; pero sin eliminar el chicle que les da elasticidad y consistencia....... Sabemos que las otras gomas se importan para diversos usos y no exclusivamente para la manufactura de la goma de mascar.- La Chicle Development Co. ha mantenido la norma de tener en bodega en los Estados Unidos, cantidad suficiente de chicle para 2 años de consumo, o sean al derredor de 20,000,000 de libras, para precaberse de cualquier emergencia en México, su única fuente de producción, pues bien es sabido que lo que importa de Guatemala, la mayor parte procede de México originalmente. La Chicle Development Co. pretende hacer aparecer a nuestra cooperativa como un organismo monopolizador, cuyo objeto principal es el de forzar el alza inmoderada de los precios, sin recordar que esa Compañía es la que constituye el monopolio y que no puede dudarse de sus intenciones de bajar los precios hasta no hacer costeable la explotación de nuestros zapotales.... Mi firme creencia es que la Chicle Development Co. tendrá que comprar, urgida por las Compañías manufactureras, pero también creo que puede mantener su actitud por algunos meses más, posiblemente hasta algún tiempo después de la próxima estación.- Por consiguiente, a mi modo de ver, la Cooperativa subsistirá y resistirá al monopolio comprador, de acuerdo con la posibilidad que tenga el Banco de México de refaccionarla por medio de pignoraciones hasta fines de año, para allanar dificultades...... Podría aprovecharse la próxima visita del Gerente de la Chicle Development Co. para aplicarle el artículo 33 constitucional, por obstruccionista y enemigo de nuestro desarrollo económico."
La Secretaría de la Economía Nacional hizo copias de este oficio del Agregado Comercial y las remitió a la Cooperativa y demás chicleros interesados. Por esa falta de reserva, llegó este asunto a conocimiento de Yates, Gerente de la Chicle Development Company, para quien pedía el 33 el Agregado Comercial.
El señor Yates, encontrándose en Washington, llamó por teléfono a nuestro Agregado Comercial, señor de Casares, y lo trató con sarcasmo al principio, diciéndole que sabía que alguien había pedido el 33 para él en México, y que le pedía consejo. Luego se puso violento amenazando al señor Casares.
El Agregado Comercial informó del incidente a la Secretaría de la Economía Nacional, quejándose de la indiscreción.
La Secretaría le contestó que por descuido de un empleado, del que ni siquiera da el nombre, se sacaron copias de su informe y se remitieron a la Cooperativa y demás intereses chicleros, y que seguramente una de esas copias llegó a manos del señor Yates. Que ya se amonestó al empleado y que lamenta el incidente.
h.) Febrero de 1932.- El mismo Agregado Comercial expone su opinión a la Secretaría de la Economía Nacional, con relación al chicle, volviendo a manifestar "lo que en otra época indiqué; esto es, que en tanto este artículo continúe monopolizado por la Mexican Exploitation Company, no será posible hacer labor alguna, y por consiguiente, lo único que resta a nuestros hombres de empresa, es la elaboración del chicle en México, y procurar surtir a los mercados de la América del Sur, Europa y Asia, que son los que a diario aumentan las exportaciones de los Estados Unidos."
La Secretaría de la Economía Nacional se conformó con contestar de enterado, sin tomar acción alguna.
"En resumen: la industria elaboradora de pastillas de chicle (o mejor dicho, del pseudo-chicle llamado "chewing gum", goma de mascar, que se vende en Estados Unidos) es un negocio que sólo ha alcanzado desarrollo comercial importante en dicho país; el mercado para los productos de dicha industria es local, pues sólo se exporta un porcentaje insignificante de la producción; el 95% de la industria está en manos de cuatro fabricantes principales; las importaciones se hacen por conducto de tres agentes, que controlan el mercado de importación en Estados Unidos, puesto que compran por cuenta de los fabricantes que son los únicos capaces de utilizar el producto; no es posible crear una demanda que absorba la producción de chicle mexicano, fuera de las firmas enumeradas, puesto que la industria elaboradora de chicle, en gran de escala, sólo existe en Estados Unidos y sólo en dicho país hay mercado para el producto elaborado; el bajo precio de las gomas substitutas, en comparación con el del chicle, ha hecho que disminuya el consumo de nuestra goma y aumente el de las substitutas."
En la segunda parte de este estudio, al analizar la información, vamos a encontrar que el Cónsul de Nueva York llega a estas conclusiones erróneas porque se funda en estadísticas tergiversadas por los manufactureros de chicle norte-americanos.
j.) Junio de 1934.- Los señores Noriega, Cué y Compañía de Mérida, Yucatán, informaron a la Secretaría de la Economía Nacional, que les había sido impuesta una multa por el Gobierno de los Estados Unidos, de 10% ad valorem sobre 330 fardos de chicle enviados a Nueva York, como sanción por haber marcado los citados fardos con las palabras "Prod-Mex", abreviando "Product of México", por limitación de espacio en los fardos marcados.
La Secretaría de Economía pidió al Agregado Comercial de nuestra Embajada en Washington que diera los pasos necesarios para que el Gobierno Americano cancelara la multa.
El Agregado Comercial contestó que el asunto ya estaba fallado, y que el Comisario que impuso la multa no podía hacer una excepción con México, para no verse obligado a hacerla con los demás países que incurrieran en el mismo error, agregando el referido Agregado Comercial, su opinión como sigue: "A mi modo de ver, cualquier gestión que se hiciera sobre el particular, fracasaría, pues la ley americana sobre este respecto es muy estricta, no quedando otra cosa que hacer en este caso, que pagar la multa impuesta."
La Península de Yucatán, en extensión y configuración, es muy semejante a Grecia. Ambas tienen la gran ventaja de tener muchas salidas al mar. Pero la Península de Yucatán aventaja a Grecia en la riqueza tropical y en que, estando libre de montañas, no tiene esos obstáculos a las vías de comunicación terrestres. Pero Grecia aventaja a la Península de Yucatán, en que tiene 6,500,000 habitantes, mientras la Península tiene solamente 491,000. Sin embargo, no hay ninguna razón porque la Península Yucateca no pueda sostener una población tan grande o mayor que la de Grecia.
Para cada territorio hay un óptimo de población, que da la explotación máxima del terreno y el mayor bienestar de los habitantes. Una población que excede a los recursos que produce el terreno, sufre privaciones, mientras una población inferior a la óptima, es de pequeño rendimiento para la explotación. Con población escasa es anti-económico hacer caminos, porque les falta la utilización para que den un rendimiento que justifique su costo y sostenimiento. Así es que el primer problema de la Península de Yucatán es el de aumentar simultáneamente la población y los caminos.
Según se ve en la ilustración # 2, "Carta Elemental de la Península de Yucatán," su eje máximo es de 675 kilómetros desde la costa adyacente a la Isla de Mujeres a Balancan, Tabasco; y el eje mínimo es de 225 kilómetros, entre Champotón y el Río Hondo.
La posición estratégico-económica de la Península en relación con el mercado de Estados Unidos, es incuestionable. 72 horas de navegación solamente a Nuevo Orleans. Véase ilustración # 3.
En la carta pueden verse los caminos y ferrocarriles existentes, los centros de población, los puertos de exportación de chicle, y los centros chicleros.
La precipitación pluvial es muy abundante, de 1 a 2 metros por año, lo que asegura la fertilidad del terreno y ríos necesarios para el desagüe, los cuales pueden usarse, ya como vías fluviales para el transporte, ya como fuentes de energía hidráulica.
El clima es tropical, pero no terriblemente tórrido como tratan de impresionarnos algunos viajeros. Los veranos no son más calientes que los de nuestros Estados fronterizos, y los inviernos son tan agradables como las primaveras y otoños de nuestra altiplanicie.
Hay algunas ciudades, como El Carmen, Campeche, Progreso, etc., donde las condiciones de vida son enteramente modernas y satisfactorias.
A continuación doy algunos datos de los informes de los señores Ingeniero Agrónomo Don Raymundo Enríquez, ex-Agente General de la Secretaría de Agricultura y Fomento en Quintana Roo, y del señor General e Ingeniero Don Amado Aguirre, sobre la explotación del chicle en Quintana Roo.
El Ingeniero Enríquez mantiene que el territorio tiene 2,368,000 hectáreas de bosques en los que se encuentran árboles de chico zapote, y propone la división del territorio, para fines administrativos, en 6 zonas, de acuerdo con el croquis, figura # 4.
El estudio del señor Ingeniero Enríquez contiene los siguientes datos de interés:
El rendimiento por árbol, en todas las zonas que a continuación se expresan, es de 2,300 gramos:
1a. Zona.- Superficie, 423,000 hectáreas de bosques; clima muy húmedo; vegetación muy exuberante; promedio de 4 árboles de chico zapote por hectárea. Está limitada, al norte, por el camino que une a Bacalar con la laguna de Om; por el Oeste, con el estado de Campeche, y por el sur, el este y noroeste, por la república de Guatemala, la Colonia de Belice, Honduras Británicas, y por el estero de Chao y la laguna de Bacalar.
2a. Zona.- Superficie 576,000 hectáreas de bosques. 3 árboles por hectárea. Esta zona está limitada, al norte y al este, por el camino de Bacalar a Iturbide, Camp.; al sur, por la Primera Zona; y al este, por Campeche.
3a. Zona.- Superficie, 990,000 hectáreas de bosques. Densidad, 3 árboles por hectárea. Límites: al norte, estado de Yucatán; al este, camino de Santa Cruz a Peto, pasando por Santa Cruz de Bravo, y parte de la laguna de Bacalar; al sur y oeste, camino de Bacalar a Iturbide, Camp.
4a. Zona.- Superficie: 123,000 hectáreas de bosques. Densidad, 3 árboles por hectárea; rendimiento medio, 2,300 gramos. Límites: al norte, terrenos del Estado de Yucatán; al este, terrenos del Banco de Londres y México, y el Mar de las Antillas; al sur, la 5a Zona separada por la línea del ferrocarril de Santa Cruz de Bravo a Vigía Chico; al oeste, el camino de Santa Cruz de Bravo a Peto.
5a. Zona.- Superficie, 154,000 hectáreas de bosques. Densidad, un árbol por hectárea. Esta es la zona más pobre de todas, en virtud de estar ocupada en su parte oriental por grandes sabanas cubiertas de pasto cortador, manglares y pantanos. Límites: al norte, el ferrocarril de Santa Cruz de Bravo a Vigía Chico; al este, el Mar de las Antillas, la Bahía de Chetumal, el estero de Raudal, y la Laguna y estero de San José; y al oeste, la Laguna de Bacalar y el camino de Santa Cruz de Bravo a Bacalar.
6a. Zona.- 1,200 hectáreas de bosques; densidad media, 2 árboles por hectárea. Límites: al norte, los esteros que unen las lagunas de Akanxul a San José; al este la Bahía de Chetumal; al sur los ejidos de Payo Obispo y el Río Hondo; y al oeste el río de Chac y las lagunas de Mariscal y Bacalar. La importancia de esta zona se debe a que está inmediata a la ciudad y puerto de Payo Obispo, y por tener fáciles vías de saca, especialmente para sus productos de la parte norte, por las vías fluviales del arroyo del , laguna de San José y estero del mismo nombre, que desembocan en la Bahía de Chetumal con la Laguna de Akanxul, que comunica con la de Bacalar, la que a su vez comunica con el río Hondo por medio del río de Chac, que es también flotable; y con la carretera de Payo Obispo a la laguna de San José, la cual carretera tiene un desarrollo de 24 kilómetros.
El objetivo que se trazó el señor Ingeniero Enríquez como base para su división del territorio de Quintana Roo en zonas, fue la eliminación del tránsito del chicle por aguas de la Colonia de Honduras Británica, el cual originaba un gravamen de 0.05 por kilo de chicle que salía de Quintana Roo. Su idea era que el eje de las concesiones estuviese constituido por caminos que conduzcan a Estados de la República o a la costa mexicana del Mar Caribe, a donde pueden venderse los productos naturales de la región a barcos mercantes extranjeros que puedan llegar, a precios convenientes, libres ya del gravamen que impone la servidumbre de paso obligada por la Colonia de Honduras Británicas.
En opinión del suscrito, la falla del plan radica en que las vías de comunicación deben ser los ejes centrales de las zonas para facilitar el manejo fiscal y administrativo.
Pero, en general, el estudio del Ingeniero Enríquez nos deja los siguientes datos de gran valor:
Superficie de la zona de bosques de Quintana Roo, 2,368,000 hectáreas; densidad media de árboles de chico zapote, por hectárea, 2.66., o sea un total de 7,117,000 árboles. Tomando el rendimiento medio de chicle en bruto por árbol, 2,300 gramos, se advierte la posibilidad de producción en el solo territorio de Quintana Roo, de 16,167,000 kilogramos de chicle en bruto; cantidad que excede en 30% el consumo mundial medio actual de dicho producto. Esto, provisto que se ejerza la vigilancia forestal necesaria para la conservación de los bosques dentro de una explotación racional, y que se provean las vías de comunicación y medios de transporte necesarios.
El C. General e Ingeniero Don Amado Aguirre, nos deja, en su informe de 1925, los siguientes datos que confirman parcialmente los del estudio del señor Enríquez:
"La superficie total del territorio de Quintana Roo es de 4,169,000 hectáreas, la que, casi en su totalidad, está cubierta de bosques, según puede verse por la distribución siguiente:
Superficie del Territorio..... hect. 4,169,064.
Terrenos particulares dedicados a cultivos............................ " 4,767
Fundo legal de Payo Obispo, Bacalar, Vigía Chico, Cozumel y Cedral............................ " 8,775
Zona federal.......................... " 4,000
Sabanas y pantanos.................... " 100,000
Terrenos nacionales afectados a arrendamiento para cultivo en Río Hondo, Bacalar, Juan Luis, Calderitas y a las tribus mayas.................................. " 10,000 127,542.
Superficie poblada de bosques......... " 4,041,522.
De estos terrenos boscosos, se encuentra sujeta a un contrato especial con el Banco de Londres y México una superficie de.................................. " 744,850.
Quedando libres para la explotación de bosques........................ " 3,296,672.
la principal riqueza, si no la única actualmente del Territorio, está en sus inmensos bosques poblados en su gran mayoría de las más finas maderas, casi desconocida su existencia, que se utilizan en la ebanistería, construcción, tornería, tintorería, así como en la extracción de gomas y resinas; contando además con palmas de coco y de coquito de aceite en gran abundancia, que pueden emplearse para la industria saponífera y existiendo productos secundarios, como bejucos, que también pueden encontrar aplicación en la industria mueblera."
Esta última observación del señor General Aguirre nos trae a la consideración de los demás productos de los bosques, aparte del chicle.
Al mismo chico zapote, no solamente rinde el látex, sino que su fruto es digno de considerarse comercialmente. Este fruto rinde, al exprimirlo, lo que se llama chicle virgen. Los indígenas usan este chicle virgen para taparse las cavidades de los dientes, lo que sugiere su empleo para uso de los dentistas para rellenos provisionales. También la madera del árbol, que es dura, roja y bonita, y muy duradera, es comercializable para usos de mueblería y ebanistería, y estructuras y piezas que requieren maderas con características de duración y resistencia.
Los árboles de caoba, cedro, ébano y otras maderas preciosas, son tan abundantes y variados como los chicos zapotes.
Las cortezas del chico zapote y de otros árboles, contienen 12% de Tanino. La corteza del chico zapote se emplea también en medicina como febrífugo contra las calenturas intermitentes.
Los indios usan la semilla del chico zapote medicinalmente como aperitivo y diurético.
La región del sur de la Península, véase mapa, ilustración # 5, tiene las condiciones climatológicas óptimas para el cultivo del árbol de hule de Para (Hevea Brasiliensis), que es el de mayor rendimiento de todos los que producen hule.
El hule es un material estratégico de los Estados Unidos. La región de producción actual es en el Oriente central, a un mes de navegación de los Estados Unidos, y bajo el control inglés. Nuestra región, por lo tanto, además de las condiciones climatológicas óptimas, tiene las ventajas de situación estratégica, tanto militar como económica.
OTROS PAISES PRODUCTORES DE CHICLE
GUATEMALA.
Después de México, el principal país productor de chicle es la república hermana de Guatemala, que contribuye a las importaciones de los Estados Unidos con un 10% aproximadamente.
La región chiclera de Guatemala es el Estado de Petén, al norte de la república. Colinda con México, al norte y al oeste, y con Honduras Británicas, al este. Casi todos los terrenos forestales de esa región son propiedad del Gobierno. El Gobierno otorga concesiones para la explotación del chicle. Como en México, ese sistema se ha prestado a que personas influyentes obtengan concesiones para pasarlas a extranjeros para su explotación, conformándose con una renta más o menos amplia. Estas concesiones han resultado perjudiciales, y a veces hasta escandalosas y costosas al Gobierno Federal de Guatemala.
El chicle del Petén es abundante y de buena calidad como el de México. Se dice que los árboles bien desarrollados rinden hasta 100 libras de chicle en esa región.
Los chicleros son los trabajadores más bien pagados de toda la república de Guatemala. Reciben también, como los mexicanos, 10.00 dólares por quintal (100 libras de chicle).
Flores, la capital del Petén, es el centro chiclero principal de Guatemala, donde se compra el chicle de 16.00 a 20.00 dólares por quintal.
Guatemala ha tenido hasta ahora la servidumbre de paso obligado de su chicle por Honduras Británicas. El chicle que se compra al chiclero por 10.00 dólares, y que después de transportarlo hasta Flores, se paga entre 16.00 a 20.00; para cuando llega a Belice, puerto de exportación, vale de 33.00 a 40.00 dólares, debido principalmente a costos de transporte. (1924.) De Flores a Cayo, en mula, de Cayo a Belice, por el río de Belice.
En Guatemala se necesitan 10 o 12 días a través de las selvas tropicales para transportar el chicle de las centrales a la ciudad de Flores, en el lago Itza.
Las principales vías fluviales por donde sale el chicle del Petén, son los ríos de la Pasión, el Belice y el Mopán.
Honduras Británicas ha cobrado hasta 3.00 dólares por 100 lbs. por derechos de exportación del chicle; cuotas que baja cuando el chicle busca otras salidas para evitar ese impuesto.
El transporte marítimo de Belice a Nueva Orleans o Nueva York, es aproximadamente 1.00 dólar por 100 libras.
En 1922, Honduras Británica bajó el impuesto de exportación del chicle de 3¢ a 1 1/2¢ por libra, debido a que ese impuesto ocasionó que la vía de transportación del chicle se orientara por la Isla de Cozumel, México. A los intereses de la Colonia convenía más la prosperidad de El Cayo y Corozal, que dependen principalmente del flete del chicle a través de la Colonia.
Es evidente que si México formula un plan bien meditado para la explotación del chicle, la seguridad y el desarrollo de la explotación del chicle en la República hermana de Guatemala, depende de que se acoja a los planes de México, y coopere con ellos. En la última parte de este estudio ofrezco algunas sugestiones.
COLOMBIA.
En 1915, enviaron los manufactureros de chicle norte-americanos, a sus expertos que habían aprendido la industria del chicle en las florestas mexicanas, en busca de chico zapote u otras variedades que rindieran chicle. Estos expertos encontraron ciertas variedades, y enseñaron a los nativos a seleccionar los árboles, métodos económicos de sangrar sin dañar la vida del árbol, y a juntar y coagular la goma. Agentes de los manufactureros presionaron sobre los propietarios de bosques colombianos para que organizaran la explotación de terrenos y establecieron compradores de chicle en los principales puertos, para que les compraran su producto a los nativos. La producción de Colombia llegó a su apogeo durante los años de la Guerra, gracias a los altos precios. Pero después no ha podido competir con México en calidad; y como sus precios de producción son más altos que los precios de ventas, ese país competidor quedó fuera de la lucha.
Los análisis comparativos de los chicles mexicano y colombiano indican claramente la superioridad del chicle mexicano. El chicle colombiano tiene 83% de resina y solamente 5.5% de gota; mientras el mexicano tiene solamente 44.8% de resina, contra 17.2% de gota.
HONDURAS BRITANICA.
Honduras Británica tiene algo de árbol de chico zapote, algunos tan buenos como los de Quintana Roo, Campeche y el Petén. Pero hay indicaciones de que sus mejores variedades de chico zapote han decrecido grandemente, debido a sangrías despiadadas.
En Honduras Británicas, debido a que no cuentan con bastantes árboles de chico zapote, acostumbran mezclar el chicle con gomas inferiores que sacan de otras variedades de árboles, para usarlas como adulterantes del verdadero chicle.
En Honduras Británica la producción del chicle aparenta ser la principal industria de la Colonia. Los derechos de exportación del chicle son la principal fuente de ingresos del Gobierno de la Colonia. Pero esto se debe a que gran parte del chicle del Departamento de Petén, Guatemala, y del territorio mexicano de Quintana Roo, se exportan a través de la Colonia, por el puerto de Belice.
La vida del Cayo y Corozal, Honduras Británica, depende del flete del chicle guatemalteco a través de la Colonia.
VENEZUELA.
En 1911, se buscó la substitución del chicle mexicano por un producto venezolano. Como en el caso de Colombia, los años de la Guerra, con sus altos precios, hicieron costeable una pequeña producción, la cual decayó hasta extinguirse una vez pasada la Guerra.
CANADA.
Hasta 1919, gran proporción del chicle importado a los Estados Unidos entraba por vía Canadá. Entre los años de 1910 a 1913 las importaciones de los Estados Unidos por Canadá fluctuaron entre 55 a 75%.
Con el fin de evitar una porción considerable de los derechos de importación del chicle a los Estados Unidos, éste se importaba en tránsito, bajo fianza, en Nueva York, y se embarcaba por ferrocarril a Toronto, Canadá, donde se le sometía a las operaciones de secado, limpiado y remolido, y se le reexportaba a los Estados Unidos. Como el chicle mexicano en bruto contiene cerca de 33% de agua, es evidente que importándolo a Canadá, libre de derechos (sagacidad del Gobierno canadiense), los manufactureros norte-americanos se economizaban 40% de derechos de importación, 4¢ de dólar por libra. Pero en los Estados Unidos se han hecho instalaciones de plantas equipadas para el limpiado y secado del chicle crudo, y ahora se considera más económico importarlo directamente en bruto, pagando los derechos de importación completos, conformándose los manufactureros con economizar los fletes, manejos y maquila del sistema anterior. Esto ha matado la industria de operaciones parciales del chicle en el Canadá.
La producción del chicle manufacturado en el Canadá es una industria bien establecida. Por lo tanto, el mercado para chicle en bruto está ya asegurado.
BRASIL Y GUAYANA BRITANICA.
Parece que en Brasil y la Guayana Británica, y en las Islas Filipinas y Hawai, hay algo de chicle. Pero las dificultades de explotación, que han sido dominadas por los mayas en el curso de 70 años, no es fácil que sean vencidas rápidamente por los nativos de esos países, sin experiencia en el sangrar los árboles y preparar el chicle.
EXPLOTACION ACTUAL DEL CHICLE
El Chiclero.
El chiclero es la piedra angular de la explotación chiclera. Se calcula que en la Península de Yucatán hay unos 22,000 chicleros. El chiclero mexicano ha acumulado en el curso de dos generaciones, una experiencia no aventajada en ninguna otra parte del mundo.
El grado de humedad atmosférica tiene un efecto decisivo en la producción del chicle. Cuando la humedad es grande, los árboles sangran abundantemente. La temporada principal de chiclear, por lo tanto, empieza a principio de la temporada de lluvias, hacia fines de junio y principios de julio, y termina en febrero o marzo. Los chicleros tienen que mantenerse en el aislamiento de las florestas, con sus propios recursos, durante toda esta temporada, porque el chicle no se vende hasta que se entrega en alguno de los puertos de exportación.
Esta es, pues, la particularidad del trabajo del chiclero, que, a diferencia de los demás trabajadores del campo, no "cosecha en el otoño"; es un trabajador de la estación de las lluvias. Pero en esa estación en la región chiclera, con 1 o 2 metros de precipitación fluvial anual, no es como la estación de las lluvias que conocemos en la altiplanicie de México, mañanas claras y chaparrones vespertinos; en la Península de Yucatán llueve y a veces a cántaros. Luego sale el sol y nace un calor intenso y húmedo. Estas son las condiciones climatéricas con que se enfrenta el chiclero; pero no se arredra; sale de su choza de invierno de la aldea de la costa para internarse y vivir por largos meses en las soledades de la floresta. Sus vías de tránsito son los ríos y las veredas, porque prácticamente no hay caminos.
El equipo del chiclero consiste en un machete, un mecate, y bolsas de lona.
Dice el señor Wyter M. Stimson, en un artículo publicado en la Revista Mexicana de Economía, bajo el título de "La Industria del Chicle en México" que, "No es un secreto el hecho de que, en muchos campamentos, el poste de azotar sirve como un estimulante de la producción". Viajeros que han pasado accidentalmente por las florestas chicleras, se han dado cuenta de la existencia de un cruel sistema de peonaje. El enganche por engaño se practica hoy hasta el Estado de Chiapas para llevar a los jóvenes inexpertos a sangrar árboles en la floresta solitaria.
He oído decir a un viajero que él vio los perros que tienen los contratistas para perseguir a los infelices chicleros que tratan de escaparse; perros que destrozan a su víctima cuando le dan alcance.
Tanto los contratistas como los chicleros, son insolventes, pues solo por excepción hay entre ellos quien posea un pequeño comercio, un local o un simple terreno. Cuando no pueden pagar sus anticipos de una estación, se acumulan las deudas en estaciones futuras, resultando que algunos quedan indefinidamente insolventes. En suma, esas gentes viven una existencia miserable de duros trabajos, muriendo al fin pobres. Pero a pesar de estos hechos, la Secretaría de Industria y Comercio admite en sus publicaciones oficiales la declaración de que la falta de cumplimiento en el saldo de las deudas obedece a falta de escrúpulo.
Los chicleros no abundan por lo duro del trabajo, el aislamiento de la vida y la escasez del salario en comparación con la carestía de las cosas que necesitan. Bastantes de estos chicleros abandonan los campos sin poder liquidar sus deudas, que las Compañías practican la regla de no dejar que pasen de $50.00. Muy dura debe ser la condición que obliga al hombre a desterrarse de su país por una deuda de $50.00. Generalmente emigran a Guatemala.
El chiclero trabaja en el hato en un ambiente de la mayor soledad y tristeza. Esta clase de vida y su ignorancia, lo hacen supersticioso. Su superstición más peligrosa es el "viejo del bosque", a quien concibe como un viejo malo, de sombrero grande y zarape mexicano, quien vigila y persigue a su víctima en la oscuridad profunda de la floresta, y solo hace advertir su presencia por el chasquido de ramas. Cuando un chiclero "descubre" y "ve" al "viejo", es necesario cambiarlo de trabajo para salvarlo de un ataque de melancolía, y para evitarle el fatal accidente de cortarse con el machete la cuerda que lo sostiene en el árbol, matándose de caída, al oír y volver la cara rápidamente hacia su perseguidor imaginario.
El chiclero es, por regla general, un trabajador empeñoso. Es limpio y alegre, le gusta vestir bien, y es despilfarrado, desperdiciando rápidamente, al final de la estación, el dinero que ganó con tanto trabajo. Está acostumbrado desde su juventud a tomar prestado todo lo que puede. Pero es muy cumplido para pagar. Cuando comienza la estación de chiclear, trabaja a despumonar con objeto de ganar bastante para cubrir sus deudas y mantener limpio su crédito.
El chiclero no conoce ninguna diversión ni recreo deportivo o intelectual. El licor y las peleas de gallos son sus únicos pasatiempos.
Las Compañías americanas explotadoras del chicle, para evitar pérdidas, han establecido la ley seca en sus jurisdicciones. El infeliz chiclero, en aquellas soledades, falto de toda distracción, acude al licor. Como no tiene dinero, trueca el chicle por el aguardiente. De ahí viene el sentimentalismo de las Compañías.
No es de extrañar que este tipo de vida y ese tipo de contacto con los explotadores del exterior sean motivo de la actitud hostil que tienen hacia los extranjeros los mayas, nativos de Quintana Roo. Y extranjeros consideran también
PROCEDIMIENTO
Al principiar mayo, cada año, los explotadores del chicle comienzan el enganche de chicleros, y sus familias. Hacia mediados de mayo, cuando ya se han enganchado bastantes chicleros, comienza la salida de hombres, mujeres, niños, petates, implementos, gallinas, cochinos, mulas, y provisiones, a las regiones forestales y desiertos del interior, por senderos húmedos y umbrosos, pedregosos y lodosos, accidentados y planos, largos y solitarios; las mujeres y los niños en mula y los hombres a pié. Hay generalmente una proporción de una mula por persona. Los implementos, provisiones, herramientas, etc., van a lomo de mula. Las caravanas varían de 25 a 200 gentes, de acuerdo con el tamaño de la concesión; el viaje dura de 5 a 10 días, según la distancia a que se encuentran los terrenos cuya explotación se ha concedido. La caravana arriba finalmente, cansada y hambrienta, a la Central, que se compone de una bodega bastante buena, y algunos jacales con techo de pasto, muchos sin paredes. El Hato se localiza siempre en una "aguada" (aguaje), generalmente un vestigio del trabajo de los antiguos mayas, debido a la escasez de manantiales, lagos y ríos.
La caravana descansa y hace preparativos para la distribución de los chicleros en la región. Se mandan hombres a explorar o "montear" la concesión para localizar los árboles, aguajes, veredas, etc. Cuando ya está bien explorado el terreno, se mandan partidas de 8 o 10 hombres a diferentes lugares de la floresta para estacionarse en Hatos o jacales que se colocan, naturalmente, en los aguajes, y desde los cuales salen los chicleros a sangrar los árboles dentro de radios de 2 o 3 kilómetros. El período de sangrar comienza con el de las lluvias, a fines de junio o principios de julio.
Después de estos trabajos preliminares, comienza la primera operación en la producción del chicle, la sangría del árbol.
El chiclero, sirviéndose de un mecate puesto en derredor del tronco del árbol y de su cintura, y de un par de espuelas de hierro, semejantes a las que usan los celadores de teléfonos para trepar a los postes, sube al árbol para hacer incisiones en la corteza con su machete afi lado, hasta la altura de las primeras ramas. Algunos chicleros hacen incisiones también en las ramas para aumentar el rendimiento del látex, pero esta práctica parece que destruye completamente el árbol. Las incisiones las hace el chiclero, comenzando de la base del tronco hasta donde comienzan las primeras ramas, siguiendo líneas elípticas como la de la cuerda de un tornillo, y cruzando las ranuras unas con otras.
La sabia fluida corre hacia abajo siguiendo las diagonales, hasta llegar a una bolsa de lona que se coloca a la salida de la incisión más baja.
El látex fresco tiene mucho parecido a la leche de vaca, pero rápidamente se pone viscoso y amarillento, así que para cuando cae en las bolsas de lona, es una substancia pegajosa, amarillenta, de la consistencia de la crema de leche. Al coagularse por la cocción, adquiere un color gris.
El chicle es recogido en las bolsas de lona, de 3 o 4 litros de capacidad, que se colocan en los árboles; son vaciadas en otras bolsas más grandes llamadas "recogedoras"; las cuales a su vez son vaciadas en otras todavía más grandes, llamadas "chivos", por su semejanza a las antiguas botas de vino, de cuero de chivo. El chicle es pasado una vez más de los "chivos" a los sacos más grandes llamados depósitos, dentro de los cuales es transportado a la Central para su cocción y moldeo.
El látex llega a la Central conteniendo todavía una gran cantidad de materia líquida; para evaporarla se la sujeta a la cocción, utilizando calderas de hierro o pailas de cobre, en las cuales se hierve por espacio de una hora y media a dos horas, hasta que toma punto de concentración. El "punto" se conoce cuando un pedazo tomado del perol se endurece al enfriarse.
Antes de que se enfríe la maza de chicle, se vacía en moldes de madera, con las paredes previamente untadas de jabón para que no se adhieran.
Las marquetas de chicle que salen de los moldes se enfardelan de 6 en 6, protegiéndolas así para evitar contacto con el aire y el polvo. En esa forma queda el chicle listo para su embarque y exportación. El peso medio de las marquetas es de 11 kilogramos aproximadamente. Sus dimensiones son de 15 x 16 x 6 pulgadas.
Cuando comienza la estación de las secas, a fines de febrero o principios de marzo, los chicleros comienzan su trabajoso y largo camino sobre la vereda a través de los fangales o "acalches" que deja la estación de las lluvias; al llegar a la costa se dispersan a sus diferentes hogares, posiblemente a buscar algún empleo en que ocuparse durante la estación de las secas.
En la estación de las secas comienza el trabajo de transportar a lomo de mula hasta la costa el chicle juntado en el período de las lluvias. El arriero que transporta las marquetas de chicle es un tipo duro y pintoresco, con pantalones de cuero, sombrero ancho y tez curtida. Necesita tener gran habilidad en el manejo de las cargas, y ejercer gran cuidado para evitar que éstas se adelanten o se atrasen en las cuestas; necesita tomar precauciones para que sus mulas no se ahoguen en los pantanos, y para que no se atasquen las cargas en los lodesales. Una compañía se quejaba, en 1927, de haber perdido el 30% de sus mulas de carga por falta de alimentos, exceso de trabajo y extravío en los breñales.
Los atajos de mulas van y vienen sobre las veredas durante toda la estación de las secas, en esa pesada operación de una industria que rinde unos cuantos pesos al chiclero y al arriero, y que ha creado fortunas individuales de 50,000,000 y 100,000,000 de dólares a los manufactureros.
El único medio de transporte es, pues, de lo más primitivo, a lomo de mula. Las caravanas de mulas marchan de una al frente. El trabajo de cargar y descargar en cada campamento es de lo más duro. Estas vías de comunicación, veredas primitivas, y este medio de transporte difícil e ineficiente, a lomo de mula, imponen que el chiclero concentre su atención, naturalmente, a la explotación de los árboles mejores y más accesibles. Por lo tanto, son las regiones más accesibles las que se han sobre-explotado, y cuyos árboles han sufrido mayores bajas. En la última parte de este estudio propongo un remedio económico y eficiente para este mal; remedio que puede aumentar, abaratar y sostener la producción.
Una vez que los cargamentos de chicle en bruto llegan a la costa, muchos de ellos son transportados en pequeños barcos de cabotaje para llevarlos a los puertos de exportación, de donde son transportados en barcos norte-americanos, con facturas consulares de los Cónsules de los Estados Unidos. Los barcos de cabotaje son pequeños, de 15 a 20 toneladas de capacidad, y de unas 8 millas por hora. Los barcos que transportan el chicle del Puerto del Carmen a Nueva Orleans, son de 800 a 2,500 toneladas de capacidad, y hacen el viaje en 72 horas.
Una vez que llega el chicle a las fábricas de los Estados Unidos, las operaciones se vuelven sumamente cómodas y sencillas. Los operarios, en talleres abundantes en luz y ventilación, vigilan el trabajo de las máquinas.
El trabajo de conversión del chicle en bruto a chicle manufacturado o goma de mascar, requiere las operaciones de limpia, filtrado, esterilización y procesos de confección. La perfección del trabajo en estas operaciones es la base de las ventas y del precio del producto en el mercado. La principal de estas operaciones es el mezclado de los diferentes ingredientes. Es necesario que la glucosa o jarabe de maíz, la pasta de caramelo, la azúcar pulverizada (del grado de XXXX), extractos de sabores, y los medicamentos, sean agregados a la goma fundida en un orden determinado y exacto, a una temperatura de la masa de unos 250 grados Fahrenheit (120 centígrados).
Las siguientes son dos fórmulas típicas de goma de mascar:
I.-
Chicle, 3 1/2 libras; jarabe de tolú, 2 onzas; azúcar, 12 libras; agua, 3 pintas; extracto de sabor, al gusto.
II.-
En porcentajes:
Chicle, 14; adulterante, 14; caramelo, 1; glucosa, 14; azúcar en polvo, XXXX, 57; extracto de sabor, al gusto.
En 1919 había en los Estados Unidos, 57 establecimientos manufactureros de goma de mascar. En la actualidad hay unos 42, pero el volumen de producción ha aumentado en ese período.
La industria manufacturera empleaba en 1919, 4,056 personas, con un total de salarios de dólares 4,527,000.
RENDIMIENTO:
En punto a calidad, el chicle mexicano está reputado como el mejor del mundo; en punto a cantidad ya hemos dicho que México proporciona el 80% de la producción mundial.
El Ingeniero Enríquez mantiene que un árbol de chico zapote rinde un promedio de 2 kilos - 300 gramos de chicle por año; punto en que están de acuerdo otras autoridades.
El rendimiento máximo de un árbol es de unos 12 kilos. El récord lo tiene un chico zapote mexicano que rindió 28 kilos. El chiclero necesita tener muy buen juicio para sacar el máximo de chicle sin perjudicar al árbol. Pero de todos modos, aunque el árbol no muera, la sangría excesiva hace que su fruto se empequeñezca y se vuelva incomible.
En punto a rendimiento por chiclero, hay mucha confusión en los datos que vienen de diferentes opiniones. El número de chicleros se hace variar desde 10,000 hasta 22,000. Probablemente en este último número se incluye también a todos los arrieros, comerciantes y toda clase de gente que interviene en la colección y transporte del chicle. Pero, asumiendo, para usar números redondos, que sean 10,000 los chicleros y que el total del chicle juntado en el año sean 10,000,000 de libras, el rendimiento por chiclero es de 1,000 libras en el año; por cuyo trabajo recibe, a 10 ¢ de dólar la libra, 100.00 dólares en el año. Salario miserable si se toma en cuenta la carestía de la vida por la dificultad del transporte de sus provisiones.
El árbol requiere 20 años para obtener su desarrollo mínimo para la explotación.
En el Estado de Campeche los árboles se sangran 3 años seguidos. Luego se les deja descansar 10 para que se recobren de las heridas. Si estas se han hecho cuidadosamente, el árbol se alivia, perdiendo solamente la calidad de su fruto; pero si han sido profundas, el árbol muere.
Se calcula que el 25% de los árboles mueren de las sangrías; por lo que es absolutamente esencial ejercer gran cuidado de no hacer las incisiones muy profundas, para salvar al árbol.
La experiencia de nuestros chicleros, y su habilidad de trepar a los árboles, ha salvado a la industria; otros países han sido más desafortunados en la explotación de los bosques. Por ejemplo, en la explotación de la gutapercha en Java, antiguamente, se derribaban los árboles para sangrarlos una vez caídos. Esa destrucción de los bosques necesitó que el Gobierno Holandés tomara medidas para hacer plantaciones controladas por el Gobierno. Ahora se recogen las hojas de las hojas de las plantaciones, y de ellas se extrae el aceite "macasar" o gutapercha, diferente en aplicación al chicle, pero semejante en su producción.
COMERCIO
El mérito comercial del chicle mexicano es su alto contenido de gota o "gutta", que es la que le da elasticidad, la que a su vez da satisfacción al consumidor. La calidad del chicle varía directamente con la proporción de gota que contiene.
Otra característica del chicle, de valor comercial, es la propiedad que tiene de combinarse fácilmente con azúcar, glucosa, sabores, y tales medicamentos como la pepsina, el orozus, la menta, la pirola, y algunos otros.
La producción media de chicle en México entre los años 1915 a 1920, incluyendo el salido de contrabando por Honduras Británica, fue aproximadamente de 10,000,000 de libras anuales. Producción que puede fácilmente aumentarse y sostenerse abriendo nuevas zonas de explotación.
La industria del chicle se presta a toda clase de pequeñas transacciones comerciales. Los exportadores y concesionarios adelantan a los contratistas, al comenzar la estación, fondos en forma de "vales". Los contratistas hacen efectivos estos "vales" con los comerciantes, que ganan comisión por este servicio. Los contratistas a su vez prestan a los chicleros pequeñas cantidades para sus miserables provisiones durante la estación, y de esta práctica resulta que casi todas las casas en los pequeños poblados tienen tendajones, con un pequeño mostrador, a donde acuden los chicleros a obtener sus escasas provisiones.
Los compradores de chicle para los manufactureros de Estados Unidos, están establecidos en nuestros propios puertos y centros chicleros, y obran combinadamente para realizar las mayores ganancias. Su método es asegurar concesiones, y emplear contratistas, a quienes pagan de 30 a 35 pesos plata por quintal (100 libras) de chicle en bruto entregado en los campos. Los contratistas a su vez emplean a los chicleros para el trabajo de extraer y preparar el chicle en bruto. Estas Compañías anticipan a los contratistas cantidades que varían entre dólares 10,000 y 50,000 por con tretista, quienes a su vez invierten el anticipo en compras de mulas, provisiones, etc., y en anticipos a los chicleros.
De las 42 Compañías manufactureras de chicle que hay en los Estados Unidos, 4 controlan el 95% de la producción. William Wrigley Jr. 40%; Beech-Nut Company 30%; American Chicle Company 20%; y Clark Brothers 5%. La lista de las Compañías restantes que controlan el 5%, la doy en la última parte de este estudio.
La industria chiclera de los Estados Unidos obtiene la materia prima por medio de 3 agentes de compras: principalmente la Chicle Development Co. que controla el 60% del mercado de exportación; la casa Wrigley 37% y J. A. Medina y Compañía el 3%.
El mercado medio del chicle manufacturado en los Estados Unidos se divide en 97 1/2% en los propios Estados Unidos; y 2 1/2% exportado principalmente a Inglaterra, Islas Filipinas, Japón y Francia.
Solamente se conocen, por las estadísticas de la Secretaría de Comercio de los Estados Unidos, las cantidades totales de chicle manufacturado en los Estados Unidos a precio de fábrica, y los precios de exportación al mayoreo a los diferentes países. No se conocen las ganancias de los distribuidores y detallistas. Pero se advierte que en esto los manufactureros han creado una gran confusión, porque se ve que sus precios varían según se defiende el cliente. Por ejemplo, en los precios de exportación, los cuales he deducido para cada país dividiendo el dinero por el peso del artículo, he encontrado los siguientes precios por libra:
Cuba, 36¢; Francia, 45¢; Japón 45¢; Establecimientos de los Estrechos, 49¢; Australia, 58¢; México, 60¢; Dinamarca, 65¢; y Filipinas, 65¢.
Por esta falta de datos tengo que hacer deducciones de las cantidades globales, tratando de ser conservador, prefiriendo quedarme corto en los cálculos que ser exagerado.
Así pues, puede verse en la Gráfica #1, que por cada 1,000,000 de libras de chicle en bruto importado, venden los manufactureros 5,000,000 de dólares, a precios de fábrica, o sea 5 dólares por libra de materia prima.
En 1919 se emplearon 4,056 personas, con un total de salarios de 4,527,000 dólares. Esta cantidad de salarios dividida por 10,000,000 de libras de chicle en bruto elaborado, da un cociente de mano de obra de 45¢ por libra.
Los impuestos de importación a los Estados Unidos son de 10¢ de dólar por libra. Los federales de explotación y exportación, y estatales y municipales de México pueden llegar a 9¢ de dólar por libra.
Con estos datos deducidos y directos podemos establecer el costo de la libra de chicle en bruto desde su extracción hasta su puesta en venta al mayoreo, como sigue:
Derechos de explotación, etc.: 3¢
Impuestos estatales y municipales: 3¢
Salarios de extracción: 10¢
Transporte a la costa: 5¢
Derechos de exportación: 3¢
Manejo y embarque en el puerto: 1¢
Flete marítimo: 1¢
Derechos de importación, E.U.: 10¢
Transporte en ferrocarril: 1¢
Mano de obra en la manufactura: 45¢
Azúcar, adulterantes, sabores, empaque, etc.: 20¢
TOTAL (por libra): 1.02$
Estas cuentas nos llevan a la conclusión de que con la inversión de 1.02 de dólar que cuesta la libra de chicle manufacturado, les rinde a los manufactureros 5.00 dólares de precio de venta en la fábrica. La diferencia entre 1.02 y 5.00 son los beneficios de los manufactureros y sus monopolios de compras y ventas.
En Belice los chicleros han tenido mejor defensa, porque hay mercaderes privados siempre listos a invertir en la extracción del chicle, y quienes ofrecen a sus contratistas mejores precios que los concesionarios exportadores. Así es que en aquella Colonia, los chicleros ganan aproximadamente un 50% más que los de México.
Necesito aclarar que aparte de las cantidades globales de ventas de chicle que aparecen en las estadísticas de la Secretaría de Comercio de los Estados Unidos, hay otras ventas adicionales de chicle, mas o menos de un 7%, que son productos de otros establecimientos, diferentes de las fábricas de chicle, cuyos productos no están clasificados específicamente como chicle. Me refiero a fábricas de dulces, etc.
La cadena de cifras de costos de la libra de chicle desde su extracción hasta su venta manufacturado, es la cadena económica que liga al chiclero con el manufacturero. Entre el chicle en bruto y el chicle manufacturado, están los extremos representados por el esclavo y el esclavista económicos. Tales centros de población mexicana como Ciudad del Carmen, con tres cuartas partes de su población que viven de la industria del chicle, y la Ciudad de Campeche con la mitad de su población también dependiendo de esa industria, son ciudades cuya libertad política se vuelve nugatoria por su subyugación económica.
POLÍTICA DE LOS MANUFACTUREROS
La primera norma de política de los manufactureros de chicle norte-americanos ha sido la extensión y el mantenimiento del mercado de la goma de mascar, sin el cual no puede haber industria ni ganancias. Para hacer mercado y mantenerlo, han necesitado sostener una campaña de anuncios y contactos de sus agentes, y han necesitado desarrollar gran habilidad para poner en el mercado un producto satisfactorio para el consumidor. Aunque los motivos para esta norma de política no hayan tenido otro estímulo que el de obtener ganancias, nosotros necesitamos reconocer que con ese esfuerzo han creado una industria que puede ser beneficiosa a una gran región del país, y a un numeroso sector de nuestra población. También necesitamos reconocer que en la especialización para producir goma de mascar satisfactoria al público consumidor, se han mantenido adelante, aún de nosotros mismos, como lo testifica el hecho de que a pesar de que tenemos fábricas nacionales de chicle manufacturado que venden su producto a 5¢ el paquete, el chicle manufacturado norte-americano se vende en nuestro propio país a 20¢ el paquete de las mismas dimensiones, pero con un producto más bien elaborado y presentado. Y ante el hecho de que seguimos importando chicle manufacturado por valor de 100,000 dólares anuales, no nos queda otro recurso que reconocer la situación de facto.
La segunda norma de política de los manufactureros es la tendencia a unirse en monopolios de compras y ventas para mantener los precios del chicle en bruto tan bajos que resultan salarios de hambre para nuestros chicleros; y los precios de ventas tan altos como se deja el cliente.
La tercera norma puede ser la tendencia al control de la producción. Para este fin están los agentes de su monopolio de compras en nuestros propios puertos y en nuestros propios centros chicleros, controlando la producción, y las fluctuaciones del precio según instrucciones de Nueva York.
Cuentan con la Asociación de Chicleros en Nueva York, The National Association of Chewing Gum Manufacturers, la que es evidentemente el centro de control para el entendimiento de todos los órganos, donde las 4 Compañías principales toman sus acuerdos, acuerdos que tienen que seguir las 38 pequeñas para evitarse la extinción.
Para mantener sus normas de política, estas Compañías presentan al Gobierno Mexicano tremendas defensas cuando éste trata de mejorar la condición de la población de la región chiclera. Cuando en 1930 se promulgó el Decreto estableciendo la explotación del chicle por cooperativas, el monopolio de compras se movió con gran habilidad en todas direcciones. Apoyados en una existencia en los almacenes de garantía de las aduanas de los Estados Unidos de 30,000,000 de libras de chicle en bruto, cifra proporcionada por la Asociación de Manufactureros, suspendieron temporalmente las compras para forzar a los mexicanos por hambre. Soltaron la especie, que ha resultado falsa, de que la ciencia química había descubierto substitutos para el chicle, y procedieron con tanta sagacidad, que como veremos más tarde, con sus estadísticas tergiversadas, consiguieron que el propio Consulado de Nueva York, con la mejor intención, pero escaso de información, rindiera informes publicados en nuestro propio Boletín Comercial de la Secretaría de Relaciones Exteriores, manteniendo que la industria del chicle mexicano estaba definitivamente perdida.
Lo que es importante de observar, es que abundan en el archivo del Agregado Comercial, declaraciones de los manufactureros de chicle, en las que insisten en que van a substituir el chicle; en que tienen almacén para años; en que no necesitan el chicle mexicano, y en que esa industria va a perecer en México. Pero todas esas declaraciones acaban con la manifestación de deseos que tienen de hacer contratos con el Gobierno que les aseguren su consumo anual de chicle mexicano por períodos de largos años y a precio fijo, lo que desvirtúa los espantajos de sus declaraciones.
Otra de las líneas de ataque del monopolio de compras, es el hacer continuamente gestiones, generalmente a través de intermediarios mexicanos, para que se reduzcan los impuestos, sin considerar que todos los impuestos del Gobierno de México, federales, estatales y municipales, no suman en conjunto el impuesto único de importación del Gobierno de los Estados Unidos, sin contar con los impuestos de ventas, income tax, etc.
Siempre están pidiendo concesiones ventajosas, y proponiendo contratos leoninos. Probablemente todo esto proyectado con el objeto de mantener al Gobierno Mexicano a la defensiva y librarse de la iniciativa del Gobierno de México que los ponga a ellos a la defensiva.
Los productores de chicle propiamente son casi todos mexicanos, pero ya los exportadores, en nuestros propios puertos, son norte-americanos, y entre unos y otros hay mexicanos que se prestan para estar haciendo continuamente gestiones ante el Gobierno. Todavía en 1933 solicitaron estos intermediarios reducciones de impuestos.
A veces han conseguido concesiones ventajosísimas. Por ejemplo, en 1924, la industria chiclera del Estado de Campeche estaba en manos de intereses norte-americanos, propietarios de terrenos chicleros, de 100 a 150 kilómetros de ancho, por 200 a 250 de largo. Prácticamente todo el Estado. (Boletín 157 de la Secretaría de Comercio de los Estados Unidos, febrero 25-1924).
La Chicle Development Company, para combatir el Decreto Presidencial de explotación por cooperativas, suspendió sus compras con objeto de provocar una depresión y extrema pobreza en Campeche, Yucatán y Quintana Roo, para que viniera una presión interna en contra del Decreto de cooperativas. Al fin logró conseguir la derogación del referido Decreto, como ha quedado dicho antes.
En comunicaciones que obran en el archivo del Agregado Comercial, manifiesta el monopolio de compras que "los Gobernadores de Campeche, Yucatán y Quintana Roo son, como ella, enemigos de la cooperativa, y que sus antiguos contratistas son de parecer que sus negocios se están arruinando por la cooperativa."
La verdadera situación de los manufactureros de chicle, es que necesitan el producto me xicano porque tienen un mercado establecido y seguro, grandes inversiones, y sobre todo, grandes utilidades.
La Chicle Development Co. fue organizada originalmente como monopolio de compras en las regiones productoras, y como exploradora para buscar chicle en otros países. Pero, en la busca no tuvo buen éxito. Las producciones efímeras que consiguió en otros países fuera de México, Guatemala y Honduras Británica, han muerto. Esa empresa hace continuamente sugestiones para que se tomen medidas de conservación de los árboles y para iniciar plantaciones, lo que muestra la falsedad de que se hayan encontrado substitutos. Su ancla de salvación, y su arma más efectiva para defenderse de la acción del Gobierno de México cuando éste trata de beneficiar a la región chiclera, es el almacenamiento de chicle en bruto en los Estados Unidos; almacenamiento que parece que mantiene en bastantes proporciones para abastecer a la industria, de materia prima, por 2 o 3 años. Posiblemente consideran que el Gobierno de México nunca mantendrá una acción decidida por un período de tiempo más largo.
Este estudio de la política de los manufactureros, y del control que tienen de la producción chiclera por medio de su monopolio de compras, permite temer que si el chicle encuentra otra aplicación industrial, la probable, como pegante y revestimiento de los moldes de fundición, los manufactureros presentarán toda clase de obstáculos para impedir el empleo y la comercialización, excepto que el Gobierno formule un plan bien madurado y lo sostenga inflexiblemente.
ADULTERANTES
Se sabe que se han hecho pruebas con varios adulterantes del chicle, pero que, aunque se combinan satisfactoriamente con el verdadero chicle, cuando se usan como base para la goma de mascar, no rinden productos satisfactorios.
Los adulterantes del chicle se derivan principalmente del hule de calidad inferior de Borneo, conocido por "pontianak" o "jelutong", y las guttas inferiores, de las cuales la más favorecida parece ser la "gutta siak" y la la "gutta kay". También se han tratado diferentes ceras, resinas y bálsamos. Todo inútil. Parece que hasta ahora no han encontrado los manufactureros ningún substituto adecuado. Por otra parte, no pueden exponer la pérdida de sus mercados creados a gran costo, ofreciendo productos inferiores; sería una falsa economía.
En el informe del Cónsul de Nueva York a que me he referido repetidamente, da estadísticas crecientes de importaciones de jelutong y gomas inferiores, asumiendo que se emplean en la manufactura de goma de mascar. Pero el jelutong se emplea principalmente en la industria hulera, porque contiene 20% de hule, lo mismo que las demás gomas inferiores. Las guttas se emplean especialmente para los productos de gutapercha, y la balata para aislamiento de cables eléctricos, especialmente de cables submarinos.
Además, el jelutong tiene el inconveniente de ser de calidad muy variable, porque los mercaderes chinos de Singapore que controlan su mercado, lo mezclan con diferentes guttas inferiores.
El jelutong y las gomas inferiores se producen en las Indias Británicas y en las Indias Holandesas, a un mes de navegación de los Estados Unidos.
Se ve claramente, que si los mexicanos llegáramos a controlar las ventas del chicle, podríamos establecer como condición para proveer a los manufactureros, que se comprometieran a no usar adulterantes, y a imprimir en sus empaques que usan exclusivamente chicle mexicano; condición enteramente justa, razonable y de beneficios mutuos.
SITUACION LEGAL DE LA EXPLOTACION DEL CHICLE EN MEXICO
Para la explotación del chicle, como para la de todos los productos forestales de terrenos nacionales, se otorgan contratos concesiones cuando se trata de extensiones mayores de 5 hectáreas, y permisos precarios para extensiones menores.
Por derecho de explotación y ocupación del bosque se cobran 80.00 por cada 1,000 hectáreas o fracción, o sean 8,000 por 100,000 hectáreas, superficie máxima para una concesión.
Por aprovechamiento de productos se pagan las siguientes cuotas:
Chicle por tonelada, $50.00 mexicanos.
Los concesionarios se obligan a construir, en beneficio general del territorio, 6 kilómetros de camino carretero por cada concesión de 100,000 hectáreas, a fin de unir la población de Payo Obispo con la Bahía del Espíritu Santo, sobre el Mar Caribe, en donde se proyectó y aprobó la apertura de un puerto. Los concesionarios que no construyen su tramo de camino, pagan $400.00 de compensación.
Los derechos de exportación son los siguientes:
En embases de fibras nacionales, kilo bruto 17¢.
En embases con 40% o más de fibras nacionales, 17.2¢.
En otros embases, kilo bruto 20¢.
La Ley Forestal de 13 de octubre de 27, impone la inspección y marca de cada árbol antes de que se pueda deslechar. Una de las Compañías explotadoras estima que esto requiere cerca de 5,000 inspectores, y manifiesta temores de que esta Ley sea usada solamente como una justificación de nuevos gravámenes.
Cierto que la explotación del chicle se llevó a cabo en 2 formas: En terrenos particulares, y en concesiones para explotar los terrenos nacionales, pero la explotación de terrenos particulares, como hemos visto en el informe del General Aguirre, es pequeñísima, debido a que esos terrenos han sido cansados y sobre trabajados por muchos años.
Se dice que los gobiernos federal, estatales y municipales reciben en conjunto aproximadamente 3.000,000 de pesos anuales de la industria chiclera.
En 1927 el Gobierno Federal recaudó 1.552,703 pesos.
Los impuestos de los Estados y Municipios varían de un lugar a otro. Por ejemplo, en el Territorio de Quintana Roo se grava el chicle procedente de su jurisdicción con un impuesto de 5% advalorem; pero si ese mismo chicle es embarcado en el puerto de Progreso, atravesando el Estado de Yucatán, tiene que pagar impuestos adicionales en las ciudades de Valladolid y Mérida.
Para escapar los impuestos del Gobierno Mexicano, mucho chicle se pasa de contrabando por la Colonia Inglesa de Honduras Británica. La figura # 7, gráfica de contrabando de chicle de 1923 a 1933, la formé de una estadística de Honduras Británica, en la que aparecen las cifras de importación, producto de la Colonia, y exportaciones de chicle. Deduciendo las cifras del producto de la Colonia, de las de exportaciones, obtuve las reexportaciones, que es la curva superior. — La curva inferior son las importaciones legales. La diferencia es el chicle que entró de contrabando y salió pagando el pequeño impuesto de importación, de 1 1/2 centavos por libra, de la Colonia.
Las quejas principales de las Compañías explotadoras contra la legislación mexicana, son los costos de carga impuestos por las uniones de trabajadores de los puertos, las restricciones de la Ley Forestal, y los impuestos.
El Decreto para la explotación del chicle por cooperativas fue un documento de legislación avanzada e inteligente, que de haber estado apoyado en un plan bien meditado, y de haber sido seguido de una acción firme y segura, hubiera traído la nacionalización del control de la industria. Pero desgraciadamente no aguantó sino un poco más de 1 año los embates del monopolio extranjero de compras. — Los nacionales, por lo tanto, han perdido la confianza en la estabilidad de los designios del Gobierno.
SITUACION LEGAL EN LOS ESTADOS UNIDOS
El Gobierno de los Estados Unidos, con toda firmeza, y con indiferencia a las gestiones de los manufactureros, cobra 10¢ de dólar por libra, (22¢ de dólar por kilo) por derechos de importación del chicle en bruto. Justamente 4 veces lo que cobra el Gobierno Mexicano por derechos de exportación. Naturalmente que en los Estados Unidos hay también muchos impuestos locales, estatales y municipales, y aún otros, mucho más respetables, sobre la renta.
Las continuas quejas de los explotadores en contra de los impuestos federales de México resultan, por comparación, enteramente injustificadas.
SEGUNDA PARTE
ANALISIS DE LA INFORMACION
Desarrollo de vías de comunicación y medios de transporte.
Los principios fundamentales de la Geografía Económica imponen como condiciones básicas para el desarrollo de la Península de Yucatán, el aumento de la población, cuyo sostenimiento demanda a su vez el desarrollo de vías de comunicación y medios de transporte adecuados. Las carreteras anchas de los países densamente poblados no justifican su costo en la Península por faltar el factor de utilización, o sea el tráfico intenso. Tenemos que conformarnos con brechas estrechas y sin revestimiento. Y estamos forzados a inventar carros también estrechos, hipomóviles y automóviles, los cuales, para compensar la falta de revestimiento de los senderos y el agarro de los fangales, necesitan estar equipados con llantas neumáticas ultra-balón, para que absorban las vibraciones de las asperezas. El autor de este estudio ha venido trabajando desde tiempo atrás en anteproyectos de estos vehículos, y principalmente en sus llantas especiales.
Importancia de la "inteligencia" del Gobierno para normar la conducta de los funcionarios.
Hemos visto en la información el desfavorable contraste entre el entendimiento que tienen entre sí los manufactureros norte-americanos, y la falta de él entre los funcionarios del Gobierno. Esto se debe a la falta de un organismo intersecretarial de información, o, mejor dicho, de "inteligencia". Hemos visto que la información no falta; alguna positiva, otra negativa. Justamente lo que falta es el análisis, la depuración de la información, y el consejo experto difundido en los puntos estratégicos donde se hacen las decisiones.
Por falta de esa inteligencia o entendimiento, las normas de conducta han sido contrarias, los esfuerzos discontinuos. Y los manufactureros norte-americanos han capitalizado nuestros errores. Citaremos ejemplos:
- Los informes sinceros y valientes de nuestro Cónsul en Honduras Británica no pasaron de la Embajada de Washington, donde fueron archivados, sin más trámite.
- Se sabe que existe un monopolio que controla las compras y los precios, y no se hace un estudio para defendernos.
- El Agregado Comercial en Washington, Sr. Bejarano, apoya ante el Gobierno el plan de explotación del gerente del monopolio de compras en el que se concede al referido monopolio, la explotación toda de los terrenos nacionales, poniendo representantes en Yucatán, Campeche y Quintana Roo, y hasta dando a los empleados de la Compañía funciones de policía. Y sin embargo, no hay quien advierta la ignorancia o los malos designios de ese funcionario público, Sr. Bejarano.
- El sucesor del Sr. Bejarano en la Oficina del Agregado Comercial, Sr. de Cáseres, hace sugestiones inteligentes y atrevidas a la Secretaría de Industria y Comercio, en contra del monopolio de compras, y un empleado irresponsable de dicha Secretaría las hace llegar a conocimiento del monopolio.
- La Ley de Explotación por Cooperativas fracasa por falta de apoyo financiero y de continuidad en el esfuerzo de nuestro Gobierno, y por sobra de habilidad maniobrera del monopolio de compras.
- El Sr. de Cáseres propone la elaboración del chicle en México, por ignorar que hace medio siglo que lo elaboramos, pero que la inferioridad de nuestro producto nos fuerza a importar 100,000.00 dls. anuales, porque todavía no hemos perfeccionado el arte. Necesitamos la experiencia de los manufactureros americanos, tanto como ellos necesitan nuestra materia prima, y es en la satisfacción de estas necesidades donde debemos concentrar nuestra atención, para obligar a los manufactureros a compartir sus utilidades más humanamente con nuestros chicleros.
7.- En 1930 descubre nuestro Agregado Comercial que el monopolio de compras tiene chicle en bruto almacenado para el consumo de tres años. Viene el Decreto de Explotación por Cooperativas. El monopolio suspende sus compras para crear un estado de miseria en la península, usando, mientras tanto, sus reservas. Dos años más tarde, nuestro Consulado de Nueva York, ignorando la existencia de esas reservas, se cree del monopolio de compras, que le dice que ya no importan chicle, porque han encontrado substituto. Y el propio Consulado, usando estadísticas tergiversadas por el monopolio de compras, da por muerta la industria mexicana. Y para que el triunfo del monopolio sea completo, el informe del Consulado es publicado en el Boletín Comercial de nuestra propia Secretaría de Relaciones Exteriores.
Cansa encontrar en los expedientes las ocasiones en que nuestros funcionarios, por falta de "inteligencia" nuestra, van a buscar la información con el propio monopolio, que la arregla de acuerdo con sus conveniencias. En cambio, los manufactureros norte-americanos tienen su órgano central de inteligencia, The National Association of Chewing Gum Manufacturers. Para ellos es un poco más difícil el entendimiento, porque la fuerza para imponerlo radica exclusivamente en la capacidad financiera de las cuatro Compañías principales, las otras 38 "cabrestean o se ahorcan". Sin embargo, la Asociación ha triunfado invariablemente contra todas las defensas de la Península y aún del Gobierno Federal.
En último análisis, toda la superioridad de fuerza y de nobleza de miras del Gobierno de México queda más que nulificada por carecer de un órgano de inteligencia, única ventaja que le ha dado superioridad y miles de millones de dólares a los manufactureros de chicle norte-americanos.
La superioridad en el entendimiento les da a los manufactureros la ventaja adicional de la iniciativa, la ofensiva. La Península yucateca está sitiada, a la defensiva, para obtener una subsistencia a ración de hambre. Los refuerzos de la Federación no han entrado a socorrerla.
Juzgando por los sistemas de proceder de los manufactureros, se puede predecir que en caso de que el chicle encuentre la aplicación industrial que lo hace materia prima estratégica, la Asociacion moverá todos sus resortes para impedir o, por lo menos, para controlar la comercialización.
El Gobierno tiene la inmensa ventaja de su Soberanía, para legislar lo que mejor convenga a los intereses nacionales; tiene superioridad financiera y moral; lo único que falta es entendimiento, coordinación y continuidad de los esfuerzos, todo lo cual debe sumarse en un plan de acción apoyado en la información analizada. Yo me permito someter a estudio las siguientes,
TERCERA PARTE
RECOMENDACIONES PARA UN PLAN GENERAL DE ACCION
Los objetivos de este plan son:
- Iniciar el desarrollo económico de la Península de Yucatán por los medios siguientes:
- a) Aumento de la población.
- b) Dotación de tierras a nativos de la Península e inmigrantes procedentes del resto de la República.
- c) Construcción de caminos.
- d) Desarrollo de medios de transporte especiales.
- e) Exterminio del sistema migratorio ineficiente e inhumano del chiclero.
- Nacionalizar las explotaciones de la región por los medios siguientes:
- a) Legislación adecuada.
- b) Aseguramiento de la financiación.
- c) Ruptura del agarro del monopolio de manufactureros norte-americanos.
- Conseguir la alianza de la República hermana de Guatemala, para coordinar el esfuerzo en beneficio de ambos países.
AYUDAS DE LA SECRETARIA DE GUERRA
Para coordinar la acción de diferentes elementos del Gobierno, con objeto de conseguir tan variados objetivos, es absolutamente indispensable contar con un centro de "inteligencia", donde se concentren y analicen los informes, y de donde salgan las recomendaciones, consejos o inteligencia, para los diferentes directores ejecutivos de la acción.
Afortunadamente ya contamos con tal institución para que compita en duelo de ingenio con la National Association of Chewing Gum Manufacturers. Me refiero a la Sección de Información recientemente creada en la Dirección General de Educación Militar.
Por primera vez en la historia de México —felicitaciones al actual Gobierno de la República, especialmente a la Secretaría de Guerra— se acaba de crear en la Dirección General de Educación Militar la Sección de Información, o Sección 2a., encargada de procurar información, analizarla y depurarla, y rendir inteligencia, o sea, consejo experto a los funcionarios ejecutivos en posiciones estratégicas. La referida Sección está científicamente organizada, integrada por quince Jefes, Oficiales y especialistas cuidadosamente seleccionados, y bajo la dirección de uno de los Oficiales más competentes de nuestro ejército, el Sr. General don JOSE ALVAREZ Y ALVAREZ DE LA CADENA.
Mi primera recomendación es que se encargue a la Sección 2a. de la Dirección General de Educación Militar, el perfeccionamiento del plan, y el mantenimiento de la suministración de inteligencia hasta que ésta gestión pueda pasar sin peligro a otros organismos ya existentes o que se creen en las otras Secretarías para el aseguramiento del desarrollo económico y la nacionalización de la Península Yucateca.
La actual administración de la Secretaría de Guerra y Marina desborda en entusiasmo por ayudar con el Ejército a la reconstrucción del país, y sin duda que colaboraría, no solamente con la inapreciable ayuda del servicio de inteligencia, sino también con la fuerza y recursos del Ejército, para las obras materiales.
La Secretaría de Guerra puede contribuir con mando superior y direcciones subordinadas, para los trabajos; con los buques transportes de la Armada para transportar las tropas y familias de inmigrantes del resto de la República a la Península; aviones para la exploración; ingenieros militares para los levantamientos geográficos, localizaciones de caminos, proyectos de obras, investigaciones técnicas, medición de dotaciones de tierras, etc.; médicos militares para estudios y eje cución de trabajos de salubridad; y sobre todo, tropas para los trabajos de caminos y de plantación de colonias campesinas.
Es muy posible que muchos soldados de los que vayan cumpliendo su tiempo de enganche, deseen reinstalarse en la vida civil en las propias colonias construídas por ellos mismos; y en ese caso la Secretaría de Guerra ayudará también al aumento de población, y a echar el pié veterano de las milicias regionales para la defensa nacional en aquella alejada península.
En los propios intereses de la Secretaría de Guerra está la conveniencia de desarrollar los vehículos especiales para nuestros senderos estrechos, pues no solamente envuelven el interés económico para mejorar los transportes en la Península, sino que resultan estratégicos para casi toda la República, pues la posesión de tales vehículos para uso en los senderos de herradura, daría al Ejército mexicano mayores movilidad y capacidad de carga, nulificando, para un enemigo motorizado a la europea, el empleo de sus vehículos inadecuados para usar nuestras veredas. Recomiendo, por lo tanto, que la Secretaría de Guerra ordene el desarrollo de vehículos hipomóviles y automóviles capaces de caminar por senderos de herradura.
Naturalmente que las ayudas de la Secretaría de Guerra no deben ser sino temporales. Solamente se trata de ayudar a levantar el trabajo en el período en que es tan pesado que los organismos respectivos de las otras Secretaría, a los que corresponden normalmente esas actividades, no puedan atenderlos eficientemente.
Yo recomendaría, en términos generales, que la acción del Ejército no se extienda a un período mayor de unos dos años, y que por ningún motivo se mezcle en asuntos de legislación o policía, financieros o comerciales. Así se eliminarían celos y desconfianzas, y el Ejército sería bien recibido y asistido por las autoridades y población locales.
GESTION DE LA SECRETARIA DE GOBERNACION
Creo que a la Secretaría de Gobernación corresponde el plan, programa y ejecución de todo lo relativo al aumento de población en la Península.
GESTION DEL DEPARTAMENTO AGRARIO.
Le corresponde el plan, programa y ejecución de todo lo relativo a dotaciones de tierras y aguas de la Península.
GESTION DE LA SECRETARIA DE LA ECONOMIA NACIONAL
La esclavitud económica del chiclero mexicano, reducido a una existencia miserable, al sistema migratorio ineficiente e inhumano, a la inacción en el período de las secas, a la falta de hogar, bienestar, educación, deportes, distracciones, la satisfacción de la posesión del terreno y sus productos, son condiciones que deben causar la mayor preocupación a la Secretaría de la Economía Nacional. Creo que a ella sola, por lo tanto, le corresponde la preparación del plan, programa y desarrollo de la legislación, organización de cooperativas de producción y de consumo, y sobre todo de la cooperativa de ventas, de cuyo éxito depende la victoria en contra del monopolio de compras de los manufactureros norte-americanos; el estudio de posibles actividades industriales o agrícolas de los chicleros en tiempo de las secas, etc.
GESTION DE LA SECRETARIA DE AGRICULTURA
A pesar de que hace más de medio siglo que se explota el chicle en respetable escala, todavía no hay acuerdo entre los botánicos siquiera sobre el árbol que lo produce. En tanto que la mayoría cree que es el achras sapota de Lineo, Pitier mantiene que es un árbol de otra especie, el achras chicle, la fuente principal de la producción. (Nuevas o Notables Plantas de Colombia y América Central; 4, cont. U. S. Natural Herbarium; vol. 12: 2, p. 83.)
Seguramente que el mejoramiento definitivo de nuestras florestas depende de la substitución de las especies inferiores por superiores. En cuanto a los árboles que dan chicle, ya los chicleros los tienen clasificados según su producción, en la forma siguiente:
Los chicleros clasifican los árboles de acuerdo con el chicle que producen.
Zapote hembra.- El mejor. Fruto grande y sabroso. Hojas pequeñas y tupidas. Crece en terrenos inferiores, pero también en terrenos buenos junto con la caoba. Escasea al sur de Honduras Británica; abunda al norte y en la Península Yucateca.
Zapote corona.- Segundo al mejor chicle. Hojas más grandes y menos tupidas. Fruto más pequeño y alargado, y menos sabroso.
Zapote macho.- Poco chicle y mala calidad. Hojas más grandes y más separadas. Fruto pequeño, incomible, en racimos. No da fruto todos los años.
Zapote toro.- El más malo. Hojas más pequeñas que el anterior. El fruto más pequeño. Se da en racimos de numerosos zapotitos, como racimos de uvas. (1)
Creo que a la Secretaría de Agricultura corresponde, no solamente el velar por la conservación de los árboles mejores, sino también probar el cultivo de plantaciones exclusivas del chico zapote llamado "hembra" por los chicleros, con completa eliminación de las especies inferiores.
Sin duda que convendría también experimentar sobre la posible extracción de chicle de las hojas y ramajes de la poda del chico-za-pote.
En suma, para hacer frente a las demandas, cada vez más grandes, del mercado, necesita la Secretaría de Agricultura esforzarse porque se conserven los árboles existentes; llevar la explotación hasta regiones alejadas; probar la replantación y el cultivo.
Considero dignas de estudio las siguientes recomendaciones del Oficial forestal de Honduras Británica:
- a.) Mejorar el zapote hembra y la caoba en la floresta de caobas.
- b.) Mejorar el chico zapote en áreas donde no hay competencia con la caoba; esto es, en terrenos de calidad inferior donde el zapote hembra se encuentra a menudo en grandes números, y no lejos del mar, lo que facilita su transportación. En terrenos de esta clase, bien seleccionados, las mejoras deben hacerse gradualmente hasta conseguir la formación de plantaciones de puros zapotes, la cual tendrá las grandes ventajas de facilidad de control, eliminación de las especies inferiores, y la reducción de costos de transportación.
(1) Informe sobre las Florestas de Honduras Británicas, por C. Hummel, Oficial Forestal, 1920.
De la Península que deberá de pasar de dólares --- 5.000,000.00 cada año.
SECRETARIA DE RELACIONES EXTERIORES
Necesitamos la cooperación de Guatemala; necesitamos controlar su producción de chicle para mejor controlar el mercado; y necesitamos quitar a Honduras Británica la industria del transporte del chicle guatemalteco. Afortunadamente nuestra representación diplomática en aquella república hermana está en las mejores manos posibles. La habilidad y tacto de nuestro Embajador, Licenciado DON FERNANDO GONZALEZ ROA, asegura el mejor éxito. Lo único que se puede pedir a la Secretaría de Relaciones Exteriores es que le deje carta blanca al Embajador para que obligue a México en la forma que mejor convenga a los mutuos intereses guatemaltecos y mexicanos.
LA COOPERATIVA DE VENTAS
Para vencer al monopolio de compras, o al menos para emparejarle la pelea, necesitamos crear una institución adecuada, la Cooperativa de Ventas, que tenga el control de la producción total de las cooperativas de producción.
Es preciso romper el sitio, y llevar la lucha al territorio enemigo. La Cooperativa de Ventas necesita enviar una delegación a los Estados Unidos para tomar contacto directo con cada manufacturero individualmente. Ya sabemos que fuera de las cuatro compañías poderosas hay otras 38 que pueden no tener mayor interés en establecer una lucha a muerte con las cooperativas mexicanas, en defensa de intereses ajenos. Tal vez venga un reajuste tal, que solo sobrevivan las fábricas que estén dispuestas a renunciar a la explotación inhumana del chiclero, es decir, que a la cooperativa de ventas le toque dar vida o muerte a cada compañía manufacturera, según el caso.
En cuanto a los demás países, mientras la política de los manufactureros ha sido la de fabricar en los Estados Unidos y exportar el producto manufacturado, la de la cooperativa de ventas puede ser la de fomentar el establecimiento de fábricas en cada país, para ampliar el mercado y depender menos del de los Estados Unidos.
Las concesiones que han hecho los manufactureros americanos a sus clientes extranjeros para extender el uso de sus productos a precios de gran utilidad han sido: anuncios en los propios mercados extranjeros; pequeñas reducciones en los precios; aceptación de sus respectivas monedas; métodos de empaque; dimensiones de los paquetes; envolturas impresas en sus respectivas lenguas. La Cooperativa Mexicana de Ventas puede hacer las mismas concesiones, y lo que es más importante, fomentar la industria nacional manufacturante en cada país, cosa que los manufactureros americanos no conceden nunca, excepto cuando la empresa es sucursal de alguna norte-americana. En cuanto a habilidad y tacto para vender, el americano no tiene ventaja sobre el mexicano.
Cierto que el producir goma de mascar de calidad parece que es asunto difícil, pero en último caso se puede recurrir a los mismos expertos norte-americanos; ora que ya no controlados por los manufactureros, sino a sueldo de la Cooperativa, para que enseñen su arte en los países clientes de la Cooperativa.
El chicle en bruto contiene 30\% de agua. El impuesto de importación a los Estados Unidos es de 10\phi de dólar por libra, o sea 3\phi de dólar por el contenido de agua de cada libra. Es evidente que si en México se hace el limpiado y secado del chicle en bruto, se economizarán los importadores \$300,000.00 dólares anuales de impuestos. Si la Cooperativa establece una planta de secado y limpiado del chicle en la Península de Yucatán, además de los rendimientos de la nueva industria, obtendrá esos \$300,000.00 dólares de economía de impuestos de importación del Gobierno de los Estados Unidos, más la economía del transporte.
A fines de 1930 había en los almacenes de garantía aduanal de los Estados Unidos, 22,500,000 libras de chicle en bruto, suficiente para el consumo de dos años de la industria manufacturera. Como las estadísticas no acusan importaciones excesivas en los años subsecuentes, puede asegurarse que no han aumentado sus reservas. Por lo tanto, bastará a la Cooperativa suspender las exportaciones por dos años para rendir al monopolio de compras, e imponerle sus condiciones.
Los manufactureros obtienen su materia prima por medio de tres organizaciones con agentes en todos los puntos estratégicos de la Península. Esas organizaciones son: Chicle Development Co. (subsidiaria de American Chicle Co.) que controla el 60\% del mercado de exportación del chicle de México; la Wrigley Co, el 37\%, y J. A. Medina y Compañía, el 3\%.
Para que el plan de la Cooperativa de Ventas se desarrolle a la perfección, conviene que se use de la mayor discreción para que el monopolio de compras se descontrole, y en el desconcierto comience a hacer gestiones y errores que descubran su juego. Al mismo tiempo, conviene que la Cooperativa mande observadores inteligentes a los Estados Unidos a estudiar las posibilidades de negociaciones directas de ventas a los manufactureros un pequeño, para restarle fuerza al monopolio manejado por las cuatro Compañías principales, por medio de la National Association of Chewing Gum Manufacturers; y a los demás países a promover el establecimiento de fábricas locales consumidoras de nuestra materia prima.
Las cuatro Compañías que monopolizan el 95\% de la industria manufacturera de goma de mascar en los Estados Unidos, son las siguientes:
- William Wrigley Jr. Co. .............................. 40\%
400 N. Michigan Ave., Chicago, Ill.
- Beech Nut Co. .............................................. 30\%
Canajoharie, N. J.
- American Chicle, Co. ................................... 20\%
Manley St. & Thomson Ave., Long Island City, New York.
- Clark Bros. Chewing Co. ............................... 5\%
Cor. Merchant & Martindale, Pittsburgh, Pa.
El 5\% restante está en manos de las siguientes Compañías:
- Oakland Gum Co. Inc., Oakland, California.
- National Pepsin Gum. Co., 1130 Mission St. San Francisco, Cal.
- Chicago Gum & Candy Co., 1241 Belmont Ave., Chicago, Ill.
- The Dietz Gum Co., 1734 W. Austin Ave., Chicago, Ill.
- L. P. Larson Jr. Co. 711 W. Lake St. Chicago, Ill.
- Orbit Listerated Gum Co., 400 N. Michigan Ave., Chicago, Ill.
- L. E. West Gum Co., Rock Island, Illinois.
- A. M. Fitch Mfg. Co., 546 S. Meridian St., Indianapolis, Ind.
- Eastern Gum Co., Monson, Me.
- Baltimore Chewing Gum Co., 3900 E. Monument St., Baltimore, Md.
- Harms Bros. Mfg. Co., 1730 Thomas St., Baltimore, Md.
- Goudey Gum Co., 52 Everett St., Boston, Mass.
- Synthetic Chicle Co., 52 Everett St., Boston, Mass.
- International Gum Corp., Watertown, Mass.
- U. G. Grandbois & Co., Kalamazoo, Mich.
- True Blue Gum Co., Lansing, Mich.
- Morton Gum Co., 1401 Chestnut St., Kansas City Mo.
American Chewing Gum Products, Corp., 135 Mt. Pleasant Ave., Newark, N. J.
Wm. J. Wischmann Inc., 98 Grand Ave., Brooklyn, N. Y.
- J. Glenn 65 Carroll St. Buffalo, N. Y.
Ford Vending Machine Co., Lockport, N. Y.
Gutman Bros, 43 E. 12 St., New York, N. Y.
Mint Gum Co., 250 West 54., New York, N. Y.
Frank M. Prindle & Co., 267 Fifth Ave., New York, N. Y.
Sweets Laboratories Inc., 432 W. 127st. New York, N. Y.
Pulver Co., Inc., 33 Canal St. Rochester, N. Y.
Doscher Bros, 9 West Canal St. Cincinnati, Ohio.
Helmet Chewing Gum Co., 1414 Vine St., Cincinnati, Ohio.
Bee Bee Confection Co., Dayton, Ohio.
Underwood Talmage Co., Dayton, Ohio.
- J. Banta & Son., Lima, Ohio.
The Shelby Gum Co., Shelby, Ohio.
The United Chicle Co., Toledo, Ohio.
Frank H. Fleer Corp., 2042 N 10th St. Philadelphia, Pa.
Walla Walla Gum Co., Knoxville, Tenn.
Dudley Gum Co., Nashville, Tenn.
Southern Chewing Gum Co., Nashville, Tenn.
Baltz Brewing Co., Milwaukee, Wis.
Fig.#6. Tabla de valores de exportación de chicle de los Estados Unidos a los principales países de destino. 1918-1922. (Dólares).
Países de destino / 1918 / 1919 / 1920 / 1921 / 1922
Costa Rica......... 1,533 / 6,036 / 23,099 / 10,313 / 8,983
Guatemala.......... 4,778 / 17,197 / 21,617 / 14,304 / 11,673
Honduras........... 11,557 / 14,644 / 18,185 / 19,721 / 11,395
Panamá............. 32,580 / 32,693 / 50,483 / 48,257 / 23,880
México............. 26,413 / 27,523 / 48,060 / 96,031 / 53,527
Cuba............... 27,966 / 85,749 / 128,047 / 27,718 / 31,295
Rep. Dominicana.... 6,895 / 13,367 / 34,701 / 3,418 / 3,091
Argentina.......... 2,613 / 1,795 / 18,544 / ...... / 3,370
Chile.............. 10,413 / 6,219 / 7,257 / 1,441 / 638
Colombia........... 6,776 / 11,446 / 14,943 / 738 / 2,116
Perú............... 6,100 / 16,643 / 18,424 / 7,522 / 14,695
China.............. 12,340 / 38,975 / 33,849 / 37,857 / 14,550
India Británica.... 10,641 / 27,783 / 14,862 / 3,777 / 2,263
Estab. del Estrecho 354 / 1,216 / 12,202 / 1,460 / 17,367
Hongkong........... 3,105 / 4,892 / 15,298 / 12,885 / 5,496
Japón.............. 6,087 / 23,144 / 75,310 / 52,580 / 66,370
Turquía (Asia)..... ..... / 1,582 / 18,113 / 3,570 / ......
Australia.......... 1,760 / 13,368 / 42,460 / 57 / 1,011
Nueva Zelanda...... 1,269 / 13,357 / 5,588 / 1,691 / ......
Filipinas.......... 152,291 / 203,368 / 288,413 / 117,004 / 69,248
Sud-África Brit.... 67,936 / 32,304 / 17,223 / 4,803 / 10,593
Egipto............. 22,600 / 28,789 / 96,822 / 12,520 / 7,719
Otros países....... 32,899 / 68,266 / 114,273 / 37,578 / 128,051
TOTAL..... 1,695,903 / 2,164,290 / 2,612,540 / 813,767 / 892,380
Introducción......................................... Página 1
I PARTE. - EXPOSICION DE HECHOS.
- Historia........................................... 9
- Península de Yucatán............................... 22
- Guatemala.......................................... 28
- Colombia........................................... 29
- Venezuela.......................................... 30
- Canadá............................................. 30
- Brasil y Guayana Británica......................... 31
- Explotación actual del chicle...................... 31
- Procedimiento...................................... 34
- Rendimiento........................................ 37
- Comercio........................................... 39
- Política de los manufactureros..................... 42
- Adulterantes....................................... 45
- Situación legal; México............................ 46
- Situación legal; Estados Unidos.................... 48
II PARTE. - ANALISIS DE LA INFORMACION.
- Población y caminos................................ 49
- Puntos de "Inteligencia"........................... 49
III PARTE. - PLAN DE ACCION.
- Objetivos.......................................... 52
- Ayudas de la Secretaría de Guerra.................. 52
- Gestión, Secretaría de Gobernación................. 54
- Gestión, Departamento Agrario...................... 54
- Gestión, Secretaría de Comunicaciones.............. 55
- Gestión, Secretaría de Economía Nacional........... 56
- Gestión, Secretaría de Agricultura................. 56
- Gestión, Secretaría de Hacienda.................... 58
- Gestión, Secretaría de Relaciones.................. 59
- La Cooperativa de Ventas........................... 59
ILUSTRACIONES.
- #1.- Gráfica de importaciones y ventas de chicle; Estados Unidos....................................... 10
- #2.- Carta elemental de la Península de Yucatán....... 22
- #3.- Carta de importaciones de chicle a los EE.UU..... 23
- #4.- Croquis de Quintana Roo, según el Ing. Enriquez.. 24
- #5.- Región de condiciones óptimas para el cultivo del Para.......................................... 27
- #6.- Tabla de exportaciones de chicle de los EE.UU. a los principales países de destino............... 62
- #7.- Gráfica de contrabando de chicle 1923-1933....... 48
- #8.- Proyecto de dotaciones de tierras a campesinos.. 54
- #9.- Complemento de caminos de la Península...........
