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Jue, May

Las fobias que sin duda deben tener los administradores públicos, son las siguientes: cromelofobia, miedo al dinero y mitofobia, miedo a las mentiras

¿Quién vela por esos jóvenes que paradójicamente tienen por techo las estrellas y por vecinos a las ratas? ¿Acaso Dios? Tal vez

La sociedad mexicana está harta de guerras sucias, negociaciones a conveniencia de las cúpulas de los partidos políticos, escándalos, ingobernabilidad, corrupción, muertes, levantones, funcionarios agarrados con las manos en la masa. Cosa de todos los días en México.

Una sociedad informada, estudiosa, ávida de la verdad, es sumamente peligrosa para los malos gobiernos y para aquellos que buscan servirse del poder valiéndose de la demagogia o de la siempre incumplida promesa de servir a la sociedad. ¡Basta ya de peroratas que cacarean la salvación del pueblo!

A muchos nuevos representantes populares o servidores públicos les embriagó el aroma del poder. 

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